BRASIL
En el segundo trimestre, el PIB de Brasil creció 1,2% respecto a los tres meses anteriores, según cifras oficiales divulgadas ayer jueves, a un mes de la primera vuelta electoral.
El presidente Jair Bolsonaro tiene por estos días un aliado electoral inesperado: la economía. En el segundo trimestre, la economía de Brasil creció 1,2% respecto a los tres meses anteriores, según cifras oficiales divulgadas ayer jueves, a un mes de la primera vuelta electoral.
La expansión de la economía de Brasil entre abril y junio fue alentada por el avance de la industria (2,2%), los servicios (1,3%) y un aporte de la actividad agropecuaria (0,5%), detalló el instituto estadístico IBGE.
Se trata del cuarto resultado positivo encadenado del PIB brasileño, reafirmando una tendencia de recuperación tras la pandemia. En el primer trimestre, el PIB trepó 1,1%, una cifra actualizada este jueves luego que en junio se anunciara un incremento de 1%.
Así, la economía acumuló un crecimiento de 2,5% en el primer semestre de este año electoral, sobre el que meses atrás el mercado proyectaba cifras cercanas al estancamiento.
La cifra del segundo trimestre superó la mediana de las expectativas de crecimiento de 0,9%, estimado por 75 consultoras y entidades financieras compiladas por el diario Valor.
Claudia Moreno, economista del banco digital C6, destaca una “recuperación en las inversiones (4,8%) y del consumo de las familias (2,6%) en el segundo trimestre sobre el anterior”, pese a la alta inflación.
Por otra parte, el PIB brasileño avanzó 3,2% en el segundo trimestre respecto de igual periodo de 2021.
El resultado es una buena noticia para Bolsonaro en la carrera electoral, mientras intenta acortar la brecha de entre 12 y 15 puntos porcentuales que lo separa del el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Ayer jueves, la economía dio otra muestra de mejora: la tasa de desempleo retrocedió a 9,1% entre mayo y julio pasados, a menos de 10 millones de desocupados por primera vez desde 2016.
En campaña
En tanto, la campaña electoral hacia la primera vuelta del 2 de octubre se acelera. Lula, favorito según las encuestas, cumplió este miércoles agenda en la ciudad amazónica de Manaus, donde bailó con indígenas y les prometió seguridad.
“Ustedes, compañeros y compañeras indígenas, van a desempeñar el papel más importante de la historia de este país. Van a ocuparse de los espacios donde viven, con la seguridad, el respeto y el cuidado del Gobierno”, afirmó Lula.
Antes, visitó la Zona Franca de Manaus, a la que prometió dar continuidad a sus ventajas competitivas, y posteriormente conoció el Museo de la Amazonía, donde danzó con indígenas en compañía de su esposa, la socióloga Rosangela Silva.
Lula afirmó que Brasil “no puede continuar siendo gobernado por alguien al que no le gustan los indígenas, los negros, las mujeres” o “la Amazonía”, en alusión Bolsonaro.
Por su lado, Bolsonaro arremetió contra Lula el miércoles y afirmó en un concurrido mitin en Curitiba que “el ladrón no volverá a la escena del crimen”.
Bolsonaro aludió así a los escándalos de corrupción registrados durante la gestión de Lula, quien lidera todas las encuestas para las elecciones del 2 de octubre tras haber pasado 580 días en una cárcel de esa ciudad condenado en unos procesos judiciales luego anulados por la Corte Suprema.
“Ahora hay un ladrón que quiere volver a la escena del crimen, pero no volverá. Y ojalá que cuando vuelva a la cárcel, que no sea en Curitiba”, dijo Bolsonaro ante cientos de personas que coreaban “Lula ladrón, tu lugar es la prisión”.
Con sus derechos políticos recuperados y sin problemas con la Justicia, Lula se presenta como candidato de una coalición de grupos de izquierdas liderada por el Partido de los Trabajadores y tiene una intención de voto en torno al 45%, frente al 30% que obtendría el actual presidente.