MADRID | AFP
Enfrentado a dificultades inéditas en política exterior e interior, el gobierno socialista español afronta su primera grave crisis con la oposición, que le llama incompetente desde su llegada al poder.
La imagen del gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero tras ocho meses de poder se ha debilitado y la prensa, tanto de izquierda como de derecha, han adoptado un tono crítico sobre sus resultados.
Así, tituló la prensa: "un gobierno sin crédito" (ABC, conservador), "La debilidad del gobierno dentro como fuera es evi- dente" (El Mundo, centro derecha), "Una falta profesional" (El País, izquierda).
Al afirmar el lunes pasado en la televisión pública que el gobierno de derecha de José María Aznar había apoyado el golpe de estado de 2002 contra el presidente venezolano Hugo Chávez, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos desató la ira del Partido Popular (PP, derecha) que decidió limitar drásticamente su cooperación con el gobierno.
DUDAS. Las declaraciones del jefe de la diplomacia española, cuyo "profesionalismo" fue pues- to en duda incluso por medios de izquierda, fueron realizadas mientras el presidente Chávez se encontraba de visita oficial en España.
Los socialistas aparecen cada vez más acosados por las constantes críticas del PP sobre la nueva política exterior española, ya se trate de Irak, de Sudamérica, de Cuba, de las reservas ante la administración estadounidense o de su acercamiento a Berlín y París.
A comienzos de la semana, el presidente del PP, Mariano Rajoy, calificó la cumbre iberoamericana que se acaba de realizar en San José de Costa Rica de "colosal fracaso" de la diplomacia española.
Rajoy llegó a decir que al encuentro no había asistido "ni el Tato", en referencia a la ausencia de varios mandatarios latinoamericanos.
El secretario del PSOE, José Blanco, respondió que lo que no le gusta al PP es que la política exterior española ahora se lleva a cabo desde el gobierno y el par-lamento y no desde Estados Unidos.
REFORMAS. En el plano interno, las críticas encontraron abono cuando una de las grandes reformas de la legislatura que afecta al nombramiento de los más altos cargos de la magistratura, fue rechazada el jueves en el parlamento porque el gobierno no movilizó a sus partidarios: en el momento de votar, faltaban 18 socialistas y 16 de sus aliados.
"Se trata de un duro revés" que muestra la "fragilidad" del gobierno, según El Mundo.
"Nos disculpamos ante los ciudadanos", dijo el viernes la por-tavoz del gobierno con un aire apenado.
La prensa española reprodujo parte de un artículo envenenado contra Rodríguez Zapatero aparecido el jueves en el diario conservador norteamericano "The Wall Street Journal".
Bajo el título de "presidente accidental", el diario acusó a Rodríguez Zapatero "de apaciguar a los terroristas, de hacerse amigo de los dictadores y acabar con la posición internacional de España", antes de terminar escribiendo que "cuatro largos y oscuros años" esperan a España.
Socialistas defienden labor del canciller
Zaragoza. El gobernante Partido Socialista español (PSOE) defendió ayer la labor de Miguel Angel Moratinos al frente del ministerio español de Asuntos Exteriores y su gestión para reconstruir la relación de España con Iberoamérica.
Así lo destacó el secretario de Organización y Coordinación del PSOE, José Blanco, quien alabó la experiencia diplomática de Moratinos, que ha sido, dijo, durante muchos años "una garantía para gobiernos y organizaciones internacionales de todo el mundo".
Ayer el secretario de Organización del PSOE dijo que el PP, en sus ocho años de Gobierno, se dedicó a "degradar la relación de España con Iberoamérica" y creó problemas con Cuba, Venezuela, México, Chile y Argentina.
Afirmó que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y Moratinos lo que han hecho es "reconstruir en seis meses los lazos con Iberoamérica que el PP había roto".
RENUNCIA. Por su parte, el presidente del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, insistió ayer en la petición de dimisión al ministro de Asuntos Exteriores.
Asimismo advirtió de que "no podemos tener unas relaciones normales con un Gobierno que nos acusa de dar un golpe de Estado si no es capaz de pedir perdón o rectificar". EFE