El "fascismo islámico", el nuevo enemigo de Washington

WASHINGTON | AP

El presidente George W. Bush ha repetido en los últimos días que la guerra contra el terrorismo es una "guerra contra el fascismo islámico``.

El fascismo se ha convertido en un caballito de batalla para los republicanos, en un año de elecciones legislativas dominadas por la impopular ocupación de Irak.

Bush no es el único que apela a esa expresión. El senador Rick Santorum, que encara una dura batalla en su campaña por la reelección en Pennsylvania, trazó el lunes un paralelo entre la Segunda Guerra Mundial y la guerra contra "el fascismo islámico``, y afirmó que ambas batallas involucran un enemigo común en varios países.

El secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld fue más lejos todavía el martes al decir que quienes se oponen a la política del gobierno hacia Irak y hacia el terrorismo buscan justificar "una nueva forma de fascismo".

Funcionarios de la Casa Blanca y estrategas republicanos explican que esa nueva descripción apunta a identificar más claramente la ideología que exponen varias organizaciones terroristas.

"Es una definición acertada para la guerra que libramos``, sostuvo el encuestador republicano Ed Goeas. "Es efectiva porque define nítidamente a un enemigo que no tiene uniforme``.

Agrupaciones de musulmanes, no obstante, expresaron malestar con esta expresión. El presidente del Consejo de Relaciones Estadounidense-Islámicas, Parvez Ahmed, dijo que esa frase "contribuye a aumentar el nivel de hostilidad hacia el Islam y hacia la comunidad musulmana de Estados Unidos" en general.

Comentadores conservadores usan desde hace tiempo la expresión "islamofascismo", y la frase de Bush es una versión ligeramente suavizada de esa idea.

Dennis Ross, director del Instituto de Políticas hacia el Cercano Oriente y quien fue funcionario de los gobiernos de Bush padre y de Bill Clinton, expresó que hubiera preferido que se emplease otro término.

"La expresión `guerra contra el terrorismo` está mal usada, porque el terrorismo es un instrumento, no una ideología. Hubiera preferido que dijesen `la guerra contra el sector radical del Islam`, no contra el Islam, sino contra sus sectores radicales``, dice Ross.

¿Es necesario mencionar la religión? "Sí, porque eso es lo que son", dijo Ross. "Hay una definición para `fascismo`. Encajen o no dentro de esa definición, una cosa está clara: están radicalizados. Hacen una interpretación totalmente intolerante y radicalizada del Islam``.

Si bien el término "fascismo" aludía inicialmente a dictaduras nacionalistas monopartidistas, "ha sido usado con bastante liberalidad por mucho tiempo para referirse a todo tipo de situaciones", señaló Wayne Fields, especialista en retórica presidencial de la Universidad de Washington con sede en San Luis.

Andrew Kohut, director del Centro de Investigaciones Pew, opinó que el uso del término "fascista`` tendrá "un efecto marginal en la opinión pública``.

"Después de haberle dicho `malvados`, el que le digan fascistas no agrega mucho", manifestó.

En su Estado de la Unión de 2002, cuatro meses después de los atentados del 11/S, el presidente Bush habló de "eje del mal" para definir a Irán, Irak y Corea del Norte.

La referencia remitía a la segunda guerra mundial en la que Estados Unidos se enfrentó, precisamente, al fascismo.

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