ISLAMABAD AP, AFP Y ANSA
Las tropas paquistaníes se apoderaron ayer de Mingora, capital del valle de Swat, en el Oeste del país, donde los combates con los talibanes se vuelven más sangrientos a medida que pasan las horas.
La tropas entraron en Mingora el sábado y lucharon calle por calle con los islamistas que el mes pasado ignoraron el acuerdo de alto el fuego y avanzaron hacia la capital, Islamabad, desencadenando una intensa ofensiva paquistaní apoyada por Estados Unidos.
Representantes militares afirmaron que habían tomado el control de varios cruces de calles importantes y de tres plazas de la ciudad, incluida la Plaza Verde en la que los talibanes habrían llevado a cabo decapitaciones el año pasado. También se hicieron de la encrucijada llamada "cruce sangriento", desde la que los insurgentes solían arrojar los mutilados cadáveres de sus víctimas.
El asalto por tierra a Mingora, una ciudad con una población estimada en los 300.000 habitantes -de los cuales la mayoría habría huido-, es una etapa decisiva en la ofensiva contra los talibanes en Swat.
"Las fuerzas de seguridad están implicadas en el despeje de minas. También están llevando a cabo operaciones de búsqueda en las zonas bajo su control", dijo un representante de seguridad bajo condición de anonimato.
Aunque el ejército dispone de bases dentro de Mingora, la ciudad estuvo bajo control efectivo talibán en las últimas semanas. "Mingora es vital tanto para los talibanes como para los tropas. Los talibanes invirtieron mucho aquí. Se instalaron, minaron la ciudad y tomaron comercios", dijo el analista de seguridad Ikram Sehgal.
"Es la capital de Swat y tiene un valor psicológico. Una victoria aquí será un gran estímulo para las fuerzas de seguridad", agregó.
En tanto el miedo crece para los entre 10.000 y 20.000 civiles que según militares siguen atrapados en Mingora, escondidos en sus casas, con pocos alimentos y sin atención médica.
Más de 2 millones de personas huyeron de la ofensiva militar, que se inició en el distrito de Lower Dir hace cuatro semanas y se extendió a Buner y Swat. También centenares de habitantes de Waziristán Norte y Sur -en la frontera con Afganistán, al Sur de donde se está llevando a cabo los combates actuales- empezaron a huir por miedo a que los talibanes instalados en su región sean el próximo objetivo de la ofensiva militar. "Más de 10.000 personas llegaron ya procedentes de Waziristán Sur", afirmó el ministro de información de la Provincia de la Frontera Noroeste, Mian Iftikhar Hussain.
El ejército afirma que 15.000 militares se enfrentan a entre 1.500 y 2.000 "milicianos del núcleo duro" en Swat, donde Islamabad ordenó una ofensiva para acabar con los insurgentes que llegaron a acercarse a 100 kilómetros de Islamabad. El portavoz del ejército, el teniente general Athar Abas, advirtió que la operación militar "puede ser dolorosamente lenta".
En tanto, en Teherán se reunieron ayer los presidentes de Irán, Mahmud Ahmadinejad, Afganistán, Hamid Karzai, y Pakistán, Asif Ali Zardari, para buscar estrategias de solución para el conflicto paquistaní. Y se comprometieron a luchar contra el narcotráfico y el terrorismo.
Ahmadinejad sostuvo la necesidad de una "estrategia común para llevar seguridad a la región" independientemente de las "fuerzas extranjeras", que "piensan sólo en sus intereses". Karzai destacó que la región "sufre del extremismo, la guerra y la división", y expresó convicción en la necesidad de "cooperar plenamente y actuar como buenos vecinos". En tanto Zardari, que reivindicó la ofensiva paquistaní contra los insurgentes, dijo que el terrorismo es "no sólo un tema de supervivencia sino una temática importante en la formación y la seguridad de nuestras generaciones futuras".
Golpe de aliados a Al-Qaeda
Soldados de la coalición aliada encabezada por EE.UU. detuvieron ayer a cuatro presuntos miembros de al-Qaeda durante una incursión en el Este de Afganistán; en tanto una bomba colocada al costado de un camino mató a un soldado de la OTAN en el Sur del país, informaron las autoridades. Las tropas aliadas capturaron a los cuatro sospechosos en la ciudad de Khost, cerca de la frontera con Pakistán, informó la coalición.