Funcionarios estadounidenses en Irak dijeron el domingo que la violencia ha caído en el país 55% desde el incremento de tropas norteamericanas este verano, en tanto se reportaba que al menos 15 iraquíes murieron en explosiones y tiroteos.
Entre las víctimas estaban tres niños que murieron cuando una bomba estalló en momentos en que se congregaban alrededor de soldados norteamericanos que repartían juguetes y equipo deportivo.
Los funcionarios norteamericanos advirtieron que era demasiado pronto para dar crédito a Irán por la reciente baja en la violencia general, pese a optimismo de que Teherán estaba reduciendo su apoyo a las milicias chiítas.
``No está claro qué papel pudieran haber tenido los iraníes en estos acontecimientos, si es que tuvieron alguno´´, dijo Philip Reeker, portavoz de ña embajada estadounidense en Bagdad, en una conferencia de prensa.
``Es difícil determinar tendencias en las reducciones´´, dijo. ``Arribar a conclusiones a partir de esa información _ decir que existen menos ataques y que hay una razón particular para ello_ como consecuencia de una acción iraní, eso es algo que todavía no podemos hacer´´.
Washington ha acusado a Irán de entrenar, armar y financiar a extremistas chiítas dentro de Irak. Pero en semanas recientes, funcionarios norteamericanos han dicho que Teherán parecía haber suspendido el flujo de armas a través de la frontera.
Pero nuevos ataques resaltaron los problemas de seguridad que siguen afectando a los iraquíes.
Un coche bomba estacionado estalló en un área predominantemente chiíta en Bagdad, matando al menos a siete personas, hiriendo a 12 y dañando autos y tiendas, dijo la policía.
Un viceministro de finanzas que era el blanco del ataque escapó ileso, pero dos guardaespaldas fueron heridos.
En todo el país, la policía reportó el menos 15 muertos e ataques, incluyendo tres niños alcanzados por una bomba que explotó cuando se reunían junto a soldados estadounidenses que repartían juguetes en un parque en el oeste de Baqouba.