EL CAIRO
Con canciones y el batir de tambores de una banda del ejército, Egipto dio la bienvenida ayer a una momia que pertenecería a un legendario faraón, 150 años después de ser robada de su tumba.
El Museo Michael Carlos de la universidad Emory, de Atlanta, devolvió la momia, cuya antigüedad sería de 3.000 años. Curadores del museo han dicho que se trata de los restos mortales de Ramsés I, quien gobernó Egipto entre los años 1292-1290 A.C., pero su identidad no está probada.
"Somos los hijos del Nilo. Bienvenido Ramsés, constructor del bienamado Egipto", cantó un coro de escolares egipcios congregados en torno a una caja envuelta en la bandera nacional a la entrada del Museo Egipcio. A las puertas del museo, una banda del ejército entonó himnos nacionales.
La llamada momia de Ramsés formó parte de una gran colección egipcia que adquirió el museo de Emory en 1999 del Museo Niagara Falls en Ontario, Canadá.
Se cree que el museo de Ontario recibió la momia de un médico canadiense que contrabandeó artefactos de Egipto alrededor de 1860. Los artefactos fueron robados de El Valle de los Reyes. Fue en esa época que los egipcios denunciaron el robo de la momia de Ramsés I.
Ante la falta de elementos de ADN para cotejar la momia, los expertos han tenido que usar evidencias históricas y arqueológicas con el propósito de identificar los restos.
Algunos dicen que tiene una gran semejanza, especialmente en el rostro, con dos de los descendientes cuyas momias han sido identificadas, las de Seti I y Ramsés II. AP