EL CERCO JUDICIAL

Cristina K, tercer procesamiento con prisión previo a la campaña

Esta vez es por supuestas maniobras en la importación de gas; los fueros la protegen.

CFK declarará el martes en la causa conocida como "La Ruta del Dinero K". Foto: Archivo
Para completar la oferta electoral en Argentina, falta saber si Cristina Kirchner se presentará como candidata presidencial. Foto: archivo El País.

La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner recibió ayer lunes su tercer procesamiento con prisión, aunque seguirá en libertad porque la protegen sus fueros parlamentarios por su condición de senadora.

El juez Claudio Bonadio la procesó esta vez en la causa que investiga la importación con presuntos sobreprecios de gas natural licuado (GNL).

En el dictamen de Bonadio, que también procesó, entre otros, a exdirectivos de las estatales YPF y Enarsa y a los ya detenidos Julio De Vido (exministro de Planificación Federal) y Roberto Baratta (exsubsecretario de la misma cartera), se apunta a supuestos delitos cometidos entre 2008 y 2015, el período de gobierno de Cristina Kirchner.

“Los imputados pusieron en funcionamiento y sostuvieron en el tiempo un sistema ilegal destinado a importar GNL a través de diferentes empresas internacionales que intervinieron sin proceso licitatorio, sino mediante un concurso de precios en el que el valor del fluido ya estaba definido”, subraya el juez en su dictamen.

Además, agrega que no existió “negociación alguna” al respecto y la participación de intermediarios y la selección de agencias marítimas también fue sin licitación.

“Facturaron a precios con variaciones injustificadas, componentes que incidieron en el precio finalmente abonado que generó un perjuicio económico a las arcas del estado, por un monto difícil de determinar”, remarcó el magistrado.

“Se advirtió una sobrefacturación en las compras de GNL total y aproximada de 124,75 millones de dólares y una subfacturación de, aproximadamente, 194,28 millones. Para que la maniobra pudiera configurarse y sostenerse en el tiempo, los aportes de cada uno de los funcionarios imputados, desde sus respectivas áreas de responsabilidad, fueron indispensables”, sentencia el juez.

Tanto De Vido como Baratta, junto con otros exfunciona- rios como los que fueran presidentes de la empresa energética estatal Enarsa, Exequiel Omar Espinosa y Walter Rodolfo Fagyas, “fueron quienes tuvieron la administración y disposición de los fondos públicos y debían velar por su cuidado”, habiendo tenido en sus manos, según Bonadio, “el diseño de todo el plan delictivo y la estructura que concretó la importación de GNL”.

En el caso de Cristina Kirch-ner, Bonadio la procesó por “cohecho pasivo, o defraudación contra la administración pública, por administración fraudulenta, ambos en calidad de coautora, los cuales concurren en forma real” con los cargos por los cuales ya se la procesó en la causa de los cuadernos de las coimas.

La medida se tomó con prisión preventiva y Bonadio in-sistió en pedir el desafuero al Senado. “La medida se hará efectiva cuando se apruebe su desafuero o bien cuando ce- sen sus fueros”, sostuvo en la resolución, que tiene casi 400 páginas.

Bonadio quedó como juez con la causa de los cuader- nos de las coimas, porque entendió que era conexa con el expediente del GNL. Cristina Kirchner lo cuestionó por eso, pues entendió que no hay conexión entre ambos casos y que se trató de un fórum shopping, que consiste en buscar que el expediente quede en manos del juez más favorable para el interés de una parte, en este caso, de la acusación.

La expresidenta se ha declarado siempre una perseguida política por Bonadio, quien la investiga en 10 causas. El pasado 25 de febrero declaró por escrito que “no existe un solo elemento de prueba” que la vincule “siquiera remotamente” con lo que se la acusa.

Cristina Kirchner, de 66 años, se encuentra desde la semana pasada en Cuba donde su hija, Florencia, recibe asisten-cia médica por una dolencia linfática. Antes de viajar dio aviso a la justicia, aunque no tiene impedimentos para salir del país.

La expresidenta aparece en las encuestas como la única opositora que puede darle batalla al mandatario Mauricio Macri en su intento por ser reelegido el 27 de octubre en las elecciones generales. Sin embargo, no ha lanzado su candidatura y se ignora si lo hará.

El primer juicio oral contra Cristina Kirchner por supuesto fraude en la obra pública de la provincia de Santa Cruz comenzará el 21 de mayo.
Según Cristina Kirchner, la salud de su hija Florencia (29 años) se agravó debido a “la persecución feroz a la que fue sometida” por parte de la justicia. “El brutal estrés que sufrió devastó su cuerpo y su salud”, denunció en un video que divulgó la semana pasada antes de viajar a Cuba.

Según contó, Florencia fue a la capital cubana en diciembre último, invitada a un festival de cine para la presentación del documental El camino de Santiago. Desaparición y muerte de Santiago Maldonado, coguionado por la joven, y que en una consulta médica “le indicaron que debía empezar un tratamiento”.

En febrero, Florencia volvió a La Habana a hacer un curso de cine. “Sin embargo, no pudo siquiera iniciarlo porque cuando llegó, luego del vuelo, su estado de salud se había deteriorado sensiblemente”, dijo la expresidenta. “Debieron evaluarla nuevamente y el 7 de marzo le prohibieron viajar en avión, por el momento, ya que por la patología que padece no puede permanecer sentada ni de pie por períodos prolongados de tiempo”, agregó.

Florencia Kirchner tiene dos frentes judiciales abiertos: está procesada en las causas Hotesur y Los Sauces, junto a su madre y su hermano Máximo, actual diputado. Ambas causas fueron elevadas a juicio y, aunque aún no comenzó el proceso y no se fijaron las fechas de inicio, la situación procesal de Florencia es la mayor preocupación de Cristina Kirchner. Es que, al no ocupar un cargo político, su hija no posee fueros y ante una eventual condena podría quedar detenida.

Murió el forense del caso Nisman

El forense argentino Osvaldo Hugo Raffo, quien afirmó que al fiscal Alberto Nisman lo asesinaron, fue encontrado ayer lunes muerto de un balazo en la cabeza.

Raffo, de 84 años, fue el máximo exponente argentino vivo de la medicina forense. Hizo más de 20.000 autopsias. La primera data de 1963. Hizo peritajes en los casos policiales más transcendentes del país como el del asesinato de María Soledad Morales, el homicidio de la uruguaya Alicia Muñiz a manos del campeón mundial de boxeo Carlos Monzón, el suicidio del prestigioso cardiólogo René Favaloro, el crimen del soldado Omar Carrasco y la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El fiscal Nisman, encargado de investigar el atentado contra la mutual judía AMIA ocurrido en Buenos Aires en 1994 con un saldo de 85 muertos, fue hallado en su casa el 18 de enero de 2015, cuatro días después de haber denunciado a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y a varios de sus colaboradores por supuesto encubrimiento de los terroristas responsables del ataque. El forense Raffo, que fue encontrado ayer con un balazo en la cabeza en la bañera de su casa con unas notas, es uno de los que mantuvo con mayor insistencia que la muerte de Nisman no había sido un suicidio, sino un asesinato.

“No soporto más los dolores que me aquejan. No se culpe a nadie de mi muerte. Dios me perdone”, se podía leer en uno de los escritos que dejó Raffo encontrados en un cuaderno en su casa de Buenos Aires con la palabra “juez” como destinatario.

El cuerpo de Raffo fue hallado acostado en la bañera, boca arriba, vestido con una bata negra y un pantalón corto, presentaba un disparo en la cabeza y tenía un revólver calibre 38 en su mano derecha.

Sus colegas hablan de él con mucho respeto y lo llaman “maestro”. En agosto de 2013, en una entrevista con La Nación, Raffo sostuvo que la función del médico forense es “traducir lo biológico a lo jurídico. El forense debe determinar las causas de la muerte”.

Investigan a dos iraníes con pasaporte de Israel

Dos ciudadanos iraníes -un hombre y una mujer de 32 y 30 años, respectivamente- que intentaron entrar en Argentina con pasaportes falsos israelíes y que permanecen detenidos desde el viernes, declararon ayer lunes ante un juez.

Junto al intenso dispositivo de seguridad desplegado en los tribunales, de manera preventiva las fuerzas policiales reforzaron la protección del barrio porteño de Retiro, ya que ahí se conmemoraron, con un acto público, 27 años del atentado contra la Embajada de Israel que el 17 de marzo de 1992 causó la muerte de 29 personas.

Tanto este ataque como el que se produjo dos años después en la AMIA, que fue atacada con una furgoneta bomba que mató a 85 personas, permanecen impunes, aunque ambos se atribuyen a ex altos cargos del gobierno iraní y a la organización islámica Hizbulá.

Ambos israelíes pasaron los controles migratorios con sus pasaportes falsos en el aeropuerto de Ezeiza. Sin embargo, Interpol detectó que ambos tenían antecedentes y por eso ordenó su detención en un hotel del barrio porteño de Abasto, donde estaban alojados. El diario La Nación añadió que al ser arrestados, los sospechosos declararon que se escaparon de Irán a través de Turquía y que su viaje siguió hasta Grecia, donde habrían sido expulsados como ilegales, aunque lograron llegar a España, lugar “donde habrían obtenido los pasaportes adulterados con los que simulaban ser una pareja israelí”.

El gobierno aseguró que “una falla humana” permitió el ingreso al país de dos iraníes.

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