MADRID | EFE
La Policía española detuvo ayer a otras cinco personas, al parecer originarias de Marruecos, por su presunta relación con los atentados del 11 de marzo, informaron a EFE fuentes de la investigación.
Con estos arrestos se eleva a diecinueve el número de personas indagadas tras los atentados, de las cuales once se encuentran en prisión, otra quedó en libertad, otras dos pasarán hoy a disposición judicial y las cinco últimas previsiblemente a partir del lunes.
Sin embargo, sólo a cinco de ellas se les ha imputado hasta ahora por su participación en la matanza.
Se trata de los marroquíes Jamal Zougam, Mohamed Chaoui, Mohamed Bakali y Abderrahim Zbakh, y del español José Manuel Suárez Trashorras.
Este último está acusado de haber vendido a los marroquíes un centenar de kilos de material explosivo robado de una mina.
Los atentados del 11 de marzo dejaron 190 muertos y cerca de 1.500 heridos, un centenar de los cuales permanece aún hospita- lizado.
Entre los arrestados sólo hay una mujer, Naima Oulad Akcha, también marroquí.
CONEXION. El canal de la televisión alemana NTV informó que tres de los cinco sospechosos arrestados en la última oleada por la policía española vivieron en Alemania y tienen residencia legal en ese país, además de estar "directamente envueltos" en la planificación de los atentados madrileños.
El canal de TV sugirió que los atentados del 11 de marzo en Madrid podrían haber sido preparados desde Alemania.
Según el experto en terrorismo Udo Ulfkotte, en declaraciones a NTV, los detenidos en España estaban clasificados como "terroristas potenciales" por los servicios secretos alemanes, categoría en la que están incluidos unos 300 musulmanes en este país.
Los fiscales alemanes, que iniciaron una investigación porque una alemana resultó herida en los atentados de Madrid, se negaron a comentar las noticias de la televisión.
Varios de los miembros de los comandos suicidas del 11 de setiembre contra las Torres Gemelas, entre ellos el propio Mohammed Atta, habían vivido durante años, sin levantar sospechas, en Alemania.
HOMENAJE. En otro orden, la capital española rindió ayer homenaje a los más de 7.000 voluntarios, servicios de emergencia y ciudadanos anónimos que prestaron su ayuda a las víctimas del 11-M.
La ceremonia comenzó con las doce campanadas del reloj de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional madrileño, cuya fachada estaba cubierta con una gigantesca pancarta en la que se leía "Gracias Madrid" y reflejaba imágenes de las actuaciones de los distintos servicios de emergencia el día del brutal atentado.
A ambos lados, seis desplegables recordaban los nombres de los 190 fallecidos y de los heridos que causaron las explosiones de varias bombas colocadas en cuatro trenes.
El acto estuvo presidido por las principales autoridades madrileñas, encabezadas por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón.
Entre los más de 80 colectivos representados se encontraban bomberos, policías, personal sanitario, sacerdotes, psicólogos, forenses, voluntarios e innumerables empresas privadas.
Tras las notas del "Requiem", de Mozart, fue proyectado un video en dos pantallas instaladas en la céntrica Puerta del Sol, que resumía aquel fatídico día con la frase "la vida se detuvo en Madrid y estalló en mil pedazos".
Para que "generaciones venideras reflexionen sobre la matanza ocurrida" se instaló una lápida, a la izquierda de la puerta principal de la sede del Gobierno madrileño, con un texto titulado "Madrid agradecido".
Aznar abordó traspaso de poder con Zapatero
MADRID
El presidente del Gobierno en funciones, José María Aznar, y el futuro jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvieron ayer su primera reunión tras las elecciones del 14 de marzo, para abordar el traspaso de poderes.
Durante hora y media, Aznar y Zapatero desgranaron asuntos relativos a la transición de gobierno y de la actualidad internacional, como Irak y la discusión sobre la futura Constitución europea.
Ante el anuncio reiterado del líder socialista de que retirará a los militares españoles destacados en Irak para el 30 de junio si la ONU no se hace cargo de la situación, Aznar pidió a Rodríguez Zapatero que fije por escrito una posición sobre las tropas enviadas a ese país, que deben ser relevadas el próximo 21 de abril.
Según fuentes oficiales, Rodríguez Zapatero se comprometió en la reunión a dar una respuesta a la mayor brevedad, extremo sobre el que el PSOE no se ha pronunciado.
Irak fue tema central de las conversaciones de Rodríguez Zapatero con el primer ministro británico, Tony Blair, y el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, del miércoles en Madrid, con motivo de la asistencia de numerosos dirigentes mundiales a los funerales de Estado por las víctimas de los atentados del 11 de marzo.
En ese encuentro, Powell expresó a Rodríguez Zapatero su voluntad de analizar con España las posibilidades de adjudicar a la ONU un nuevo papel en Irak. EFE