Comenzó hoy el juicio a Sergi Xavier, acusado de golpear ferozmente a una menor ecuatoriana en un tren en Barcelona el 7 de octubre de 2007, según informa el diario El Comercio de Ecuador.
El joven confesó estar borracho y drogado, razón por la cual dice no recordar nada de lo que pasó. Por su parte afirmó sentirse arrepentido y dijo que sentía "asco" de sí mismo.
"Nadie merece lo que le hice a esa chica", dijo el joven, quien admitió que momentos antes, había tomado unos cubalibres, cerveza, además de varias pastillas de éxtasis.
La Fiscalía pide tres años de cárcel para Xavier al considerar que la agresión en el interior de un vagón de tren, constituye un delito contra la integridad moral y otro de lesiones.
Sin embargo, el Gobierno regional de Cataluña pide provisionalmente una pena de 20 meses de cárcel, más una multa por 750 euros, además de la prohibición al acusado de acercarse a la zona donde vive la víctima por dos años.