Los actos centrales del 25 de Mayo fueron encabezados por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto a sus pares de siete países de la región, incluso el destituido presidente hondureño Manuel Zelaya.
La música argentina, a través del folclore, tango y rock, y latinoamericana fue el punto de encuentro de un público variado, llegado a Buenos Aires desde distintas partes del país y del exterior, además de otras manifestaciones culturales.
Sólo en los primeros minutos del martes 25 de mayo, dos millones de personas cantaron el Himno Nacional en el Paseo del Bicentenario, a metros del Obelisco, escenario de los recitales multitudinarios que comenzaron el viernes y finalizaban hoy.
Alrededor de tres millones personas, de acuerdo a estimaciones de varios medios de comunicación, acompañaron durante la jornada los distintos actos y caminaron por las calles del centro de la ciudad, entre el Obelisco, el Cabildo y la Plaza de Mayo.
Otros dos millones se sumaron al show de "video mapping" proyectado a la noche sobre la fachada del Cabildo sobre hechos salientes de los dos siglos de la historia del país, y al cual acudió la presidenta Fernández, en compañía de sus colegas latinoamericanos.
Por la tarde, en la avenida 9 de Julio los autos del Turismo de Carretera, la categoría más popular del automovilismo local, realizaron una largada simbólica hacia Vicente López, zona norte de la provincia de Buenos Aires.
Poco después se reanudaron los conciertos en el escenario mayor con Juan Carlos Baglietto, Lito Nebbia y Los Palmeras, cuando se repitió la postal de días anteriores de una 9 de Julio colmada por cientos de miles de personas, a lo largo de un kilómetro de extensión.
Por la noche un espectáculo de vanguardia estética y tecnológica tuvo lugar en la Plaza de Mayo a cargo de Fuerza Bruta.
La compañía argentina que se caracteriza por montar obras de gran despliegue aéreo, con uso de arneses e iluminación, actuó en las principales capitales europeas, Nueva York, Asia, Israel.
Una recreación de 19 escenas de los dos siglos de historia, con carrozas, desfiles y la actuación de 2.000 actores, acróbatas y músicos, deslumbró a la multitud en la puesta más ambiciosa del grupo.
El espectáculo recordó el pasado del país, el surgimiento de la industria nacional, el arribo de los inmigrantes, pero también los golpes de Estado, los desaparecidos y la Guerra de Malvinas.
Cristina Fernández y los mandatarios extranjeros invitados a la celebración caminaron doscientos metros desde el Cabildo hasta el palco oficial, rodeados por miles de personas que aplaudieron a su paso.
El cierre del programa del Bicentenario se realizó en el escenario montado sobre la avenida 9 de Julio, a partir de las 21 (0 GMT) a cargo de Fito Páez, Juanse, Pablo Milanés, Fabiana Cantilo y la murga uruguaya Agarrate Catalina.
Al inaugurar la Galería de los Patriotas Latinoamericanos, la presidenta Fernández habló flanqueada por los presidentes de Bolivia, Evo Morales, Brasil, Luiz Lula da Silva, Chile, Sebastián Piñera, Ecuador, Rafael Correa, Paraguay, Fernando Lugo, Venezuela, Hugo Chávez, Uruguay, José Mujica.
También estuvieron presentes el destituido Zelaya, y el titular de la OEA, José Miguel Insulza.
Fernández destacó la celebración de un "Bicentenario diferente, popular, con el pueblo en las calles" y agradeció a la población "el patriotismo y la alegría con el que están festejando desde el viernes".
La mandataria dijo a sus pares que "con nuestras diversidades, sabemos que el camino es el mismo camino que tomaron San Martín, O´Higgins, Martí o Bolívar, y que antes lo habían tomado los pueblos originarios con mucha valentía".
"Nuestros pueblos están mejor que hace 100 años, le pese a quien le pese, hace 200 años no existían los derechos sociales, estaban prohibida la actividad sindical", destacó Fernández de Kirchner.
Sobre Argentina, la jefa de estado señaló que se celebró el Bicentenario "con la más absoluta y profunda democracia que se tenga memoria, con libertad y con el compromiso de un gobierno que hoy también cumple siete años, que comenzó el 25 de mayo de 2003".
En momentos de una dura relación entre gobierno y oposición, que se reflejó en algunos actos de la agenda del Bicentenario, la mandataria llamó a la unidad nacional.
"Quiero convocar a todos los argentinos a construir un país en el cual todos podamos sentirnos parte de él, luego de "muchas divisiones y enfrentamientos", dijo Fernández.
"Con mucha humildad quiero convocar a nuestros compatriotas no solo a compartir el día del Bicentenario sino los 365 días del año, el esfuerzo de construir una nación para todos", añadió.
Al cierre de su discurso agradeció a cada uno de los presidentes por sus nombres de pila "por acompañarnos en este festejo".(ANSA).