HOLOCAUSTO

Auschwitz-Birkenau: un museo y testimonios mantienen la historia

Los supervivientes hicieron hincapié en la importancia de encontrar formas de mantener la relevancia de Auschwitz después de que ya no puedan contar sus propias historias.

Estremecedor: sobrevivientes en el campo de exterminio de Auschwitz poco antes de ser liberados tras la llegada de las tropas rusas. Foto: AFP
Estremecedor: sobrevivientes en el campo de exterminio de Auschwitz poco antes de ser liberados tras la llegada de las tropas rusas. Foto: AFP

La ceremonia para conmemorar la liberación del campo de Auschwitz-Birkenau tuvo lugar de forma virtual con discursos de algunos supervivientes, del presidente de Polonia Andrzej Duda y de diplomáticos israelíes y rusos, así como un debate sobre la influencia del Holocausto en los niños.

La evocación de la liberación se realizó de manera virtual como consecuencia de la pandemia que golpea a todo el mundo.

También se celebron otras ceremonias virtuales para conmemorar el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

El Memorial ha estado cerrado a los visitantes durante 161 días debido a la pandemia.

En 2019 fue visitado por unos 2,3 millones de personas. En 2020 esa cifra se redujo a unos 502.000.

El director del Museo, Piotr Cywinski, reconoció que los eventos virtuales y los programas educativos no son tan eficaces para transmitir las lecciones del Holocausto y de la Segunda Guerra Mundial.

“Nada sustituirá el presenciar el lugar en su estado auténtico, porque no se trata sólo de ver y escuchar. Se trata de mirar a tu alrededor, de tus propios pasos, de tocar, de experimentar diferentes perspectivas, de comprender”, dijo Cywinski a Reuters.

Los supervivientes hicieron hincapié en la importancia de encontrar formas de mantener la relevancia de Auschwitz después de que ya no puedan contar sus propias historias, en medio de un aumento de los movimientos de extrema derecha y del antisemitismo.

Otros supervivientes, como Bogdan Bartnikowski, de 89 años, se declaran optimistas. Afirmó que la pandemia no acabará con sus posibilidades de volver al lugar y contar sus historias para que las conozcan las nuevas generaciones. “Tengo la esperanza de que seguro que seguirá habiendo grupos de visitantes en el museo”, declaró Bartnikowski. “Los que un día fuimos presos no faltaremos”. (Con información de Reuters)

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