Bagdad | Por lo menos siete artefactos explosivos, entre ellos un coche bomba, estallaron ayer en edificios de apartamentos y un mercado en Bagdad, dejando 49 muertos y más de 160 heridos, informaron las autoridades, en la señal más reciente de que la frágil seguridad del país se disuelve en el caos de la elección no resuelta.
Funcionarios iraquíes dijeron que Al Qaeda en Irak era responsable de la violencia.
Las explosiones fueron las más recientes de una oleada de ataques durante cinco días en y alrededor de la capital, que han matado a 119 personas por lo menos.
La violencia, que se enfocó en familias y viviendas, hizo recordar el derramamiento de sangre sectario que asoló a Irak de 2005 a 2007 e incitó a Estados Unidos a enviar decenas de miles de soldados más a la vanguardia. Incluso desde ese período, la violencia sectaria y los ataques contra los civiles han resurgido en ciclos y rodeando actos importantes, sobre todo elecciones.
Los ataques han aumentado recientemente mientras los líderes políticos intentan obtener apoyo para formar gobierno después que las elecciones del 7 de marzo no arrojaron un claro ganador. Ayad Alaui, cuyo bloque aventajó por dos bancas al del primer ministro Nuri al-Maliki, atribuyó la ola de violencia al impasse político. AP