BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA
En el marco del conflicto que afectó a los vuelos internacionales desde Buenos Aires, el gobierno argentino transfirió ayer a la Fuerza Aérea las funciones de control operativo de la prestación de los servicios de navegación aérea y de coordinación y supervisión del accionar del control aéreo que estaban a cargo de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
La medida fue adoptada luego de que Aerolíneas Argentinas debiera suspender la salida de sus vuelos durante el fin de semana, por medidas de fuerza realizadas por el personal adherido a la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), que fueron calificadas por el gobierno como "extorsivas e injustificadas".
Los empleados sostienen que la protesta responde a la actitud técnica de los aviones. Incluso se aseguró que hay aviones con los trenes de aterrizaje vencidos.
El nuevo decreto, en tanto, establece que los controladores aéreos pasarán a formar parte de la Dirección General de Control de Tránsito Aéreo, en el ámbito de la Fuerza Aérea Argentina, mientras que la ANAC continuará ejerciendo la "regulación, supervisión y fiscalización de las tareas transferidas".
Asimismo, pasarán a la Fuerza Aérea los centros de control de áreas, las torres de tránsito aéreo y los servicios asociados al control de tránsito aéreo, "con sus respectivas competencias, cargos y créditos presupuestarios.
El decreto asegura que en todos los casos se garantizará "la continuidad y derechos de los trabajadores".
Boicot. En tanto, la presidenta Cristina Fernández apuntó contra el sindicalismo y exigió "no boicotear la Argentina".
"Los dirigentes sindicales deben comprender que no hay mejor manera de defender a los trabajadores que cuidar la fuente de trabajo y asegurar más fuentes de trabajo para los hijos de los trabajadores", dijo la Presidenta.
"Muchas veces fui testigo de planteos ultradefensores de los trabajadores que terminan siendo funcionales a intereses que tienen poco que ver con el país y terminan perjudicando a los sectores más vulnerables", continuó.
Y lanzó: "Les pido que tengamos la inmensa responsabilidad de defender lo logrado, que seamos inteligentes, que no significa no negociar ni debatir, porque si no se terminan frustrando procesos virtuosos en lo económico, político y social. Los convoco a no boicotear la Argentina, a no boicotear lo ya logrado y a seguir contribuyendo a que la Argentina crezca".
La jefa del Estado no aludió a ningún sindicato en particular, pero emitió el duro mensaje en plena disputa con APTA.
A pesar de que los vuelos comenzaron a normalizarse ayer por la mañana, el gobierno solicitó a la justicia laboral la suspensión de la personería del gremio.