Anónimo inspiró al fiscal del caso García Belsunce

BUENOS AIRES

Una carta anónima, de dos carillas, mecanografiada, que llegó en enero último a manos del fiscal Diego Molina Pico fue lo que inspiró al funcionario para explicar el supuesto móvil del asesinato de María Marta García Belsunce, que el fiscal atribuye a turbios negocios financieros relacionados con el Cártel de Juárez.

Con esa misiva como base, que en realidad es una fotocopia de un texto escrito a máquina y sin firma, el fiscal desplegó una intensa actividad en un mes de feria judicial para explicar un homicidio que llevaba un año y medio sin posibles motivaciones y reunió informes contables sobre los que basó su suposición.

Ese anónimo de dos páginas contaba la historia del mexicano Cártel de Juárez en la Argentina. Pero además indicaba que Elena Burgues, hermana de Nora Burgues de Taylor —procesada en la causa por encubrimiento—, estuvo imputada en otra causa en que el juez federal porteño Rodolfo Canicoba Corral investiga la radicación en la Argentina de Amado Carrillo Fuentes, jefe del cártel mexicano de la droga.

Sin embargo, en la resolución donde pide que Carlos Carrascosa sea juzgado como coautor de la muerte de su esposa, Molina Pico dice que estuvo "procesada como testaferro" del Cártel de Juárez. En verdad, Elena Burgues fue indagada y está actualmente con falta de mérito en la causa. Se estableció que el cártel recurrió a los servicios de su estudio contable, pero se probó que no era una relación habitual, dijeron fuentes judiciales a "La Nación".

El anónimo le llegó al fiscal como una bendición, pues desde hacía meses siempre había rondado en su cabeza la sospecha de que la droga pudo estar ligada con el homicidio.

No obstante, se valió de los datos de las empresas y su actividad económica para construir una suposición que convirtió en afirmación al señalar que los acusados integran una mafia dedicada al lavado de dinero.

A partir de ese anómino, el fiscal que investiga el célebre "crimen del country" (octubre de 2002) ató, mediante suposiciones, nombres, relaciones familiares y llamadas telefónicas y llegó a esa sorprendente conclusión que despertó la ira de los acusados, pues por primera vez en la causa Molina Pico abandona la idea de que García Belsunce era una víctima ingenua y abona la suposición de que la mujer participaba de las "actividades mafiosas" de su entorno.

El abogado de Carrascosa, José Scelzi, y Alejandro Novak, letrado de John Hurtig, de Guillermo Bártoli y de Irene Hurtig (vecinos también involucrados en la causa), salieron a responder al fiscal para señalar que su acusación es "fantasiosa", "bárbara", "disparatada" y "errónea".

Además de los mencionados, el fiscal también involucra en el crimen a "Pichi" Taylor y a Horacio García Belsunce (h.), hermano de la víctima.

DEFENSA. No obstante analizaron, por separado, junto con otros letrados, que en el fondo el pedido de Molina Pico favorece la postura de la defensa, pues por primera vez el fiscal admite que Carrascosa pudo no ser coautor y pide que se lo considere en todo caso sólo encubridor del crimen, lo que abre la puerta para pedir su excarce-lación.

Los defensores de los principales acusados del crimen de María Marta García Belsunce creen que el fiscal Diego Molina Pico se precipitó al pedir la elevación a juicio de la causa con el sorprendente móvil de narcolavado, porque aseguran que los estudios de ADN privados que se realizaron prueban que ninguno de ellos estuvo en la escena del crimen.

Las cadenas de ADN pertenecientes a una mujer y a dos hombres, que surgieron de las manchas halladas en el antedormitorio de la víctima, no coinciden con la información genética de ninguno de los acusados, que se realizaron estudios en forma privada, dijeron abogados.

"LA NACION". GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar