WASHINGTON | ANSA
Estados Unidos está tomando, ante el temor de acciones terroristas, medidas máximas de seguridad.
La protección del espacio aéreo de Washington está ahora garantizado por una serie de baterías móviles Stinger, misiles antimisiles con cabeza inteligente que pueden ser disparados apoyados sobre la espalda.
Algunas de estas estructuras se pueden ver en los alrededores del Pentágono; otros eran visibles hoy desde el puente de South Capitol Street, pero se las desplaza en forma constante.
Las autoridades militares se niegan a decir, por razones de seguridad, cuántas son las baterías y dónde se encuentran exactamente.
Cada batería está en contacto con los caza F-16 que en forma permanente protegen a la capital.
Siempre en Washington, la seguridad fue reforzada también en el metro, una estructura considerada particularmente de riesgo.
En ellos, así como en los aeropuertos, se escuchan y se ven constantemente mensajes que piden a los presentes denunciar la presencia de paquetes y de personas "sospechosas".
El temor a atentados puso a la ciudad en estado de alerta: la policía patrulla las principales estaciones de metro mientras un camión para la descontaminación de sustancias tóxicas fue estacionado frente a la ONU, donde el viernes el jefe de inspectores de armas en Irak, Hans Blix, dará un informe al Consejo de Seguridad.
Un camión blanco, considerado "sospechoso", provocó ayer el cierre de uno de los puentes que unen los barrios de Nueva York.
El vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, y el presidente, George W. Bush, tomaron caminos distintos desde que el viernes en el país rige un nuevo nivel de alerta.
ALARMA. Este nuevo nivel hizo que, a partir del mismo viernes, cuando Bush está en Washington, Cheney deba salir de la capital.
"Limitamos el tiempo en que el presidente y el vicepresidente están juntos, reforzando las medidas de seguridad consolidadas después del 11 de setiembre", dijo la portavoz de Cheney, Jennifer Millerwise.
La alerta antiterrorista cruzó también el Atlántico. El aeropuerto de Manchester, el segundo más importante del Reino Unido, fue puesto hoy bajo estrictas medidas de seguridad, mientras el ministro de Interior, David Blunkett, admitió ayer que el gobierno estuvo a punto de cerrar Heathrow ante "amenazas terroristas".
Sin embargo, un funcionario de seguridad reconoció que no hubo amenazas específicas.
El clima tenso debido al estado de alerta impuesto en la capital británica se incrementó luego de que el jefe del Partido Laborista, John Reid, habló hoy que una amenaza terrorista que es, dijo, de la misma naturaleza que la del 11 de setiembre de 2001.
Durante una reunión con estudiantes en Manchester, cuando se le preguntó si el despliegue de tropas en Heathrow no era una reacción excesiva en vista de la guerra contra Irak, Reid respondió que "esto no es un juego. Se trata de una amenaza de la misma naturaleza que masacró a miles de personas en Nueva York".
El ministro Blunkett admitió que el gobierno evaluó la posibilidad de cerrar el aeropuerto de Heathrow, pero que luego descartó esa hipótesis porque "habría sido una victoria para los terroristas y una catástrofe para la economía británica".
Las fuerzas de seguridad británicas aumentaron los controles en el aeropuerto de Manchester, luego del masivo despliegue de tanques que hicieron el lunes en el aeropuerto de Heathrow, donde hoy tanques y 1.500 soldados con ametralladoras controlaban los accesos circundantes.
Corea del Norte tiene misil que llega a EE.UU.
WASHINGTON . Corea del Norte posee un misil balístico, que no ha probado todavía, pero con capacidad para alcanzar el oeste de Estados Unidos, afirmó ayer el almirante Lowell Jacoby, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa.
Jacoby hizo esta advertencia en una comparecencia ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado, junto al director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet, en la que ambos hablaron sobre las amenazas que afronta EE.UU.
Washington cree que Corea del Norte podría tener algunas armas nucleares, además de que ha probado ya misiles balísticos capaces de alcanzar a sus vecinos, Corea del Sur y Japón.
Jacoby dijo a los legisladores que el misil es una versión, en tres fases, de su cohete Taepodong 2, y que todavía no se ha probado en vuelo, por lo cual algunos expertos dudan de la capacidad de Corea del Norte para lanzarlo con éxito.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, aseguró que desconocía la existencia del misil, pero recalcó que "tenemos preocupaciones sobre los programas de desarrollo de misiles de Corea del Norte".
El Gobierno del presidente George W. Bush está construyendo un "escudo antimisiles", que supuestamente protegerá a Estados Unidos de cohetes balísticos lanzados desde países como Corea del Norte o por organizaciones terroristas.
Corea del Norte, que recientemente reactivó su programa nuclear, prueba sus misiles balísticos desde una instalación en la costa este, cerca de la localidad de Nodong, y a unos 10 kilómetros de la ciudad de Taepodong.
Desde su construcción en 1988 se han probado dos misiles. En mayo de 1990 los sistemas de espionaje de EE.UU. detectaron un misil tipo Nodong 1 listo en una rampa de lanzamiento, y a fines de 1993 se llevó a cabo una prueba con ese misil.
En agosto de 1998, Corea del Norte disparó su misil Taepodong 1, de 22 metros de largo y con un alcance de unos 1.500 kilómetros, y anunció que había sido un intento por poner en órbita un satélite pequeño. La prueba fracasó cuando falló la ignición de la tercera fase del proyectil. EFE