Kiev - Ucrania parecía hoy próxima a salir de su larga crisis post-electoral tras la dimisión del primer ministro, Viktor Yanukovich, que admitió su derrota en las elecciones presidenciales del domingo 26 de diciembre.
En un dramático anuncio el día de Año Nuevo, el primer ministro pro-ruso dio un empujón a la oposición pro-occidental al dimitir, aunque insistió en que continuará la batalla legal contra su derrota.
"He tomado una decisión y presento una petición formal concerniente a mi renuncia. En tales condiciones, considero que es imposible ocupar cualquier puesto en un Estado dirigido por ese poder", declaró Yanukovich, contrariado en su campaña para lograr que se anularan las elecciones presidenciales.
"Sobre el resultado de los comicios presidenciales, mi posición no ha cambiado. Pero verdaderamente no tengo esperanzas de que se produzca una decisión justa de la Comisión Electoral Central ni de la Corte Suprema", dijo Yanukovich, cuyas demandas fueron rechazadas por las dos instancias. Decenas de miles de partidarios de la oposición recibieron el año en la Plaza de la Independencia de Kiev, con el líder victorioso de la oposición, Viktor Yushchenko, y el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili.
Saakashvili es el ídolo de la "revolución de la rosa", que expulsó hace un año a Eduard Chevardnadze del poder en Georgia.
En un discurso, previo al lanzamiento de fuegos artificiales que iluminaron el cielo de Kiev, Mijail alabó la "revolución naranja" de Ucrania que dio el poder a Yushchenko, en lo que constituye una "victoria del bien sobre el mal".
Yushchenko, el ganador de las elecciones presidenciales del domingo en Ucrania, reiteró que "los ucranianos habían sido independientes durante 13 años, pero ahora son libres".
Los dos líderes pro-occidentales disfrutaron de la victoria de sus respectivos levantamientos pacifistas contra la era de los régimenes soviéticos cuando el reloj dio las doce, en una celebración que seguramente irritó al presidente ruso, Vladimir Putin.
La demanda presentada por Yanukovich en la Corte Suprema, alegando irregularidades en las elecciones, implica que la proclamación oficial de Yushchenko como ganador se puede postergar aún algunas semanas.
Pero en la Plaza de la Independencia sus partidarios saboreaban ya las mieles de la victoria.
AFP