Los propietarios del deposito de materiales textiles aseguran que los delincuentes tuvieron que hacer al menos dos viajes con un camión para llevarse todo lo que estaba en el depósito del barrio Palermo.
De hecho, el viernes la empresa había recibido un contenedor de mercadería que fue arrasado por los delincuentes. Se trató fundamentalmente de telas y frazadas, aunque también se llevaron las computadoras. Las pérdidas fueron valoradas en unos US$ 200.000.
Los delincuentes conocían perfectamente los dos sistemas de alarmas que hay en el depósito e incluso movieron algunas cámaras y otras las taparon para no ser filmados. Debieron abrir el portón principal y cargar un camión al menos dos veces. Se hace evidente que el hurto fue entregado con lujo de detalles. Antes de irse dejaron un cartel saludando de parte de "los chorros".