Uruguay está en el mapa del budismo

| El famoso Dalai Lama pasó por la región. Por aquí más de 850 familias practican algunas de sus variadas ramas

EN ACCION. En la tarde del viernes, varios practicantes del budismo zen meditaban en el Centro Zen de Montevideo ubicado en el Buceo. 200x133
EN ACCION. En la tarde del viernes, varios practicantes del budismo zen meditaban en el Centro Zen de Montevideo ubicado en el Buceo.
El País

DEBORAH FRIEDMANN

Desde afuera, la vivienda de Daniel Domínguez y María Luisa Alvez en el Parque Rodó no tiene nada en particular. Para ingresar hay que atravesar un largo pasillo, como en tantas otras casas de Montevideo. En el living, un televisor, una mesa y un aparador. En el cuarto de al lado, nueve personas están sentadas, miran hacia un pergamino y con las manos juntas a la altura del rostro repiten la frase "nam myoho renge kyo", cada vez más fuerte.

Son budistas uruguayos, que se reúnen cada miércoles al caer la tarde en una casa de familia. Hay profesionales, empleados administrativos, estudiantes. Al día siguiente, otros 10 montevideanos se juntan con Pema Chenresi en un apartamento en pleno Pocitos para realizar lecturas de Chagdud Tulku Rimpoche. El viernes, es día de encuentro en el Centro Camino del Diamante y de meditación en el Centro Zen de Montevideo.

En Uruguay no hay números exactos sobre cuántas personas practican el budismo, aunque los adherentes a esa filosofía, que por estos días concitó atención regional por la visita del líder del budismo tibetano Dalai Lama a Brasil, Argentina y Chile, van en aumento.

El Centro Soka Gakkai reúne en Uruguay a unas 800 familias, dice Ana Luisa Alvez. Por los cursos de la Fundación Chagdud Gonpa Hispanoamérica pasaron cientos de personas y el Camino del Diamante convoca a otros 50 practicantes.

Actualmente la Fundación Chagdud Gonpa Hispanoamérica construye un centro de práctica budista en Aguas Blancas, Lavalleja, y los miembros de Camino del Diamante un sitio de retiro en Villa Serrana.

El acercamiento al budismo se da en algunas ocasiones por visualizar una energía y un estado espiritual particular en un amigo o conocido. Es el caso de Mariline Azambuya, que cuando iba a buscar a su hija a la escuela conversaba en la puerta del centro educativo con Ana Luisa y comenzó a notar en ella una "felicidad" que le llamó la atención. Ana Luisa la invitó a una reunión y Mariline se integró a la filosofía del Centro Soka Gakkai, por la que hoy también comienza a interesarse su hija Valentina.

Jorge Medina, de 32 años, practica el budismo zen desde hace tres lustros. Estaba en un momento complicado de su vida y en una revista leyó un artículo sobre un hombre que había dejado todo para buscar la felicidad colectiva, el Buda. "Su expresión era de felicidad. El artículo hablaba de la meditación y me puse en esa postura". Jorge se involucró tanto con la filosofía que se convirtió en monje hace cuatro años.

La historia de Eduardo Pintos también tiene que ver con una búsqueda interior. En un viaje por América Latina conoció a un uruguayo que iba al Centro Budista en Caracas, se acercó y se conmovió con la amistad, el compañerismo, cuenta.

PILARES. El budismo no es una religión en el sentido occidental del término sino una filosofía de vida. En las religiones hay un creador de la manifestación y existe el libre albedrío. "La persona en el budismo está condicionada por el karma, que es la ley de causa y efecto. El budismo es un camino hacia la eliminación del sufrimiento y al reconocimiento de la naturaleza del cuerpo, el alma y la mente", explica Chenresi.

Pintos agrega que para el budismo "todo lo que digas, hagas o pienses construye tu vida. Tu vida está en tus manos. No hay un dios, un ser sobrenatural o un destino".

El budismo tiene como fin "la iluminación", o sea alcanzar el estado del buda. Es un estado de sabiduría, de la sabiduría intrínseca que está dentro de cada ser. Chenresi lo ilustra de una forma sencilla: "Cuando tomo té tomo té y cuando como, como, sin pensar en que tengo que pagar la factura de UTE o ir al supermercado. Es el aquí y el ahora", afirma.

La iluminación apunta a obtener coraje, sabiduría y misericordia para enfrentar los hechos de la vida cotidiana. "Todos los seres humanos tenemos un estado de buda interior, que puede proyectarse hacia el exterior. Mi concepto de iluminación es cuando uno puede responder a todas las preguntas, ya no hay preguntas", dice Florencia Forné, de 22 años, budista desde hace ocho.

¿Cómo se llega a ese estado de iluminación? Para Américo Borsantti no es un camino sencillo. "Encontramos que el problema no está fuera de nosotros, que las dificultades no son por los que me rodean, hay que tener el coraje de enfrentarse a uno mismo". En el mismo sentido opina Jorge Medina. "Uno no está habituado a estar consigo mismo y así comprende lo que le pasa. Es a veces duro, porque uno descubre cuestiones propias que movilizan mucho".

En el caso de los budistas de Soka Gakkai la entonación del "Nam myoho renge kyo" es fundamental. La frase es parte del Sutra del Loto y su traducción literal es "Devoción, mente, y cuerpo, a la ley universal de causa y efecto que se transmite a través del sonido".

Lo hacen frente al "gohonzon", un pergamino sobre el cual están escritos caracteres en chino y en sánscrito con la descripción en forma simbólica del estado de vida de la "budeidad". "Frente al `gohonzon` no pedimos nada, nos pedimos a nosotros mismos, que nos abra la cabeza", explica Florencia. Una vez a la semana se reúnen para entonarlo, y el resto de los días lo hacen en soledad por las mañanas.

En el budismo tibetano que profesan los miembros de Chagdud Gonpa las "prácticas" (meditación) que apuntan a lo analítico como a descansar la mente son claves para lograr la esencia del buda, que está en cada ser pero cubierta "por muchos velos".

Para llevarlas adelante lo primero que hay que tener es la "intención pura" de querer practicar para alcanzar la iluminación y así ayudar a todos los demás a que consigan ese estado, señala Chenresi. Una práctica necesita de concentración, respiración y posturas. Puede ser por ejemplo visualizar una deidad. De ella pueden fluir "luces" que se absorben y así también se incorporan sus cualidades. Al terminar se dedica el mérito generado a todos los seres.

Para los integrantes del Camino del Diamante también la meditación es un pilar. "Apunta a desarrollar todas las cualidades que tenemos y remover los velos que impiden que las descubramos".

VIDA DIARIA. Sobre el budismo convergen varios preconceptos. "Se piensa que es pesimista, monástico y una renuncia a la vida. Nada más lejos", dice Pintos. Su propia experiencia así lo indica. Trabaja como taquígrafo en el Parlamento y a su vez conduce el Centro Camino del Diamante en Uruguay, junto a Laura, su mujer.

Para los budistas laicos -quienes no son monjes- no hay restricciones en la alimentación ni en las actividades diarias, explica Chenresi. "Se levanta, va a trabajar, va al cine, sale con su esposo, tiene hijos. Lo que va a dedicarle es un tiempo a la práctica y además, la práctica en la vida".

Lo que Chenresi llama "práctica en la vida" es la actitud de los budistas en su cotidianidad. Por ejemplo, si tiene dificultades con alguien en su trabajo. "Por lo general esa persona está sufriendo. Hay que tener misericordia con ese ser e incluso poder ayudarlo", dice Ana Luisa. Con un ejemplo similar Chenresi señala: "Si lo molesta alguien en la oficina, en lugar de generar ira debería generar compasión porque le está dando la oportunidad de practicar la paciencia".

Florencia Forné dice que la historia se repite. Ella se acercó al budismo porque conoció a una mujer que tenía "algo" que le hacía contarle sus problemas y le brindaba tranquilidad, que era adherente a la filosofía. Ahora que ella también es budista hay personas que se le acercan porque notan algo particular. "Yo les contesto: soy budista y los invito a alguna reunión", dice.

En lo que concuerdan varios de los budistas consultados es en que el acercamiento a esa filosofía los hizo más felices y les enseñó a conocerse mejor y respetar más a los demás. No es poca cosa.

Claves

BUDISMO. Es un conjunto de enseñanzas filosóficas y espirituales impartidas por Sidharta Gautama, más conocido como el Buda. Es seguida por 700 millones de personas.

MOVIMIENTOS. Hay dos grandes movimientos en el budismo, llamados Theravada y Mahayana.

THERAVADA. Se ciñe a la primera recopilación de escrituras budistas realizada en el sigo I A.C.

MAHAYANA. Nueva formulación doctrinal que existe desde 500 años después de Buda.

ZEN. Desarrollado a partir del sigo VI en China y particularmente en China, Japón y Vietnam.

TIBETANO. Surge a partir del siglo VII D.C. Presenta un carácter simbolista y ritualista.

NIRCHIREN. Surge en Japón en el siglo XIII. La Soka Gakkai nació en 1930 y lo difunde alrededor del mundo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar