Una emotiva despedida para José Claudio Williman

| Volonté y Gallinal se encargaron de rememorar la figura del prestigioso historiador y académico fallecido

Definido como un uruguayo que no necesita "ni reconocimientos ni homenajes" porque fue "un ejemplo de vida", los restos de José Claudio Williman fueron sepultados ayer tras su fallecimiento a la edad de 81 años.

El sepelio congregó a miembros del Poder Ejecutivo, de la oposición y legisladores que recordaron con respeto la personalidad de Williman.

Previamente, durante el velatorio se dieron cita representantes de todos los partidos, como el ex presidente Julio María Sanguinetti, el escritor Mauricio Rosencof, el ex secretario de la Presidencia del gobierno de Jorge Pacheco Areco, Carlos Pirán, y legisladores de todos los partidos. En el Cementerio Central, el gobierno estuvo representado por el ministro Mariano Arana, y la oposición por el titular del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, entre otros dirigentes y autoridades actuales y pasadas de esa colectividad política.

En la parte oratoria, el ex presidente del Directorio del Partido Nacional, Alberto Volonté, dijo que sus amigos disfrutaron de su "calidez humana" y su "amistad".

Contó que lo conoció en 1958, en la Facultad de Derecho, y que se vio deslumbrado por características como su estampa y su voz fuerte. Y dijo que aprendió mucho de personas como Diego Terra, Fernando Oliú y el propio Williman al comenzar una relación fraterna que duró décadas. Formó a sus hijos en "la regla del amor, la tolerancia y el buen humor", recordó Volonté. "Muy joven, enamorado de su Universidad y de la docencia, le dio a este país lo mejor".

Además, recordó que José Claudio Williman fue el primer decano de la Facultad de Ciencias Sociales, y agregó que tenía la virtud de ser apasionado y de firmes convicciones filosóficas, religiosas y políticas.

"Nada le era ajeno. En nada tenía matices. Cuando defendía o trasmitía sus ideas, a todos aunque no fueran de su forma de pensar, los hacía sentir cercanos y comprendidos. Conjugaba su pasión y no asustaba a nadie", dijo.

"Nadie se sentía incómodo si él profesaba su catolicismo profundo, su condición de blanco o cuando hablaba del amor de su vida, la Universidad pública, libre y laica", agregó.

Volonté subrayó que Williman es uno de esos uruguayos que "no necesita reconocimientos ni homenajes porque muy pocos seres humanos, sólo los elegidos, pueden perdurar en el recuerdo, en sus hijos y en sus nietos".

"Fue, realmente, un ejemplo de vida. Si alguna vez tuviéramos que elegir un oriental que tuviera las condiciones que quisiéramos para que nos representara en algo, sin dudas que esa persona tendrá que tener las virtudes de Claudio", sostuvo el ex presidente del Directorio del Partido Nacional.

Luego, el senador Francisco Gallinal habló en nombre del Directorio del Partido. Dijo que Williman fue un vocacional de la educación. Y destacó la búsqueda de la concertación por encima de las diferencias partidarias.

Gallinal recordó que Williman participó en la fundación del Movimiento Por la Patria, en los años 70, junto a Wilson Ferreira Aldunate.

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