LORELEY NICROSI
Una de las primeras medidas que adoptará el nuevo gobierno en materia de seguridad será el traslado de presos. Si las obras en el Penal de Punta de Rieles no concluyen antes de marzo, Mujica acelerará las trabajos para descomprimir las cárceles.
La situación de las cárceles y de los menores infractores que se encuentran en el INAU, son dos de los principales temas en los que trabaja el gobierno elec- to en materia de seguridad pública.
El traslado de presos a otros centros de reclusión y los nombres de los nuevos asesores en materia carcelaria, fueron algunos de los puntos abordados por el presidente electo, José Mujica, con el futuro ministro del Interior, Eduardo Bonomi, el jueves 24.
Fuentes próximas a ambos dirigentes afirmaron que el "programa de traslado de presos" será una de las primeras medidas que piensa llevar adelante el nuevo gobierno a partir de marzo de 2010, para darle continuidad a la política iniciada en la primera administración del Frente Amplio.
Si bien se estima que antes de que el presidente Tabaré Vázquez deje su mandato se podrían producir algunos traslados, la intención es que se aceleren los trabajos en el penal de Punta de Rieles, para comenzar a descomprimir la situación carceleria.
El predio, que albergó durante la dictadura militar a mujeres detenidas por temas políticos, posee unas 40 hectáreas, varios edificios y barracas. De acuerdo a una estimación realizada por integrantes del gobierno, la remodelación del penal de Punta de Rieles requiere una inversión de aproximadamente US$ 500.000 para transformarlo en un cárcel para presos no conflictivos.
Al mismo tiempo se analiza la alternativa de reubicar reclusos en otros centros, a los que se le pueden realizar mejoras edilicias.
Los informantes recordaron que Bonomi también inició contactos con organismos internacionales, a los efectos de ver si a través de nuevos préstamos se pueden construir más cárceles.
En 2005, cuando la izquierda accedió al gobierno, había 7.206 presos alojados en establecimientos de la Dirección Nacional de Cárceles y de las Jefaturas departamentales.
Tras impulsar el ex ministro del Interior José Díaz la ley de humanización de cárceles, la cifra de penados cayó a 6.694 en 2006. A partir de ahí, la población reclusa tuvo un aumento continuo.
En 2007, el número de presos era de 7.366; en 2008, 7.707 y en enero de este año superó la barrera de los 8.400 encarcelados, según datos de la Dirección de Cárceles publicados por el comisionado parlamentario Álvaro Garcé. Es decir, Vázquez dejará su gobierno con 2.000 presos más que los había en 2005.
Pese a algunas ampliaciones realizadas en el Comcar y en Las Rosas, entre otras obras, la cantidad de plazas rondan las 6.077. La superpoblación en las cárceles uruguayas supera el 138%.
Por otra parte, las fuentes ratificaron que se reforzará la vigilancia interna en las cárceles, con un mayor número de efectivos policiales, mientras que los perímetros estarán a cargo de integrantes de las Fuerzas Armadas.
Menores. En otro orden, las fuentes ratificaron que se pondrá especial énfasis en la situación de los menores infractores de INAU.
El nombre del ex director de la Colonia Berro y el creador del Hogar Las Brujas, Leonardo Clausen, es uno de los más firmas que maneja Mujica para presidir el INAU. La actual presidenta del instituto, Nora Castro (CAP-L), podría ser destinada a otro cargo público. La jerarca podría ser designada para algún organismo de la enseñanza. La atención al tema de la droga y la puesta en marcha de programas de estudio y capacitación, serán algunas de las medidas que se adoptarán con los menores infractores. El te-ma de los funcionarios de INAU, también inquieta al futuro gobierno.
Habrá cambio de autoridades
A partir de la asunción de Eduardo Bonomi y Jorge Vázquez en el Ministerios del Interior, se producirán cambios en la Dirección de Cárceles y en los establecimientos penitenciarios, según dijeron a El País fuentes del gobierno electo.
Subrayaron que si bien la idea de los futuros ministro y subsecretario es "continuar" con la política carcelaria que se inició en la administración de Tabaré Vázquez, la intención es promover una serie de cambios que mejoren el funcionamiento y la situación de las cárceles. Eso implicará la designación de nuevas autoridades en la los centros penitenciarios. Los nombres de los futuros responsables de las cárceles son analizados por Bonomi y Jorge Vázquez.
Las fuentes destacaron que pese a que existe una decisión tomada respecto a que la Dirección de Cárceles debe dejar de estar bajo la órbita del Ministerio del Interior, no está definido si pasará al Ministerio de Educación y Cultura o a otro ámbito del gobierno.
Explicaron que por la nueva función que cumplirá el Ministerio de Educación, a partir de la "transformación" que le quiere dar el presidente electo, José Mujica a la educación, se cree que no sería la cartera adecuada.