SOLIDARIDAD 

¿Quién es el uruguayo que se envía cartas con inmigrantes detenidos en centros de EE.UU.?

A sus cinco años Carlos Espina emigró desde Uruguay a Estados Unidos con su familia. Hoy tiene un proyecto que busca brindarle compañía y ayuda a detenidos en los centros de inmigración del país donde reside.

Carlos Espina. Foto: EFE.
Foto: EFE.

Hace cuatro meses un amigo de Carlos Espina (20) proveniente de Belice lo llamó desde un centro de detención de inmigrantes en Estados Unidos para pedirle ayuda. Necesitaba una carta de apoyo para presentar ante el juez con el fin de que no lo deportaran. Durante el tiempo que estuvo recluido, siguieron en conversación.

En una de esas charlas Espina le consultó si conocía personas allí dentro que necesitaran ayuda. Ante una respuesta afirmativa, le pidió a su amigo que le pasara la información de contacto de ellos para poder generar un primer vínculo. Así es como nació el proyecto que lo llevó a hablar con alrededor de 100 personas de diferentes partes del mundo.

El primer contacto que hizo Espina con detenidos fue a través de una carta genérica. “Ahí les comento que me llamo Carlos, que emigré cuando tenía 5 años, que me interesa el fútbol y estar con amigos. También les digo que estoy estudiando en la universidad y que, en un futuro, me gustaría ser abogado de inmigraciones”, explicó a El País. A su vez, les dijo a cada uno: “Estoy para ayudarte y acompañarte; crear una amistad contigo”.

El proyecto que comenzó con doce personas, se empezó a expandir de a poco. Uno de los factores que influyó en el crecimiento fue la transferencia de las personas con las que estaba en contacto ya que, de esa manera, amplió su rango de influencia. Hoy está en comunicación activa con 50 personas.

Las respuestas.

Espina dejó en claro que con estas cartas busca, entre otras cosas, que las personas detenidas no se sientan solas y que encuentren a alguien con quien hablar. “Todas las respuestas han sido positivas”, comentó.

Consultado sobre los mensajes que más le impactan, reveló que son los de las personas que rondan en su misma edad. “Ellos están en una situación desafortunada pero no somos muy distintos”.

Otra de las respuestas que le sorprenden son las que relatan la vivencia de aquellos que no han podido hablar con sus hijos “no sé por cuánto tiempo” y que tienen miedo de volver a sus países de origen por las amenazas que recibieron. A su vez agregó: “Las mujeres que te cuentan cómo fueron violadas o eses tipo de cosas, siempre que entran en mucho detalle es impactante”.

Dentro de las cartas que recibió, también se encuentran dibujos. “Hay gente que está ahí dentro que muchas veces pasa un aburrimiento que es difícil de imaginar. No hay nada para hacer salvo que estar ahí. Los que son muy artísticos les gusta dibujar y me los mandan”.

Carta a Carlos Espina
Una de las respuestas que recibió Carlos Espina por parte de un inmigrante detenido en un centro de reclusión de Estados Unidos. Foto: Carlos Espina

Conocer a cada uno.

Tanto para poder llamar a sus seres queridos o para comprar artículos de higiene o comida en la comisaria es necesario tener dinero. Mientras que algunos de los detenidos pueden recurrir a sus familias para que les envíen plata, otros no viven esa situación, explicó Espina. Ante esta problemática decidió iniciar una recaudación de fondos a través de GoFundMe –plataforma de financiación colectiva- para poder enviarles dinero a algunos. Cuando identifica a alguien “muy necesitado” les manda alrededor de US$ 10 o US$ 15. En cuanto a la recaudación total, Espina dijo: “La última vez que vi se había recolectado US$ 2.300”.

Las nacionalidades de los detenidos con los que se ha comunicado son variadas pero dijo que cree haber hablado con personas de todos los países de América Latina salvo Uruguay, Paraguay, Chile, Argentina y Bolivia. Asimismo agregó: “También me han comentado que hay gente de India, China y otros países asiáticos pero desafortunadamente no tengo el idioma para comunicarme con ellos”.

A su vez, también se escribió en inglés con algunas personas originarias de África. “Llego a ellos porque la gente que está detenida suele ser muy solidaria y uno me comentó que había varios africanos que la pasan mal. El problema es que la mayor parte de los que están allí hablan español. Por lo tanto, los que no manejan esa lengua, no pueden hacer amigos ni conversación”. Congo, Gambia, Etiopia, Sudán y Camerún son algunos de los países que recordó.

Carta a Carlos Espina
"Los que son muy artísticos les gusta dibujar y me los mandan”., dijo Espuina en relación a los detenidos. Foto: Carlos Espina

Valor histórico.

“Las nuevas generaciones verán esta etapa de la historia de Estados Unidos como uno de los momentos oscuros de este país”, opinó Espina, “como pasó con el trato de los nativos de Estados Unidos o los campamentos donde ponían a los japonenses durante la segunda guerra mundial”.

En cuanto al potencial del proyecto, Espina espera que tenga un “valor histórico en el futuro para poder educar las próximas generaciones para que no vuelvan a cometer los mismos errores que se están cometiendo ahora”.

Para poder conservar mejor las cartas generó una sistema: las escanea, guarda una copia y ordena por orden alfabético. “Mi idea es que en un futuro esta colección de cartas y testimonios puedan servir para algún museo o fundación”.

Inmigrante que ayuda inmigrantes

Carlos Espina nació en Uruguay y cuando tenía cinco años se mudó junto a su familia a Estados Unidos. Hoy estudia es Vassar College Ciencias Políticas y, luego de su graduación, planea ir a una escuela de leyes para estudia abogacía especializada en inmigración. Su fin es poder ayudar a la gente de una manera más sustantiva, dijo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)