paso de los novillos

El pueblo de Tacuarembó que luchó más de un año para tener agua potable

Las familias en Paso de los Novillos están a un paso de contar con este servicio en sus hogares; a la escuela ya llegó este jueves

El pueblo cuenta hoy con tres surtidores de agua. Foto: Gentileza Gonzalo Guedes
El pueblo cuenta hoy con tres surtidores de agua. Foto: Gentileza Gonzalo Guedes

Paso de los Novillos es una localidad del departamento de Tacuarembó que hasta el jueves de esta semana no conocía de primera mano el agua potable de OSE.

Ubicado a unos 50 kilómetros de la capital departamental, este pueblo lo conforman 40 familias que ahora, por primera vez, están a un paso de contar con este servicio en sus hogares.

La primera fase para lograr esto ocurrió el jueves, cuando la escuela N° 22 del lugar empezó a contar con este servicio. También se instalaron tres canillas en la localidad, hasta las que los vecinos se pueden acercar para extraer agua.

Por el momento, el agua para la escuela y los surtidores se traslada hasta Paso de los Novillos en un camión cisterna desde Vichadero (Rivera), a unas tres horas de distancia.


Uno de los impulsores de la llegada de este servicio fue Gonzalo Guedes. Oriundo de la ciudad de Tacuarembó, en 2002, cuando tenía 15 años, conoció Paso de los Novillos cuando fue allí a construir viviendas junto a una ONG. “Agarré bruto cariño con el pueblo”, contó a El País.

Años más tarde, en setiembre de 2016, Guedes envió un mail a la presidencia y al directorio de OSE, para pedir que la localidad contara con agua. Ahí empezó un periplo que incluyó varias etapas e insumió unos 20 meses.

Una perforación que se hizo cerca del pueblo arrojó que el agua era muy salada, contó Guedes, por lo que esta opción se descartó. Entonces se detectaron otros dos lugares a unos cinco kilómetros de la localidad, que OSE tuvo que expropiar para realizar las tareas en busca de agua. Ahora se trabaja en la construcción de un caño que conduzca el agua desde esas perforaciones hasta cada una de las casas de Paso de los Novillos.

Guedes —militante de Batllistas Orejanos, la agrupación colorada liderada por el diputado Fernando Amado— dijo que esta novedad transformará la vida de los pobladores del lugar. Hoy los habitantes de Paso de los Novillos tienen dos maneras de conseguir agua: caminar los tres kilómetros que los separan del arroyo Tacuarembó Chico o esperar a que llueva para recolectarla.

La maestra de la escuela viajaba todos los lunes hasta el local donde funciona el centro educativo con dos tanques de 20 litros para abastecer la demanda de los niños que allí concurren. Esto ahora ya no será necesario. Es que al pueblo la llegada del agua “le cambia en un 100% la vida”, remató Guedes.

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