Tradicional fiesta

La historia revive en Tacuarembó

Hoy culmina la 33ª edición de la Patria Gaucha con música, concursos y premiaciones.

Patria Gaucha

Una vez al año y durante seis días el departamento de Tacuarembó se paraliza. Toda la actividad y la atención está puesta en la tradicional fiesta de la Patria Gaucha, un evento que congrega cada año a unas 50 mil personas, no solo de los alrededores, sino también del país y del mundo. Hasta esa localidad llegan argentinos, brasileños, norteamericanos y también europeos, como las alemanas Ellen (58) y Etith (66) que arribaron a Uruguay 15 días atrás, luego de ver un reportaje en televisión que hablaba de este país. En ese momento no lo dudaron, armaron las valijas y cruzaron el océano para conocer Uruguay, y tras visitar Carmelo, Mercedes y Rivera, no quisieron perderse la oportunidad de participar de esta tradicional “Gaucho Fest” -como la describieron- aunque fuera por una noche.

La Patria Gaucha tiene todo: historia, cultura, tradición, entretenimiento, comida típica y una variedad de puestos donde comprar todo tipo de objetos. A eso se le suma la locación: a los pies de la Laguna de las Lavanderas, un espejo de agua rodeado de árboles ubicado a un kilómetro del centro de la ciudad de Tacuarembó. Alrededor de este lugar se instala la gran feria donde los visitantes pueden comprar desde atuendos camperos como bombachas de campo, boinas, chalecos o cinturones, hasta juguetes, lencería, sillas de playa, bijouterie, artículos tecnológicos o plantas. A su vez, sobre la calle, afuera del lugar, y durante el tiempo que dura la fiesta -que culmina hoy-, se instalan también restoranes improvisados en la vereda, debajo de toldos de colores con mesas y sillas de plástico, el infaltable medio tanque y ofertas del estilo “choripán completo a $60”.

Patria Gaucha

La tradición.

Pero no todo son compras y comida. Al costado del lago hay también historia y cultura: están ubicadas las distintas sociedades tradicionalistas que recrean viviendas y lugares históricos del Uruguay de antaño.
Patria y Tradición es una de las aparcerías más antiguas dentro de la fiesta, que este año está localizada casi al final del camino. Para esta trigésimo tercera edición decidieron representar un lugar que tuvo mucho que ver con la historia del país: la panadería de Vidal, el punto donde Artigas realizó la primera asamblea del ejército Oriental. La reconstrucción cuenta con una zona donde se comercializa el pan, otra donde se elabora -se puede ver a un panadero amasando y cocinando de verdad en dos hornos de hierro- y otras dos habitaciones que emulan la vivienda del panadero. Todo eso fue realizado en menos de un mes y medio por miembros de la sociedad.

“Ellos mismos prepararon la mezcla de paja y barro para la construcción de las paredes cuya estructura fue hecha en caña entrelazada con tientos de cuero para respetar los materiales de la época, ya que no existía ni el alambre ni el clavo”, explicó Osvaldo Oliver, uno de los integrantes de la sociedad, que anda vestido de cura, ya que representa al secretario de actas de Artigas, el presbítero Dámaso Antonio Larrañaga. Otros personajes podrán verse deambulando también por la panadería, como el propio José Artigas, caracterizado casi de forma idéntica en cuanto al pelo, vestimenta y facciones. Tampoco falta el General Rondeau, representante del ejército argentino y Rafael Hortiguera, el blandengue que acompañó a Artigas cuando abandonó el ejército español.

La sociedad Batoví Bonilla decidió recrear la estancia de Pedro Etchegaray, sitio donde Carlos Gardel realizó su recuperación tras haber sido baleado en 1915 a la salida de un cabaret en Buenos Aires. “Se lo trae a esta estancia ubicada en Valle Edén (Tacuarembó) para hacer la recuperación junto a sus seres queridos. Nosotros, a partir de fotos de la estancia, historias y anécdotas que nos contó gente cercana al dueño, pudimos representar la estancia”, contó Belén Rosa Muñoz, miembro de la sociedad.

Los materiales utilizados fueron paja, ladrillos y mezcla de barro. La construcción de 1915 -un dormitorio, cocina y comedor integrado, un galpón, una habitación para el casero y un quincho en el exterior- les llevó un mes y medio.

También colocaron al costado de la casa una cachila que era muy utilizada en la época y que fue prestada por el museo FordT City. Un rincón del interior recuerda al mítico cantante, donde está la única silla que se conserva del Teatro Escayola, fundado por Carlos Escayola, quien fue el padre de Gardel.

Patria Gaucha

No faltan las clásicas pulperías entre las representaciones. En esta edición, dos sociedades se encargaron de recrear este tradicional lugar a través de objetos originales de la época en su interior: por ejemplo, botellas de barro, pasadiscos, mesas y pool. “Están todos los vicios como quien dice, el juego y la bebida”, contó Fernanda Cantera, de la Sociedad Refugio de los Gauchos.

Cuando cae el sol, muchas de esas representaciones se transforman en una bailanta: ponen parlantes y comienzan a bailar en parejas el tradicional “dos y uno”.

Fiesta.

Durante los días de semana, la noche era el momento en el que se veía más público recorriendo los alrededores de la Laguna de las Lavanderas, pero los organizadores preveían que entre ayer y hoy “explotaría” de gente, tanto de mañana como al caer el sol.

Los hoteles están colmados a tal punto que el intendente de Tacuarembó, Eber Da Rosa, debió hacer convenios con alojamientos de Rivera para poder satisfacer la fuerte demanda.

Patria Gaucha

Nilson, jurado del concurso de cocina

Esta vez, a Nilson Viazzo, el ganador de la primera edición de MasterChef Uruguay, le tocó estar del otro lado del mostrador: durante la Patria Gaucha fue jurado en el Concurso de Comida. Primero le tocó calificar a las Sociedades Tradicionalistas y luego participó como jurado en el primer concurso de cocina de niños que se celebró el viernes, a las 19:00 horas.

La consigna de la competición era hacer platos que tuvieran verduras sacadas de la huerta y el postre debía incluir entre sus ingredientes obligatoriamente algo de leche, el tema principal de esta Patria Gaucha.

Algunos de los platos que se pudieron ver fueron carbonada (que incluye carnes y verduras asadas), otros cocinaron el tradicional guiso, mientras que otros escogieron hacer carne y pastel de verduras como entrada y guiso de lentejas como plato principal. Entre los postres, una de las agrupaciones cocinó una original torta de arroz con leche, mientras que otros fueron por lo más tradicional: flan con dulce de leche casero.

Fuera de concurso no faltaron los asados, los chorizos y los guisos hechos en improvisados parrilleros en el piso o en grandes calderas de hierro realizados por las distintas agrupaciones.

Música, jineteadas femeninas y costos

Entre los espectáculos más esperados estuvo el del cantante uruguayo Lucas Sugo y el argentino Abel Pintos que tocaron el jueves y el viernes respectivamente. Esos días, el escenario Alfredo Zitarrosa se vio colapsado de gente que se sentó en reposeras de playa a ver el espectáculo. Ayer, en tanto, fue el turno de la banda argentina Los Huayras. También se esperó con mucha expectativa el desfile de caballería gaucha que se celebró ayer de mañana. También hubo una extensa jornada de jineteadas, que comenzaron el jueves. El sábado, por primera vez en la Patria Gaucha se pudo ver una ronda femenina en el ruedo, que estuvo representado por una mujer por cada una de las sociedades.

Toda la actividad de la fiesta de la Patria Gaucha hace circular más de 2 millones de dólares, para lo cual se invierten en la organización entre 500 y 600 mil dólares, indicó el presidente del comité organizador, Hugo Pereda.

La entrada al predio general para el último día del evento es de $200.

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