EDUARDO BARRENECHE
El hacinamiento en el Hogar Puertas, donde ingresan los menores infractores, y la advertencia de que el sindicato iba a ocupar la instalación, movieron a la gerencia del INAU a aceptar cupos de internación en el centro.
Una fuente de la gerencia del INAU, que habló a condición de no ser mencionada, confirmó a El País la existencia del acuerdo con el sindicato para restringir el ingreso en el Puertas.
Esta es la primera vez que las autoridades del Instituto consienten en la instrumentación de cupos en un hogar del organismo. En varias oportunidades en 2009 y 2010, el sindicato del INAU decidió en forma unilateral aplicar esta medida para obligar a las autoridades a descongestionar el centro.
La superpoblación en el Hogar Puertas llegó a su pico más alto del año por la tarde del 14 de octubre de este año. Ese día funcionarios del centro se reunieron en asamblea y amenazaron con ocupar las instalaciones del hogar, relató el vicepresidente del sindicato del INAU, Carlos Salaberry.
En ese momento, en el Puertas se encontraban alojados 55 internos: 25 en el carcelaje del fondo y 30 en contenedores.
El presidente del gremio del Instituto, José Lorenzo López, afirmó a El País que cuando la situación "no se podía sostener en el Puertas", convocaron a las autoridades para informarles que ocuparían el centro.
A la reunión concurrieron el futuro presidente del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa), Rubén Villaverde, y el gerente de los hogares con privación de libertad (Semeji), Rolando Arbesún. Ambas partes coincidieron en buscar una solución consensuada, según señaló el gremialista.
Tres días más tarde, el subgerente del Semeji, Raúl González, y el director de la Colonia Berro, Diego Barboza, se reunieron con los funcionarios del Hogar Puertas y llegaron a un acuerdo para implementar el sistema de cupos.
Según López, "acordamos una medida flexible en función de la cantidad de gurises que ingresan. En el Puertas no podrá haber más de 12 internos. Por 48 horas se aceptará que haya hasta 15 menores en los contenedores. Pero si ingresan 16 trancamos las puertas".
La reunión entre Barboza, González y el gremio determinó que Arbesún solicitara al presidente del INAU, Javier Salsamendi, los ceses de ambos jerarcas, generando una crisis interna dentro del Semeji.
Por la noche del lunes 7, autoridades del INAU mantuvieron a Barboza y González en sus cargos. Luego definieron nuevos roles para los mismos: Barboza ocupará una dirección nacional del INAU que aplicará políticas sociales para menores en situación de riesgo; González tendrá como cometido el relacionamiento con el gremio y otras instituciones, y Arbesún se encargará de los aspectos vinculados a la seguridad de los hogares.
FUGAS. A fines de septiembre de este año, los hogares del INAU enfrentaban un hacinamiento de 143%, "debido a que bajaron las fugas de los hogares", explicó un fuente del organismo. En tanto, López señaló que "los servicios están desbordados. Es un disparate la cantidad de gurises que hay hoy".
Cerca de la mitad de los menores con inicio de procedimientos son enviados a sus casas con medidas alternativas a la prisión, afirmaron el juez de Menores Hugo Morales y el abogado defensor Daniel Sayagués Laso. Entre las sanciones denominadas "socioeducativas", la más común es la libertad asistida, que consiste en que el joven concurra a un local del INAU al menos una vez por semana durante un período de entre seis y 12 meses.
Según el INAU, en el 2010 ocurrieron 18.730 intervenciones policiales vinculadas con menores. De esa cifra, 16.716 fueron entregados a sus padres y 2.014 internados. Cerca de un millar fueron asistidos por programas educativos.
Cifras del organismo señalan que en 2009 ocurrieron 1.072 fugas de los hogares. En 2010 comenzó una desaceleración, bajando a 772, y en el correr de 2011 ha habido solo 80.
La cifra
55 Era el número de internos que tenía el Hogar Puertas el pasado 14 de octubre. El gremio del INAU amenazó con ocupar el centro.