Semáforos para una esquina trágica

| Encendieron las luces de Coimbra y General Paz con la presencia de la madre de la joven que murió allí el año pasado

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MAGDALENA HERRERA

El frío de la mañana no detuvo a Alba Furtado. Ella también quiso estar presente ayer en la puesta en funcionamiento de los semáforos de Coimbra y General Paz. En esa esquina, en el mes de noviembre pasado, murió su hija de 16 años, Silvana, quien fue embestida por un automóvil que circulaba a alta velocidad. Quizás el dolor de Alba Furtado se podría haber evitado con ese semáforo colocado a tiempo. O lo que es lo mismo, con los 22 mil dólares que finalmente costó la obra realizada por el Banco de Seguros del Estado como donación a la sociedad. La Intendencia de Montevideo (IMM) no logró disponer de recursos para tal cometido, pese a los reclamos de los vecinos desde hacía más de cinco años.

Sin rencor, sólo con dolor, Alba Furtado reconoció que para ella los semáforos llegaron tarde, pero de todas maneras resultan un alentador punto de partida. "Es una luz roja, un llamado de atención, a todos los conductores, padres, madres, abuelos. Luego de lo ocurrido, he estado vigilando cómo pasan los automóviles y he quedado horrorizada. Vi madres, señoras, cruzando a una velocidad en la que no se puede ver nada de lo que hay en la cima de la loma. He probado yo misma y si uno viene a más de 60 o 70, no hay tiempo para reaccionar. Ese semáforo no me resuelve nada; es para los que vienen, para ti, para ellos, para que mañana respeten esta esquina. Pero también sé que el problema no pasa por el semáforo, lomo de burro o lo que sea, sino por un poco de amor y humanidad. Si no los tenemos, estamos fritos", señaló muy conmovida la madre de Silvana.

No será la primera ni la última vez que Alba Furtado reclame humanidad a los automovilistas. Emocionada y tranquila, señaló que como mamá de Silvana le correspondía estar allí y en todos los lugares que pueda en el futuro. "Silvana quedó acá, que eso sirva para algo. No puede ser que veamos a un niño destruido en la calle y sigamos pasando por esta esquina como si nada hubiera pasado. Voy a intentar, dentro de mis posibilidades, de ayudar a que la gente tome conciencia porque también tengo otra hija. Yo pensé que nunca me iba a pasar algo así, y me pasó. Es el mensaje que me siento comprometida a dar, en homenaje a Silvana. Para mi la muerte no existe, solamente nuestros seres queridos se van, y los extrañamos horrores, horrores. No se lo deseo a nadie".

TESTIGOS. Los semáforos de Coimbra y General Paz finalmente se encendieron ayer, poco después de las diez de la mañana, ante el Intendente Mariano Arana, el presidente del Banco de Seguros del Estado Alberto Iglesias, y otras autoridades nacionales y municipales, así como vecinos de la zona. La mamá de Silvana le agradeció personalmente al jefe comunal y luego al presidente del BSE. "¿No se puede hacer algo cuando un conductor saca la libreta? ¿No hay que apretar un poquito más en el aspecto psicológico?", le preguntó a Arana. "Totalmente de acuerdo", respondió el jefe comunal. "Yo sé que los semáforos no garantizan nada, pero de pronto colaboran para que no sucedan situaciones tan horribles como la que ustedes pasaron. No sabe con qué ansiedad estamos tratando de controlar estos cruces complicados, pero lamentablemente son muy costosos. En este caso hemos contado con la colaboración invalorable del BSE y de los vecinos que crearon la conciencia pública".

Arana reconoció que es imprescindible hacer muchos más esfuerzos para prevenir situaciones tan dramáticas como las ocurridas, pero señaló que se debe tener en cuenta que Montevideo depende de los recursos que permiten los bolsillos de los montevideanos. "No sucede lo mismo en los 18 departamentos restantes", aclaró. "Ojalá pudiéramos establecer formas de colaboración con instituciones, como la del Banco de Seguros, para asegurar que los controles sean auténticamente más eficaces. Estoy de acuerdo con los vecinos que ese control es responsabilidad pública".

Alarmado con la constante inconducta de los automovilistas, el intendente recordó la traba que existió en el Legislativo cuando los gobiernos departamentales manifestaron la intención de retener documentos a los infractores. "El Parlamento absolutamente desbordado en sus competencias y sin respetar la autonomía departamental obstaculizó la retención de los documentos. Los intendentes hemos recurrido a la Justicia, y estamos esperando que de una buena vez se expida".

Así como desde ayer la esquina de Coimbra y General Paz tiene sus semáforos, el Banco de Seguros del Estado se ha hecho cargo de obras similares en varios departamentos.

Consecuencias

La imprudencia y el exceso de velocidad son las principales causas de accidentes con víctimas mortales. Las estadísticas colocan a las muertes en el tránsito entre las tres primeras causas de muerte en Uruguay.

Las muertes ocurridas en los últimos años también tienen su correlato económico. Según datos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, se calcula en 900 millones de dólares las pérdidas de los uruguayos por accidentes de tránsito.

Los dos últimos accidentes en Coimbra y General Flores, en el 2002, cobraron la vida primero de un técnico dental de la zona, el 7 de agosto, y luego de la joven Silvana Paulet Furtado, el 24 de noviembre. El empresario que la embistió con su automóvil fue procesado con prisión. Recientemente, su abogado solicitó la excarcelación pero como le fue negada, comenzó una instancia de apelación.

Una vecina expresó su enojo a Arana

Desde hace años, los vecinos de Coimbra y General Paz vienen reclamando a la comuna capitalina los semáforos para esa esquina. Además de la muerte de Silvana Paulet Furtado, pocos meses antes el barrio conoció otro drama de cerca, el de un técnico dental de la zona quien también falleció luego de un accidente.

Ayer, una vecina le hizo saber a Mariano Arana las tantas veces que se los habían negado en la comuna. "No sé porqué tanta alharaca ahora, esto es lo que corresponde", le dijo Irene al jefe comunal. "¿Sabe los años que estamos detrás de estos semáforos? ¿Sabe lo que nos contestaban en el centro comunal y en la intendencia? Primero nos decían que no se podían instalar porque había otros al inicio de la loma. También nos llegaron a decir que en este barrio vivía gente pudiente, que si queríamos un semáforo lo pagáramos".

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