Hoy se espera una mayor afluencia de parejas que deseen convertirse en esposo y esposa en las oficinas del Registro Civil.
Ayer, primer día de normal funcionamiento luego de 40 días de conflicto, el número fue bajo respecto a lo que esperaban los trabajadores del local ubicado en Ciudad Vieja.
La dirigente gremial, Mirel Cabrera, afirmó a EL PAÍS digital que en la tarde de ayer se habían anotado unas 20 personas. Aunque estaba dentro de lo previsto para esa jornada, se esperaba que el número fuese superior.
El poco movimiento fue, a juicio de la funcionaria, porque la gente recién ayer se estaba enterando del acuerdo logrado a fines de la semana pasada.