El miércoles 17 se reunirá el Claustro de Facultad de Derecho para elegir al nuevo decano. Salvo los estudiantes, agrupaciones de docentes y egresados aún no se han definido por uno de los dos candidatos a suceder a Alejandro Abal: Oscar Ermida (de la misma lista que Abal) y Dora Bagdassarián, que se presenta como oposición a la actual administración.
Dentro del orden estudiantil, la Corriente Gremial Universitaria (CGU) impulsa a Ermida, mientras que el Movimiento Universitario Renovador (MUR) y la Federación de Estudiantes Universitarios de Uruguay (FEUU) apoyan a Bagdassarián. Esta obtuvo mayor apoyo en el plebiscito estudiantil realizado el mes pasado. De esta forma en el Claustro, los estudiantes (de todos los sectores políticos) se atendrán al mandato de esa consulta que mandató a seis delegados a votar a Bagdassarián y a cuatro a favor de Ermida.
Respecto a sus propuestas, ambos coinciden en la necesidad de revisar los planes de estudio que no han sido actualizados desde hace décadas. Ermida, director de la escuela de posgrados de la Facultad, expresó la necesidad de ampliar esa oferta dada la importancia de la capacitación continua en todas las disciplinas.
CLIMA. Para Ermida, catedrático en Derecho Laboral, es necesario "devolver a la Facultad de Derecho y en general a la profesión del jurista, el sitial de privilegio que siempre tuvo en nuestra sociedad y que en los últimos decenios ha ido perdiendo". Como primera medida afirmó que es necesario buscar consensos entre los diferentes grupos para "tratar de mejorar el clima interno. En los últimos años ha estado sumamente dividido".
Por otra parte consideró que habrá que trabajar para "reposicionar" a Derecho dentro de la misma Universidad. Informó que actualmente es el servicio que menos dinero recibe por alumno, mientras que la matrícula es una de las más importantes.
Destacó también que hay que cambiar la percepción de la Facultad "puertas afuera", ya que el servicio es relativamente poco consultado por el Poder Legislativo, el Ejecutivo y por el Poder Judicial, cuando "debería ser naturalmente el consultor privilegiado de todo el Estado", observó.
Ermida consideró "fundamental" para el desarrollo de la Facultad recurrir a la cooperación internacional.
"Tenemos graves problemas de presupuesto y por consiguiente las vinculaciones que debemos establecer con organismos internacionales y con universidades extranjeras (principalmente europeas) nos puede brindar, no dinero, pero sí cooperación técnica", señaló.
Ermida también es profesor titular en las universidades de Salamanca, San Pablo y Buenos Aires.
"Hay que ver la forma que mejoramos la cuota parte que recibimos dentro de la Universidad de la República, pero eso aunque lo consigamos, no va a ser suficiente. Por eso la necesidad también de establecer convenios con otras reparticiones del Estado", apuntó. Consideró como "temas básicos" a solucionar la falta de sillas, por las cuales a principio de año se da "una suerte de batalla entre los estudiantes", así como el servicio de biblioteca y de bedelía. Además expresó que es necesario ampliar la investigación dentro de Facultad.
CAMBIOS. Para Bagdassarián, catedrática en Notariado y Clínica Notarial se necesita un cambio en la Facultad "en todos los aspectos fundamentales como la enseñanza, la investigación y la extensión".
Coincidió en generar consensos para implementar cambios en la Facultad.
"Todo tiene que ser desde un punto de vista no impuesto por una persona. La Universidad se gobierna a través del cogobierno lo que implica que todos los temas se discuten en forma colectiva", expresó Bagdassarián. La actual directora de la Regional Norte (servicio universitario de Salto) dijo darle "mucha importancia" al trabajo de investigación y de extensión e informó que no hay programas institucionales en estos aspectos, lo que procura promover. Respecto a los problemas de presupuesto que tiene la Facultad, Bagdassarián, que además se desempeña como coordinadora del Centro de Estudios de Derecho Comparado del Mercosur, consideró que "no son nuevos, en eso estamos todos y debemos de tratar de hacer lo mejor con lo que podamos obtener". También indicó que, si bien el tema de la masificación "es común en toda la Universidad" entiende necesario tener clases menos superpobladas y con docentes con una mayor dedicación.
Ermida
"Es el servicio que menos dinero recibe por alumno, pese a la alta matrícula de la institución"