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Fiebre elevada, dolor abdominal y sueño: síntomas y recomendaciones en casos de meningococo en adultos y niños

Desde la Sociedad Uruguaya de Pediatría señalaron a El País que es una enfermedad "que evoluciona rápido, va en progreso", puede generar secuelas y se diferencia de otras afecciones.

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Un médico con su indumentaria.
Un médico con su indumentaria.
Foto: El País.

Redacción El País
Las autoridades de Salud Pública están en alerta por el aumento inusual de casos de enfermedad meningocócica, de los que se detectaron nueve en 2024 (tres fallecimientos). "No hubo relación entre un caso y otro. Todos han sido casos aislados y no ha habido contagios de un sujeto a otro. Si bien es un aumento de casos, es aislado y no se ha dado un brote", explicó la ministra Karina Rando.

Además sostuvo que la enfermedad "se presenta de manera muy aguda y fulminante". "Puede dar síntomas de hemorragias, petequias, hematomas, rigidez de nuca y síntomas de enfermedad neurológica", detalló.

Desde la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) advierten por los principales síntomas que presentan los niños y adolescentes que se contagian de esta enfermedad. En diálogo con El País, el médico pediatra y emergentólogo Javier Prego, que es integrante de la SUP, explicó que una de las principales manifestaciones de esta infección "es la fiebre elevada, de 39 o 40 grados, persistente y de difícil control".

Además, Prego señaló que la fiebre "suele acompañarse de otros síntomas que varían en función de la edad de los niños, ya que no es lo mismo en un bebé que en un adolescente". "Se acompaña de vómitos, cefaleas grandes, dolor en miembros, espalda, dolor abdominal y alteraciones de estado de vigilia".

Prego, que es jefe de Emergencia Pediátrica del Hospital Pereira Rossell, explicó que el paciente "empieza a ponerse mas somnoliento, con tendencia a dormirse", pero en "los pequeños puede ser al revés, están irritables o llorones y no se alimentan bien".

Otros síntomas comunes en niños pequeños es la palidez en el color de piel o hasta respirar con dificultad. Con respecto a las manifestaciones en la piel, Prego dijo que se pueden observar "manchas rojizas, petequias, pequeñas hemorragias o hematomas en casos avanzados".

El especialista e integrante de la SUP expresó que "cuando la infección está generalizada puede haber compromiso de la piel, que se pone fría y morada". Además, los niños "pueden tener un compromiso circulatorio de baja presión arterial en las formas más graves, como la purpura fulminante".

En ocasiones puede producirse meningitis, que Prego señaló es "una inflamación de las meninges". "Ahí predomina lo neurológico, somnolencia, vómitos, cefalea. A veces cuando examinamos hay signos de rigidez de la nuca, por ejemplo".

La evolución de la enfermedad

Prego dijo que una particularidad del meningococo es que "es una enfermedad que evoluciona rápido, en cuestión de horas, va en progreso". En ese sentido, explicó que se trata de una enfermedad "tiempo dependiente, cuanto mas precoz el inicio del tratamiento adecuado con antibióticos es mejor".

Consultado sobre la diferencia de la fiebre por meningococo con otras enfermedades, virosis, resfrío, gripes, el pediatra señaló que los padres detectan "que su niño se ve mal, no es el que ha pasado por otras fiebres": "No se recupera, baja la fiebre y sigue decaído, no come, no se alimenta, orina poco. O aparecen otras manifestaciones".

Si bien en algunas ocasiones "se consulta de forma oportuna y reconoce rápido" la enfermedad " a veces la evolución puede progresar a pesar de todo". "El paciente puede morir incluso con tratamiento bien conducido. Puede ser grave y por eso genera preocupación", agregó.

Otro aspecto a tener en cuenta es la posibilidad de secuelas neurológicas, por ejemplo en los casos de meningitis, dijo Prego. O "manifestaciones de púrpura fulminante en las extremidades que requieran de cirugía de los miembros", acotó.

Desde la SUP no encuentran "un comportamiento diferente al de otros años", ya que "es una enfermedad de siempre" y que los pediatras conocen. "Todos los años hay casos, algunos más y otros menos. Todos los años hay fallecidos. En ese momento vivimos una situación de estar alertar y atentos a ver qué pasa en los próximos días", aseguró.

En la edición matutina de este martes, la extitular de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) y secretaria del Comité de Infectología y Vacunas de SUP, Mónica Pujadas, dijo a El País que tras el covid-19 hubo más casos en varios países, por lo que no tomó “por sorpresa” este anuncio. La experta puntualizó que el comportamiento epidemiológico de la bacteria meningococo es “impredecible”.

Hospital Pereira Rossell
Hospital Pereira Rossell.

Factores de riesgo y vacunación

El director de la Unidad Académica de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de la República, Julio Medina, aseguró en la red social X (antes Twitter) que esta enfermedad "puede dar distintas formas de presentación de enfermedad invasiva".

En ese sentido, Medina enumeró: "1) Meningitis (purulenta) 2) Fiebre sin foco aparente (infeccion en la sangre): meningococcemia con disfunción de múltiples organos vitales. 3) Menos frecuente otras formas de presentación: infección de alguna articulación (artritis) , o del pericardio (infección de la membrana que envuelve el corazón), neumonía, uretritis, conjuntivitis, endocarditis u otras infecciones".

El infectólogo sostuvo que "la etapa aguda puede dar compromiso de las articulaciones, del pericardio de la piel, etc, pero no son manifestaciones directamente por la bacteria, sino por algo que se llama manifestación mediada por inmunocomplejos (o sea no es infección directa sino una manifestación indirecta)".

Medina explicó que "los principales factores de riesgo para desarrollar la enfermedad son: niños menores de 5 años, personas que viven en condiciones de hacinamiento, infección respiratoria viral previa, exposición a humo de tabaco, asplenia anatómica o funcional, déficit de complemento, personas con inmunodeficiencias, contacto con enfermo portador de Neisseria meningitidis, infección por VIH, personal de laboratorio que trabaja con Neisseria meningitidis, viajeros a cinturón meningococcico en África, entre otros".

Sin embargo, aclaró que "también puede afectar a personas sanas sin estos factores de riesgo". En ese sentido, recordó que en Uruguay en el 2019 (pre pandemia) se registraron 31 casos (4 muertes).

En ese sentido, Medina dijo que "existe una vacuna antimeningocócica conjugada que protege contra cuatro tipos de bacteria Neisseria meningitidis (los serogrupos A, C, W e Y) y otra que protege contra el serogrupo B".

Por último, detalló que "la vacunación está recomendada en algunas situaciones especiales": personal de salud, algunos pacientes oncológicos, esplenectomizado, virus de la inmunodeficiencia humana, inmunodeficiencias primarias, defectos del complemento, inmunodeficiencias con disregulación inmune o uso de eculizumab.

"En alguna de estas situaciones mencionadas previamente, la vacunación que protege contra los serogrupos A, C, W e Y, está financiada por el Estado. En el resto y para la vacuna que protege contra el serogrupo B debe ser adquirida en forma particular, ya sea por el propio usuario o a través del prestador integral de salud", concluyó Medina.

Julio Medina

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