RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Un artesano riverense pretende patentar una pierna ortopédica que cuenta con un dispositivo hidráulico que la hace flexible. Esto permite que se flexione con el impulso del cuerpo, a diferencia de las convencionales, cuya articulación es recta.
La principal limitación que debe sortear el artesano Enrique Ostrovski es que cuando cuenta que él es el fabricante de la pierna, no le creen.
"Nadie es profeta en su tierra, cuando digo que hago la pierna acá me dicen que no es cierto, que es contrabandeada. Sin embargo, cada tanto me llaman de Porto Alegre para fabricar piernas ortopédicas, por las cuales me pagan $ 10.000, y luego las venden a $ 350.000", se queja.
Ostrovski se dedicaba a hacer paragolpes y otros accesorios en fibra de vidrio, hasta que hace cuatro años, un amigo le pidió que hiciera una prótesis "para un hombre que trabaja con un carro y caballo, que tiene un montón de hijos, y no podía parar", relató.
Ante ese desafío fue a Porto Alegre, habló con un médico y le pidió algunas explicaciones. "Así empecé a fabricar prótesis", comentó.
El artesano fronterizo indicó que las prótesis que fabrica las vende a $ 38.000 y en Montevideo valen más de $ 60.000. Incluso en Porto Alegre, "vi vender una a $ 350.000", aseguró.
Entre las ventajas que ofrece el fabricante riverense, figura "brindar asistencia técnica, reduciendo los costos por traslado", y dotar al paciente de una pierna ortopédica que tiene características únicas.
Según explicó Ostrovski, la diferencia entre esta pierna y una convencional es que es flexible. Esto es, cuando el paciente se sienta, la pierna también se dobla, y no queda rígida en un ángulo de 90° como ocurre con las convencionales.
La pierna es fabricada con fibra de carbono, "por lo cual es liviana y resistente", dijo. Este material "es utilizado para la carrocería de los autos de carrera. Prueba de su resistencia es que los pilotos salen vivos tras protagonizar violentos accidentes", argumentó.
El artesano estuvo cuatro meses armando moldes y realizando correcciones, hasta que logró una pierna que permite movimientos "con normalidad".
En el interior de la prótesis el artesano utilizó cuero crudo para evitar "el roce de fibra con fibra", explicó.
a prueba. Luciano Braga Pérez (23) es un joven y esforzado trabajador que maneja un tractor, pese a que carece de una pierna. Se la amputaron a raíz de las lesiones sufridas en un accidente de tránsito hace tres años.
"Fue mi culpa", admitió. Un viernes a las 23.30, el joven venía circulando en su moto por Avenida Sarandí y chocó "contra un auto que estaba cruzando. El conductor venía bien, yo me equivoqué", dijo.
Tras la amputación de su pierna, Pérez no conseguía trabajo. Su hermano tuvo que adaptar un mecanismo para que pudiera manejar el tractor, y Pérez aprieta el embriague con la mano.
Este dispositivo le permite trabajar en el medio del monte, pese a estar apoyado en una muleta.
Según contó, hasta hace pocas semanas no tenía una pierna ortopédica y le daba vergüenza "hasta salir a la calle". Ahora usa una prótesis fabricada por el artesano, y la luce con indisimulado orgullo.
"Esta pierna es un sinónimo de libertad. Ahora me desplazo sin problemas, puedo agarrar cosas con las dos manos, puedo hacer un asado, no tengo que pedirle a los demás que me alcancen las cosas", relató Pérez.
En plaza cuestan más de U$S 5 mil
El técnico ortopédico José Mariño dijo a El País que las piernas con dispositivo hidráulico existen desde hace años, pero no se fabrican en Uruguay ya que los materiales salen caros y el mercado no es lo suficientemente grande co-mo para comercializarlas.
"Los costos no te dan para fabricarlas, aunque se podría hacer perfectamente. Por eso en la mayoría de los comercios se suelen importar los materiales y la pierna se arma aquí. El hecho de importar los dispositivos te da una garantía de fábrica y de que durarán más tiempo", explicó.
Además, dijo que el tipo de pierna que usará cada paciente depende de varios factores: qué trabajos realiza, dónde vive y su tamaño.
"Si vive en el campo, por ejemplo, una pierna con dispositivo hidráulico no es lo más adecuado porque se estropea con más facilidad", dijo Mariño.
Por otra parte, según el técnico, en el país una pierna con dispositivo hidráulico sale arriba de U$S 5.000, y el artesano riverense las vende a unos U$S 1.500.
"Si las fabrica y las vende a este precio, está bastante más barato de lo que se encuentra en el mercado, pero hay que asegurarse de que el material es duradero y que las piezas están bien armadas", consideró Mariño, que no conocía las prótesis de Ostrovski.
Por lo general, lo que más se usa en el país son prótesis modulares, hechas de duraluminio, titanio y fibra de carbono. El dispositivo hidráulico, según explicó Mariño, ayuda a que "la marcha de la pierna sea más suave". Sin embargo, aconsejó que los pacientes siempre se atiendan con un técnico certificado antes de comprar una prótesis.