CANELONES | PATRICIA MANGO
Desde el próximo sábado habrá en Canelones unos 600 policías en el Operativo Verano Azul, lo que implica una continuidad en la cantidad de efectivos asignados a la seguridad respecto al año anterior.
Estarán en la tarea policías que provendrán de las comisarías locales, grupos de apoyo, Dirección de Investigaciones y seccionales de los balnearios.
Mientras tanto, la Policía Comunitaria efectúa, al igual que el año anterior, una suerte de encuesta entre comerciantes, turistas y residentes de la zona costera con el fin de establecer las principales demandas de los afectados por el delito.
El relevamiento se realiza antes, durante y después del operativo, informó el director de Investigaciones Ricardo Pérez a El País. La primera instancia se utiliza como insumo para distribuir los efectivos. Cuando el dispositivo ya está en marcha se puede ajustar de acuerdo a aportes de comerciantes y veraneantes, mientras que la evaluación final se toma en cuenta para planear las acciones del año siguiente.
La encuesta del año anterior reveló, por ejemplo, que el incremento de los efectivos en Atlántida y Parque del Plata generó una especie de corrimiento de la delincuencia hacia otros balnearios como Costa Azul y La Floresta. Precisamente en estos dos lugares se está efectuando el relevamiento para luego redistribuir al personal, adelantó el jerarca.
Lo que ya está definido es que habrá policías de todas las seccionales, con móviles también de cada división asignada al operativo. Así, Investigaciones y Radio Patrulla designaron personal con vehículo y el Grupo Especial de Operaciones (GEO) llevará hasta la zona balnearia el blindado que se utiliza para situaciones particulares. Hasta la medianoche los policías comunitarios estarán en la calle en simultáneo con el resto de los efectivos. Pasada esa hora entrarán en escena los grupos especiales e Investigaciones.
El delito más común que se registra en los meses de temporada estival es el hurto por descuido, informó el coordinador de Jefatura Rubí Herrera.