En plena marcha por mayor seguridad en Malvín Alto, vecinos de la zona golpearon a un ladrón que le robó la cartera a una señora en la esquina de la casa de la familia asesinada la semana pasada.
Los vecinos de Malvín Norte estaban apostados en la esquina de la casa donde ocurrió el triple homicidio de la familia Osorio el viernes 6 (Petrona Rozende y Carlos Prando), cuando fueron testigos de un robo a una señora de la zona.
Los dos ladrones que iban en una motocicleta por la calle Prando simularon un accidente contra un contenedor. Un grupo de señoras que venían del club La Virgen pararon para prestar asistencia y los motociclistas quisieron asaltarlas. Como el intento se vio frustrado, uno de los ladrones se bajó de la moto y le quitó la cartera a otra señora que iba pasando por el lugar.
Los vecinos hicieron justicia por mano propia y sorprendieron a golpes a uno de los ladrones, que sufrió cortes en el rostro y el pecho. El otro aprovechó para huir en motocicleta.
La Policía arribó minutos más tarde al lugar. El ladrón atrapado por los vecinos trató de defenderse desde una camioneta de la Policía, ante las críticas de los vecinos de la zona. "Yo robo porque soy pobre, ustedes son unos patoteros porque me dieron una paliza", indicó el joven.
"Esto es lo que pasa porque no estudian ni trabajan y el gobierno los banca", decía uno de los vecinos. Del otro lado contestaba el ladrón: "ustedes porque tienen plata, yo no tengo para comer".
"Callate vos sos uno de los que mataste a la familia de abajo", le gritó otro de los tantos vecinos apostados en el lugar.
Luego del incidente, comenzó la marcha hacia el cruce de Camino Carrasco y Gallinal. Se entregaron folletos en reclamo de más justicia y seguridad. Eran unas 100 personas entre amigos de las víctimas y compañeros de trabajo de la empresa de refrescos, de donde era repartidor José Osorio.
"Este pequeño país llegó a ser tierra de nadie, te asesinan y te roban", decía la papeleta que entregaban a los vehículos que pasaban por el lugar.
La marcha siguió con críticas y el pedido de renuncia al ministro del Interior, Eduardo Bonomi: "No existís, Bonomi no existís", gritaban unos adolescentes del barrio que se sumaron a la marcha cuando iban pasando por el lugar.
Pero, los familiares y amigos de las víctimas del triple homicidio tomaron distancia de las protestas y se dirigieron a la casa donde sucedió la masacre.
Allí colgaron frente a la vivienda una pancarta donde pedían justicia para Jonathan Osorio, que tenía apenas 17 años de edad.
QUEJAS. Frente a la casa de la familia Osorio, los vecinos comentaban su parecer frente al triple homicidio. "Me contaron que hubo trabajo fino, no dejaron una sola huella", dijo uno de los presentes.
Otro criticaba a Bonomi y a la Policía y pedía pena de muerte para los que asesinaron a la familia. "Hay que matarlos, porque dentro de cuatro meses están afuera otra vez", comentaban. ¿Dónde están los políticos y el comisionado de cárceles que tanto habla de los derechos humanos, queremos saber qué derechos son esos que masacraron a esta familia y nadie hace nada", indicó otro vecino.
Jorge Naso, uno de los organizadores de la marcha y amigo de la familia, dijo a El País que "no se trata de cambiar un ministro, es el Frente Amplio que tiene que asumir la lucha contra la delincuencia".
Naso indicó que se requiere más patrullaje y pidió "mano dura" al presidente José Mujica para combatir el delito.
"Están siempre diciendo que van a sacar el ejército para la calle, pero terminan tirando la bola para adelante".
Naso agregó que un paso importante sería prohibir el porte ilegal de armas, pero más que nada "se necesita más patrullaje" y control de las personas que circulan por la vía pública, solicitando la cédula de identidad.