El proyecto para gravar la tenencia de más de dos mil hectáreas de tierra ya está pronto, confirmó anoche el senador Ernesto Agazzi. Destacó que lo que se busca es desalentar la concentración de tierras en pocos productores.
Agazzi prefirió hablar de concentración de tierras antes que de extranjerización para "no entreverar los tantos", y porque "hay muchos intereses" por detrás, pero admitió el peso que tiene en este tema la inversión extranjera.
En una charla llevada a cabo en la sede de AEBU en la que estuvieron presentes sindicalistas, militantes frenteamplistas, y el dirigente tupamaro Julio Marenales, tanto Agazzi como el director del Instituto de Colonización, Andrés Berterreche, argumentaron las razones por las cuales el Poder Ejecutivo elaboró el proyecto de ley que gravará en forma progresiva la tenencia de más de dos mil hectáreas.
Agazzi dijo a El País que el texto del proyecto está listo, pero que desconoce cuando será enviado al Parlamento para su discusión.
El ex ministro de Ganadería insistió que lo que se pretende es "desestimular la concentración de tierra por la vía impositiva" y el director de Colonización agregó que en ese sentido van a haber "más medidas" además del impuesto, aunque dijo no tener detalles de cuáles serían éstas. "Estamos convencidos que la tierra tiene que ser un bien social", puntualizó.
Los expositores se cuidaron de profundizar en detalles del proyecto. Sí se explicó que el impuesto será progresivo, de acuerdo a franjas, tal como el IRPF.
Agazzi subrayó que hoy en día "el agro tributa poco sobre los valores que genera" y enfatizó que este nuevo impuesto "no cambia las reglas del juego ni la ecuación económica de las empresas".
Berterreche acotó que el impuesto será "light". "Somos más buenos que Lassie atado", bromeó. Según Agazzi lo recaudado por este tributo debe ir destinado para el desarrollo rural, y no para que se beneficien los mismos grandes productores a los que se grava, "sino el Estado actuaría como un intermediario", explicó.
Crecimiento. El senador dedicó varios minutos de su exposición para dar una "mirada histórica" del proceso de acumulación de tierras en el Uruguay.
Destacó que desde el año 2000 hasta el 2010 aumentaron "brutalmente" las operaciones de compra y venta de tierras.
"Se vendieron seis millones de hectáreas, que es el 32 % de la superficie de la patria. Es una barbaridad", señaló.
Agregó que este proceso estuvo acompañado por un "gran aumento del valor de la tierra porque existe mayor demanda".
Y resaltó que los que más vendieron fueron los productores medianos y grandes, lo que llevó a que hoy exista una nueva categoría de productores: "los muy grandes". "Se compran 250 mil hectáreas, esto era impensable hace unos años", dijo.
Agazzi enfatizó que pese a que en unos años el precio de la hectárea pasó de US$ 400 a unos US$ 2.000 Uruguay sigue siendo un país "barato" para comprar tierra. Sobre todo si a eso se le suma su rentabilidad y recursos naturales.
El director de Colonización advirtió por su parte sobre el modelo "hiper concentrador" de tierras y defendió con entusiamos el proyecto del gobierno. "Se debe determinar una menor concentración de tierras, que no sea atractivo concentrar tierras en Uruguay", enfatizó.
El presidente José Mujica había adelantado que quienes posean de 2.000 a 5.000 hectáreas con índice coneat 100 deberán pagar US$ 8 por hectárea anualmente; entre 5.000 y 10.000 abonarán US$ 12; y por más de 10.000 pagarán US$ 16.