Gran polémica mediante, el uruguayo Ricardo Estévez Carmona propuso a los paraguayos cambiar su himno nacional. También lo hizo en Uruguay hace unas semanas, mediante un proyecto que presentó en el Ministerio de Educación y Cultura. No es que el hombre vaya a recorrer el mundo proponiendo cambiar himnos patrios. Ricardo Estévez asegura que el letrista de ambas canciones, la uruguaya y la paraguaya, Francisco Acuña de Figueroa, no fue leal a las dos naciones y hasta traicionó a sus próceres.
La deslealtad de Acuña de Figueroa es la principal razón que Ricardo Estévez esgrime en su proyecto, aunque también señala que el himno uruguayo tiene una letra de "inspiración belicosa" y que, a diferencia de otros americanos, no fue elegido en una convocatoria libre y abierta de poetas sino que resultó de la "insistencia y porfía del autor ante los gobernantes de entonces".
"No pretendo más que interesar a las autoridades nacionales para que se convoque a un concurso nacional y se adopte una nueva y apropiada letra de la música de nuestro Himno Nacional, de modo que tengamos una canción patriótica que en este nuevo milenio que iniciamos, realmente inspire nuestros más profundos sentimientos de auténticos orientales", señala Ricardo Estévez tras presentar un escrito de 20 páginas en el Ministerio de Educación y Cultura.
De las investigaciones realizadas por los más reconocidos historiadores del país, según explica Estévez, se desprende que Acuña de Figueroa no fue leal a la patria y justamente escribió la letra del himno para congraciarse con quienes había traicionado anteriormente. En el proyecto que presentó en el Ministerio, Estévez cita a Francisco Bauzá, Alberto Zum Felde, Pivel Devoto, Roger Basagoda y a Gustavo Gallinal, entre otros, para demostrar que Acuña de Figueroa sirvió a la monarquía o gobierno de turno sin demasiada pasión por ningún color o patria salvo la que le sirviera en lo personal.
Sin embargo, la deslealtad del autor del himno no sería más que una curiosidad para Estévez Carmona si no creyera además que la letra patria fue muy oportuna un siglo y medio atrás pero ya no representa a los uruguayos. "Si el Himno es realmente un símbolo nacional, démosle pues una letra acorde que inspire a los orientales vivos, con la certeza absoluta de que contamos con el beneplácito de aquellos orientales muertos. Lo que propongo no pretende el abandono total del Himno de Acuña de Figueroa, que se podría reservar para las festividades patrias. Pero en los demás eventos cívicos, tanto sociales, culturales como deportivos, habría que entonar otra letra que se ajustara más a nuestra identidad e inspirara a los protagonistas del quehacer nacional", asegura el predicador.
En su iniciativa, Estévez también habla de la necesidad de realizar una convocatoria a poetas nacionales para que propongan un nuevo himno, cuyos versos logren conmover a los compatriotas como en otros tiempos la letra de Acuña de Figueroa emocionó a los próceres. "Nuestra opción actual ya no es la de patria o tumba, libertad o muerte, sino que nuevos paradigmas con mayor propiedad podrán inspirar a nuestro pueblo".
PARAGUAY. En el país guaraní, la iniciativa de Estévez fue como una bomba. La polémica resultó título de diarios, radios y televisoras, opinaron gobernantes e intelectuales a favor y en contra, y hasta los estudiantes se movilizaron en defensa del símbolo patrio.
Por un lado el pastor contó con la mirada benevolente sobre el tema de don Augusto Roa Bastos, reconocido escritor paraguayo, quien dijo que ni la letra ni la música del himno de su país son una obra de arte. "Pero también tiene ganada una aureola histórica, de modo que no se puede tratar de cualquier manera. El que Acuña de Figueroa sea mala persona es una razón que se debe tener en cuenta, porque las cosas de la nación tienen que ser tratadas con manos limpias", indicó el intelectual en el diario Popular.
Roa Bastos sugirió crear una comisión de expertos que analizara el tema y en todo caso llamara a concurso de poetas. Por otra parte, los columnistas de los diarios dedicaron sus espacios al proyecto de Estévez. "Muchas verdades necesitan ser rectificadas, reescritas y reinventadas en el Paraguay. Una de ellas es el himno. El que tenemos puede pasar a formar parte de un museo, mientras creamos uno que esté tallado a imagen y semejanza de nosotros los paraguayos. ¿Quién nos obliga a seguir cantando la poesía de un indigno?", escribió Mario Rúben Alvarez en el Popular.
También el director de cultura de la municipalidad de Asunción, Alcibíades González del Valle, señaló que el himno de su país "no despierta el entusiasmo para amar más a la patria" y estuvo de acuerdo con Ricardo Estévez en que la letra contiene versos inentendibles para el ciudadano común. "Son horribles, no da para aprenderlos de memoria, porque no sabemos qué es lo que estamos diciendo", dijo a la prensa.
Pero no todos estuvieron de acuerdo con reinventar un himno. Desde el Ministerio de Cultura, se señaló que era una "tontería". Por otra parte, entre los estudiantes guaraníes se encontraron los grupos más opositores: escolares y liceales salieron en marcha con carteles "salvemos al himno".
Una letra patriótica más suave
En el proyecto de cambio del Himno Nacional que se presentó en el Ministerio de Educación y Cultura, Ricardo Estévez Carmona ofrece un ejemplo de lo que podría hacerse, conservando los conceptos de la letra original de Acuña de Figueroa pero introduciendo nuevas ideas más representativas del sentir popular. Estévez aclara que no es más que un ejemplo, y que debe llamarse a un concurso de poetas nacionales.
Orientales! la patria ya alumbra
nueva era de gran porvenir;
con la fe, el amor, la esperanza
que muy dignos sabremos vivir
Unidad, unidad orientales!
en la senda que Artigas mostró,
trabajemos en paz y justicia
nos bendicen los rayos del sol!
Ricardo Estévez Carmona se define como despachante de aduana de profesión, predicador evangélico de vocación (es presidente en Uruguay de la Sociedad Internacional Misionera) e investigador (historia, filosofía, teología) por interés personal. "Todo comenzó con mi abuelo, quien fue cofundador del archivo fotográfico municipal, y me llevaba siempre a recorrer la ciudad. El sabía lo que había ocurrido en cada esquina. Todo eso despertó en mí una gran curiosidad y atracción por la historia de nuestro país", explica.
El predicador e investigador señala que su propuesta de crear un nuevo Himno Nacional no se trata de un impulso aislado sino que tiene 17 años de reflexión, desde que Julio María Sanguinetti ofreciera su primer discurso como presidente de los uruguayos en 1986 en el que habló sobre "hacer otro país". "En esa ocasión, Sanguinetti señaló que debíamos entre todos repensar el Uruguay desde el cambio de pequeñas cosas para que las grandes también se modifiquen. Por eso no me parece audaz ni extravagante esta propuesta", señala Estévez.