CONSEJO SUPERIOR TRIPARTITO
El Pit reunirá a 120 delegados el lunes, allí definirán una estrategia conjunta con la que saldrán a reclamarles a los empresarios aumentos que permitan a los asalariados no perder poder de compra.
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Empieza el juego. Cada negociación salarial es una “batalla estratégica” donde los trabajadores y empresarios ponen arriba de la mesa sus argumentos en busca de sus objetivos. Hoy se instala el Consejo Superior Tripartito, donde 83 mesas de diferentes sectores, de un total de 186, discutirán la posibilidad de adelantar un año los correctivos por inflación.
La decisión de sugerirles renegociar es la estrategia que el gobierno de Luis Lacalle Pou para contener la escalada de precios. El Ejecutivo ya decidió aumentar 2% los sueldos de los trabajadores públicos y 3% las jubilaciones y pensiones.
El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, dijo a El País que alrededor del 40% de las mesas son las que pactaron ajustes por inflación a 24 meses. A estas se les planteará como “sugerencia” que los adelanten un año. El porcentaje dependerá de la fecha en que se establezca el ajuste (porque se calcula por la diferencia entre la inflación esperada y la ocurrida).
“Nuestra idea es que sea un diálogo rápido que se ponga a andar y las mesas se reúnan. Nadie tiene la garantía de que puedan llegar a acuerdos, lo que tenemos claro es que no vamos a someterlo a votación”, dijo sobre las negociaciones entre empresarios y trabajadores.
Mieres agregó que no hubo consulta previa a las cámaras empresariales y que hay “heterogeneidad”. “Sé que no son lo mismo algunos sectores del agro, que otros del comercio afectados por la pandemia”, admitió. “Siempre soy optimista, pero no se sabe”, acotó el ministro sobre sus expectativas.
Consideró que el “impacto inflacionario es bajo”, porque quedan afuera grupos que mueven estructuras de precios, “como supermercados o frigoríficos”. Otros sectores como la construcción, educación privada o salud tampoco están comprendidos en la negociación.
Entre las mesas que se convocarán están sectores en mejores condiciones (como las plantaciones de arroz) y otros que han sido castigados por la pandemia, como el catering industrial, que será muy difícil que puedan adelantar. A eso se suman áreas donde hay conflictos, por ejemplo la pesca, donde se hace más complicado alcanzar un acuerdo. En total son 300.000 los trabajadores a los que podrían adelantar los correctivos por inflación.
El presidente de la Cámara de Industrias, Alfredo Antía, dijo a El País que no puede adelantar el porcentaje de posibles acuerdos. “No sabemos qué va a pasar, las empresas son libres de decir puedo o no”, acotó. Señaló que la negociación debe ser “breve” (10 o 15 días) y exclusiva para correctivos.
Central
El Pit-Cnt reunirá a 120 delegados el lunes. Allí definirán una estrategia conjunta con la que saldrán a reclamarles a los empresarios aumentos que permitan a los asalariados no perder poder de compra.
Si bien para la cúpula del Pit-Cnt la estrategia gubernamental es “totalmente insuficiente” para contener la pérdida de salario real, y así se lo transmitieron en una reunión ayer con el ministro de Trabajo, los dirigentes sindicales buscarán sacar los mayores beneficios para los trabajadores cuando se abran las mesas de negociación.
El presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, dijo ayer a El País que la problemática es aún mayor y se debería convocar a todas los mesas del Consejo de Salarios para analizar la situación y allí definir cuáles son las que necesitan tener correctivos o renegociaciones.
“El planteo que hace el Poder Ejecutivo es especialmente relevante para todos aquellos Consejos de Salarios que solamente tienen el correctivo final. La negociación colectiva tendría que abrirse para todos los distintos Consejo de Salarios”, comentó el presidente de la central sindical.
Al ser consultado sobre cuántos grupos de los que se convocarán están en condiciones de acordar el adelanto por inflación, Abdala respondió: “En condiciones de dar hay un montón. No tenemos hoy un porcentaje. Porque en definitiva ahora la pelota la tiene el Poder Ejecutivo que es el que convoca. El Poder Ejecutivo tiene que convencer al sector empresarial, porque si no queda como un saludo a la bandera”, remarcó Abdala.
El sindicalista consideró que esta realidad inflacionaria le está dando la razón a los trabajadores, ya que cuando se inició la ronda de negociación criticaron el sistema ofrecido por el Ministerio de Trabajo. “Sus proyecciones de inflación eran tan bajas que a lo que llamaban recuperación se lo iba a comer la inflación; la vida nos dio la razón”, declaró Abdala.
“Hablan para la tribuna, para su barra”, dijo Mieres sobre el Pit
Tras la reunión con el ministro de Trabajo, el presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, pidió subir el salario mínimo nacional. Sobre esto, el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, indicó que el sueldo mínimo “no es indicador de ninguna de las categorías salariales”, pero agregó que este se aumentó en los dos años de gobierno por arriba de la inflación (10% y 9% respectivamente).
Mieres dijo a El País que en la reunión fue muy claro al indicar que el aumento a públicos es un “adelanto” de lo que estaba previsto. “Van a cobrar desde antes”, sostuvo y criticó que se cuestione por parte de Pit-Cnt. “Es increíble. Es como que si lo estuviéramos castigando, en lugar de adelantar”, sostuvo.
Mieres respondió a la central obrera en cuanto a que la inflación es consecuencia de la política económica que lleva adelante el gobierno. “No es lo que dicen en las reuniones. Adentro no dicen que es culpa de la política económica porque saben que no lo es. No lo pueden sostener. Hablan para la tribuna, para su barra, para generar la lógica de la confrontación y saben muy bien que lo que estamos haciendo es mantener el poder adquisitivo del salario”, dijo.
Salgado respalda el plan del gobierno
Juan Salgado, presidente de la Cámara del Transporte del Uruguay y de Cutcsa, respaldó ayer el plan del gobierno para aumentar el poder adquisitivo. “Cada uno en su sector debería manejarlo con sus trabajadores y poner una primera condición: esto que no se traslade a precios, porque sino nos estamos haciendo la trampa al solitario y al final después es peor”, dijo. “Deberíamos de tener todas las partes: trabajadores, empresas, Poder Ejecutivo, Intendencia a ver si podemos tener la memoria corta de actuar como actuamos en estos años”, dijo en alusión a que el precio del boleto se mantuvo todo lo necesario.