Cabildo le exige a la coalición más “celeridad” y ritmo de trabajo en el Parlamento

Parlamento. Foto: Francisco Flores.
Ceremonia de la Asamblea General por la apertura del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la XLIXa. Legislatura, en la Camara de Diputados del Palacio Legislativo en Montevideo, ND 20210301, foto Estefania Leal - Archivo El Pais
Estefania Leal/Archivo El Pais

LOS TIEMPOS LEGISLATIVOS

Los cabildantes están molestos porque ven cómo sigue sin discutirse proyectos de ley troncales de este partido que conduce el senador y general retirado, Guido Manini Ríos.

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Es algo que algunos -y con algunas cosas- se animan a decir en voz alta, aunque reservan el resto -la munición gruesa- para expresarlo por lo bajo: el ritmo al que avanza la coalición de gobierno en el Parlamento, luego del mojón del referéndum del 27 de marzo por la Ley de Urgente Consideración (LUC), tiene muy disconformes a más de un dirigente en Cabildo Abierto. Ven cómo sigue sin discutirse proyectos de ley troncales de este partido que conduce el senador y general retirado, Guido Manini Ríos.

Para reflejar el malestar con la velocidad en que trabaja el Parlamento, los cabildantes citan algunas situaciones concretas ocurridas esta semana. Una de ellas es la última sesión de la Comisión de Constitución de la Cámara de Senadores, en la que, pese a tener a estudio más de 40 proyectos de ley, en ninguno se avanzó en concreto. Es más: recién se creó una suerte de “subcomisión” para depurar esa larga lista de temas a tratar, un proceso que desde el arranque no va a la velocidad que querría el propio presidente de esa comisión, el cabildante Guillermo Domenech.

Y ese es uno de los ámbitos en los que, precisamente, se tratan propuestas importantes para este colectivo, que reclama al menos recibir una respuesta negativa o positiva del resto de los socios del oficialismo. Por poner un caso, esperan definición respecto a la iniciativa que plantea prisión domiciliaria para mayores de 65 años y que favorecería a imputados por delitos cometidos en la dictadura -que preocupa a la Cancillería por posibles incumplimientos de acuerdos internacionales en caso de ser ley, como informó El Observador. Por poner otro, aguardan aún una devolución de la iniciativa que busca resarcir a víctimas y familiares de víctimas de la actuación de los grupos guerrilleros en las décadas del 60 y 70.

“Parecemos un barco a la deriva”, resumió un dirigente de Cabildo que prefirió mantener en reserva su nombre, porque además tiene más para decir acerca de cómo percibe la construcción de la agenda oficial: “A veces es como si solo reaccionáramos a los golpes que da el Frente Amplio”.

El diputado Sebastián Cal aseguró en esa línea que en su partido rechazan que “los tiempos parlamentarios no se adapten a las necesidades de la gente”, y puso de ejemplo el proyecto que presentó el año pasado, con el consenso de los socios del oficialismo, que crea una serie de nuevos delitos vinculados a la ciberseguridad. “Resulta que ahora hay legisladores que están evaluando si apoyarlo o no, cuando tiene la firma de todos”, lamentó el representante en diálogo con El País, y añadió que como uno de los coordinadores de bancada de Cabildo asume la “responsabilidad” de trasladar a los demás integrantes de la coalición que “los temas no se tratan con la celeridad” necesaria.

Sin embargo, sí hubo una señal de cierto consenso al respecto en la última reunión que mantuvieron los coordinadores de bancada de la Cámara Baja, según reconoció el otro coordinador de bancada cabildante, el diputado Eduardo Lust: se trata de un compromiso por que las comisiones tengan sesiones “extraordinarias” durante los últimos 10 días de todos los meses, cuando el Parlamento no tiene casi actividad. “La idea es que sean reuniones de varias horas, para acelerar los proyectos”, ya que se reconoce que la “producción es poca” y que persiste el “letargo” que había en el Parlamento desde el receso del verano y las semanas previas al referéndum contra la LUC, señaló el diputado a El País.

Otras percepciones

Dentro de la coalición hay quienes normalizan esta situación, en el entendido de que por un lado era esperable que este 2023 sea, además del año del inicio de las grandes reformas -como la de la educación o la del sistema de seguridad social- la etapa en la que pueden aflorar con mayor intensidad que antes rispideces entre los socios -al tiempo que se terminan de configurar los perfiles de los probables precandidatos.

“Los tiempos de la coalición no son los tiempos de los partidos”, dijo en ese sentido el senador colorado Germán Coutinho. Aseguró que el hecho de que este oficialismo sea gobierno después de 15 años genera que haya dificultades, como esta, que obligan al oficialismo a seguir “mejorando”. Pero añadió que no hay que perder de vista “lo positivo”, que es que si la coalición está junta, “gana” las elecciones.

En el Partido Nacional, en tanto, un senador manifestó que no estaba al tanto de este reclamo particular del partido de Manini, pero que en cualquier caso los blancos también están molestos con la “actitud” de los cabildantes por la minuta de comunicación que promovieron esta semana -y que tuvo el apoyo de todos los socios y del FA- pidiendo la baja del IVA en 19 productos básicos. “Nos cayó muy mal”, lamentó.

Insisten con el voto secreto para gremios

El diputado de Cabildo Abierto Sebastián Cal tomó con “alegría” la noticia de que tres senadores del Partido Nacional -Carmen Asiaín, Amin Niffouri y Graciela Bianchi- intentarán promover un proyecto que plantee la obligación del voto secreto en los sindicatos, además de regular el consentimiento previo y por escrito para el descuento de la cuota sindical de los trabajadores, y que todos los gremios permitan el acceso público al estado de su situación financiera. Esto ocurrirá luego de que el Parlamento vote en los próximos días la ley de personería jurídica para los sindicatos, que no contiene estas consideraciones.

Cal ve con buenos ojos esta iniciativa porque él había promovido lo mismo el año pasado cuando presentó por su parte un proyecto de personería jurídica para los gremios, que entre sus artículos contemplaba justamente el voto secreto. “Pero en ese momento el resto de los partidos se opuso, así que celebro y festejo este cambio de criterio y que el Partido Nacional, honrado la memoria de Aparicio Saravia, haya reflexionado y tomado esta opinión”, concluyó el representante.

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