MERCOSUR

Tensión: Uruguay no firma la declaración planteada por Brasil, Argentina y Paraguay y apuesta por el TLC con China

Para Lacalle Pou la clave es poder negociar con otros países sin esperar por los socios del Mercosur a que resuelvan en conjunto salir al mundo.

Lacalle y Bustillo. Foto: Walter Paciello.
Lacalle y Bustillo. Foto: Walter Paciello.

Podría decirse que la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur celebrada ayer fue histórica. Pero histórica no con una concepción positiva, sino al contrario. En una muestra más de que el funcionamiento del bloque está en su peor momento, Brasil, Argentina y Paraguay decidieron emitir un comunicado conjunto sin la anuencia del cuarto socio pleno del bloque: Uruguay.

Los tres países invitaron a las autoridades uruguayas a firmar la declaración, pero la delegación uruguaya -encabezada por el presidente Luis Lacalle Pou- no estuvo de acuerdo, ya que ese texto incluía el compromiso de bajar el Arancel Externo Común. En los 30 años de vida del Mercosur no se había dado algo semejante.

Para el mandatario uruguayo y el canciller Francisco Bustillo, la decisión de rebajar el arancel debe enmarcarse en un plan global de modernización y sinceramiento del Mercosur. Un reclamo que no solo ha sido expresado por el actual gobierno, sino también por las anteriores administraciones del Frente Amplio.

De todos modos, la apuesta central del gobierno uruguayo en política internacional no está en el Mercosur. Ni siquiera está en la región o en el continente. Está a 18 mil kilómetros, en China. Allí es donde el presidente Lacalle Pou se juega el verdadero partido. Por eso en su gobierno poco molestó haber quedado solo y aislado de los otros socios del Mercosur a la hora de definir un comunicado conjunto.

A pesar de eso, Brasil ya definió bajar por su cuenta un 10% el Arancel Externo Común. El hecho, junto con la firma del comunicado con Argentina y Paraguay, implica una ruptura del consenso interno del Mercosur que no se había dado hasta ahora.

Todas las decisiones que se toman en el bloque deben ser avaladas, acompañadas y apoyadas por los cuatro países socios plenos. El simple hecho de la negativa de uno de los socios impide que se adopte la decisión. Así lo establece el Tratado de Asunción firmado el 26 de marzo de 1991, cuando se fundó el Mercosur.

Esta regla corre también a la hora de idear un comunicado. Si uno de los países tiene reparos se negocia hasta que los cuatro socios estén de acuerdo. Eso no ocurrió en esta última cumbre, y el anuncio de Uruguay de no acompañar la moción no impidió que Brasil decidiera igual avanzar y publicar el texto en la página web oficial de la cancillería norteña.

El comunicado advierte ya desde el título que solo adhieren Argentina, Brasil y Paraguay. Las autoridades de Brasil no escondieron su molestia con Uruguay, ya que entienden que el gobierno de Lacalle Pou está en una posición de “bloqueo” al Mercosur.

Así lo expresó el embajador brasileño Pedro Miguel da Costa e Silva, secretario de Negociaciones Bilaterales y Regionales de las Américas. “La posición de Uruguay es una posición de bloqueo y nos es muy difícil de entender, en primer lugar porque ya han declarado que van a hacer las negociaciones solos. En segundo lugar, porque tomaron nota de que todavía son miembros de pleno derecho del Mercosur. Y tercero, porque saben que esto no va a pasar, no van a tener el acuerdo de los otros países, es un vínculo que no tiene sentido, es un poco estéril, es un callejón sin salida”, dijo al periódico brasileño Globo.

El funcionario del gobierno de Jair Bolsonaro sostuvo que “Uruguay no está dispuesto a buscar una alternativa” y eso genera que no se logre el consenso en la interna del bloque.

Para Lacalle Pou la clave es poder negociar con otros países sin esperar por los socios del Mercosur a que resuelvan en conjunto salir al mundo. Eso pasó con China, con el que el gobierno trabaja en un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Sin embargo, Argentina no se mostró dispuesta a flexibilizar las normas para que Uruguay pueda salir a buscar acuerdos comerciales extrabloque sin ser observado.

De todos modos Lacalle, al ver que las conversaciones estaban agotadas, decidió avanzar y fundamentar jurídicamente que esa normativa del Mercosur no había sido internalizada por los países, con lo cual nada le impedía salir a buscar acuerdos. Allí informó lo de China.

Unos meses después Brasil hizo pública la decisión de bajar el arancel, confirmando de hecho la ruptura efectiva del consenso en el bloque. Eso fue una especie de “bocanada de aire” para Uruguay, en momentos en que se lo acusaba de querer romper con el Mercosur.

“Esa adecuación es muy complicada”, sobre todo porque Argentina y Paraguay “ya han dejado claro que no aceptan” alterar la cláusula del Mercosur que obliga a todos los Estados miembros a encarar las negociaciones de tratados comerciales en bloque, explicó Pedro Miguel da Costa e Silva a la agencia EFE.

En el caso de Brasil, el diplomático dijo que la posición es “un poco diferente” de la sostenida por Argentina y Paraguay, y hasta cree que es “una discusión necesaria y justa”, pero que, desde el punto de vista brasileño, debe ser “planteada de otra forma”.

Por eso ahora las autoridades uruguayas reiteraron en la interna de la cumbre que sí entienden la necesidad brasileña, pero que para acompañarla tiene que ser en un paquete más amplio de medidas que modernicen el Mercosur.

El clima de tensión quedó instalado. Sin embargo, la delegación uruguaya se retiró con la sensación de haber logrado sortear la cumbre sin sobresaltos, que era el objetivo. “Sin pena ni gloria”, concluyeron.

Los protagonistas de la cumbre

Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. Foto: AFP.
Jair Bolsonaro
Presidente de Brasil

“Lamentamos no haber podido llegar a un acuerdo sobre este tema este semestre, a pesar de los esfuerzos realizados por Brasil y nuestra voluntad de aceptar una reducción menor a la inicialmente prevista. Seguimos creyendo que esta reducción beneficiará a nuestro sector privado y a nuestra ciudadanía, por lo que el tema seguirá siendo una prioridad en nuestra agenda”.

Presidente Luis Lacalle Pou en conferencia de prensa. Foto: Francisco Flores
Luis Lacalle Pou
Presidente de uruguay

“Fue un semestre bueno, de sinceramiento. Todos sabemos y hemos demostrado que tenemos vocación de pertenecer al Mercosur, quizás con un futuro próximo un poco distinto. Pero es allí donde tenemos que seguir tratando de hablar para tener prosperidad y libertad. (...) Somos optimistas, el mundo necesita nuestros productos. El mundo está ávido de mirar a esta región del mundo”.

Alberto Fernández. Foto: AFP
Alberto Fernández
Presidente de Argentina

“Se debe priorizar la integración dinámica y competitiva en las cadenas regionales de valor. Es el proyecto de integración regional más importante para la Argentina. No hay futuro para países ermitaños que se encierren en sí mismos o emprendan aventuras en soledad. Vivimos el desarrollo de otros países como nuestro propio desarrollo. El crecimiento de uno ha favorecido el del resto”.

Mario Abdo Benítez
Mario Abdo Benítez
Presidente de Paraguay

“Paraguay, como expresión de su política exterior, reafirma su compromiso de continuar participando de forma activa de procesos regionales de integración. Y aboga por aunar los esfuerzos a través del diálogo y la tolerancia ante las divergencias, para avanzar hacia una vinculación real y efectiva orientada a las necesidades de nuestros ciudadanos”.

Es el turno de Paraguay

El orden alfabético que se utiliza para el traspaso de mando de la presidencia pro tempore del Mercosur hizo que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, le pasara el mando a su colega paraguayo, Mario Abdo Benítez. La próxima cumbre se realizará a mitad de 2022 en Asunción, y la expectativa está en si se podrá hacer de manera presencial. La reunión de ayer había sido fijada en ese formato en un momento de relativo control de la pandemia en Brasilia. Sin embargo, las autoridades de ese país anunciaron de forma repentina y sin dar las razones, su cancelación. Un encuentro entre el presidente argentino Alberto Fernández y el principal opositor a Bolsonaro, Luiz Inácio Lula Da Silva, fue uno de los motivos que empujó al gobierno norteño a tomar esta decisión.

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