Un 0800 para hacer denuncias, la creación de una oficina de planificación y la incorporación de una cuadrilla para limpiar alrededor de los contenedores son algunas de las ideas que se manejan para el "plan de impacto" de limpieza en Montevideo.
La acumulación de basura en la ciudad es la imagen negativa que el montevideano recibe de la Intendencia con más inmediatez. Un paro que afecte a la recolección, no demora en hacerse visible, con contenedores desbordados y acumulación de residuos en las casas y en la vía pública. Pero en muchos puntos, la ciudad está sucia, más allá de las medidas sindicales.
Por eso, la intendenta Ana Olivera asumió como uno de los compromisos de gestión la limpieza integral de la ciudad, anunciando durante la campaña electoral, un "plan de emergencia" para dejarla a punto. Y creando, después, una comisión de impacto ambiental.
Ayer, durante su discurso, Olivera aclaró que la limpieza debe ser "un compromiso de todos". Y luego se refirió someramente al plan de impacto.
"En los primeros seis meses, debemos dar un vuelco en la limpieza de la ciudad, que comenzará con medidas desde el gobierno departamental, pero que deberán involucrarnos a todos y a todas. Porque sigue siendo verdadera la afirmación de los intendentes que me preceden: la ciudad más limpia es la que menos se ensucia", declaró la flamante intendenta. Aunque Olivera no presentó aún su plan de impacto de limpieza, se maneja la instalación de un teléfono 0800 para denuncia y levante de residuos "inéditos", la incorporación de una cuadrilla para limpiar fuera de los contenedores -tarea que debería hacer actualmente el funcionario que acompaña al conductor del camión recolector- y la creación de una oficina de planificación para el plan de impacto, que después seguiría funcionando para la distribución de tareas.
Según una encuesta realizada por Equipos Mori, publicada ayer por el semanario "Búsqueda", casi el 70% de los montevideanos opina que es "urgente" solucionar los problemas de limpieza de la ciudad.
PODAS. También se maneja la idea de incorporar una máquina chipeadora en los recorridos que se hacen en zonas como Carrasco, Punta Gorda, Malvín, Lezica y otros "barrios jardines", para "evitar basurales de podas y bajar la cantidad de poda que se vierte en disposición final".
Además, se proyectan operativos de limpieza de basurales por zonas y retomar el lavado de los contenedores, que se encuentra suspendido porque los camiones apropiados por ese fin se encuentran mayoritariamente fuera de servicio.
El nuevo director de Limpieza de la Intendencia, Andrés Martirena, informó ayer a El País que el plan de impacto estará listo en unos diez días.
La Intendencia -y esto fue anticipado al final de la administración de Hyara Rodríguez- también aumentará la fiscalización a comercios que arrojan basura en los contenedores de residuos domiciliarios. Y los controles a la propia población. El programa de Olivera también incluirá un mayor control en las calles de los funcionarios de Inspección General, quienes apercibirán primero y luego multarán a aquellos vecinos que arrojen residuos fuera de los contenedores.
El Plan de Impacto también comprenderá un aumento de la cantidad de contenedores en aquellas zonas donde la comuna ha detectado un incremento de la cantidad de residuos.
Actualmente, la Intendencia tiene unos 300 contenedores nuevos, pero hay centenares de estos recipientes en mal estado, en general por el vandalismo, que son reparados en el servicio de levanta contenedores que se encuentra en el Buceo, frente al Cementerio Inglés. No obstante, el personal es insuficiente para hacer esa tarea.