Los murciélagos están permitiendo la regeneración de montes que fueron talados al construir la represa de Salto Grande. También terminan con plagas que afectan los cultivos, y este año, además, están de parabienes, al igual que los vampiros.
Mientras en Europa se definió celebrar el año del murciélago entre un semestre de 2011 y el siguiente de 2012, de acuerdo a los calendarios universitarios, en América las actividades y proyectos se extendieron a los dos años completos.
El Año Internacional fue una iniciativa conjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Convención de Especies Migratorias y el Convenio para la Conservación de las especies europeas de murciélagos. A estas organizaciones se sumó la Red Latinoamericana para la Conservación de los Murciélagos, cuyos países asociados presentarán este año las áreas o sitios para la conservación de los mamíferos voladores, que no son ciegos, como se cree, ni se emparentan con los roedores, ya que forman parte de los quirópteros, siendo algo así como "primos" del mono y el hombre.
Desde el Programa para la Conservación de los Murciélagos en Uruguay (ex GIM), se promoverán tres zonas como reservas: Grutas de Salamanca (Maldonado), Rincón de Franquía (Bella Unión), y Palmares de Caranday (Soriano).
Como en 2011 se hizo en la plaza Fabini, en octubre de 2012 habrá actividades en el antiguo hotel reconvertido del Paso Molino, y en el Prado, cerca del monumento a la Diligencia. Se colocarán redes en torno a una fuente para capturar murciélagos delante de la gente que asista, y se brindarán charlas de difusión. Ese sitio, como las plazas céntricas, resulta ideal ya que se reúne varios elementos que atraen a los murciélagos: las vegetación densa, las palmeras, el agua y los cajones de las cortinas de enrollar de casas y edificios, en donde a veces se cobijan.
A la par, se propusieron investigaciones, algunas en curso, en Arequita (sobre vampiros), en Soriano (con el murciélago de las palmeras), y en Paso Apache (sobre dietas de murciélagos insectívoros, a partir del estudio de sus fecas). En este último proyecto trabaja la bióloga Ana Laura Rodales, del Museo Nacional de Historia Natural.
"Se trata de comparar las dietas de cinco especies de murciélagos en el campo y la ciudad, sus preferencias por insectos que son plaga, cosa que tiene importancia económica, por el cuidado de los cultivos, o por asuntos de salud", explicó Rodales a El País.
En el mundo hay 1.200 especies de murciélagos, y cada año se descubren nuevas, gracias a la biología molecular y técnicas finas de análisis morfológico.
En Uruguay existen 23 especies, 20 son insectívoras, dos comen frutas, y una se nutre con sangre: la de los vampiros, que se alimentan de otros mamíferos mientras estos duermen. Por ejemplo, de caballos, chanchos o vacas.
En Uruguay no se conocen casos de vampiros que hayan mordido y lamido la sangre de humanos.
LAS CIFRAS
23
son las especies de murciélagos que habitan en Uruguay; 20 son insectívoras, dos comen frutas, y una lame sangre de mamíferos.
40
años puede llegar a vivir un murciélago, mientras que los ratones no viven más de un año. Entre ambos, no hay parentesco
Están en parques, plazas y el puerto
En todas las ciudades, pueblos y hasta complejos habitacionales como los de Mevir, los humanos conviven en Uruguay con los murciélagos, aunque no hay datos acerca de cuántos especímenes habitan en todo el territorio nacional. Eso dijo a El País Enrique González, encargado de la sección Mamíferos del Museo de Historia Natural, que depende de la DICyT del MEC. "La arquitectura brinda muy buenos refugios para murciélagos. En cualquier tardecita de verano, uno puede salir, sobre todo a un parque donde haya un lago, o a las plazas y se los ve volar", agregó González.
Todos los animales de la familia de los murciélagos cola de ratón, utilizan construcciones humanas, por ejemplo los cajones de las cortinas de enrollar. También abunda el murciélago rojizo, en el Puerto capitalino. De la familia de los vespertiliónidos, hay varias especies que habitan en Montevideo, son murciélagos de aspecto delicado o frágil. Uno que citan los expertos es el amarillo, que duerme bajo hojas secas de palmeras. Entre los insectívoros, hay especies que cazan con la boca pero otras lo hacen con las alas. Cada individuo puede consumir entre 600 y 1.200 insectos por noche, por eso en algunos países se emplean como controladores de plagas. Los que comen frutas, ayudan a regenerar montes.