La inauguración de la zafra arrocera le dejó un sabor amargo a José Mujica. Los trabajadores de una cooperativa de Lascano aprovecharon su presencia en la zona para ocupar la planta. El conflicto amenaza extenderse a todos los molinos.
La ocupación de las plantas de la arrocera Coopar en Lascano (Rocha) y Río Branco (Cerro Largo), puede derivar en un conflicto nacional de los trabajadores molineros, que ayer pararon durante todo el día.
"Los trabajadores molineros de todo el país estamos en conflicto en respaldo a los compañeros de Coopar, y también en reclamo para que se solucionen algunas diferencias que existen en otras plantas", dijo Alfonso Dufour, vicepresidente de la Federación de Obreros Molineros y Afines (Foemya) y titular del sindicato de Saman.
Ayer, los trabajadores sindicalizados paralizaron sus actividades en todos los molinos, en respaldo a los obreros de Coopar, que desde el jueves ocupan las plantas que la empresa tiene en Lascano y Río Branco, en protesta por una presunta violación del convenio salarial.
Por ese motivo, en todos los molinos del país, ayer solamente trabajaron los obreros no agremiados y los zafrales.
El dirigente gremial señaló que el conflicto no se circunscribe solamente al reclamo de los trabajadores de Coopar, sino a diferencias que existen en otras plantas molineras.
Dufour informó que el lunes habrá asambleas en todas las empresas, instancia en la que la Foemya resolverá los pasos a seguir. "Existe la posibilidad de declarar el paro por tiempo indeterminado e incluso ocupar otras empresas. Estamos en conflicto y no descartamos nada", advirtió el sindicalista.
RECLAMO. Según los trabajadores de Coopar, la firma está incumpliendo la adecuación de la categorización salarial prevista en un convenio firmado a fines de 2009. Eso provoca que unos 70 empleados no estén percibiendo el aumento salarial que ronda los $ 700, dijo el dirigente gremial de Coopar, Luis Rivero.
"No habrá marcha atrás. Mantendremos la ocupación hasta tanto los directivos vengan a conversar y solucionar el asunto", afirmó Rivero.
Ayer, frente a la planta de Coopar en Lascano, había un centenar de camiones con unas tres toneladas de producción arrocera lista para ingresar a los molinos. Esa situación genera preocupación a los productores, ya que si se generaliza el conflicto, se deberá paralizar la cosecha, cuando ya se cumplió el 40% de la misma.
Por su parte, el abogado de Coopar, Isidro Núñez, dijo a El País que la empresa "ha respetado a rajatabla el convenio colectivo y los beneficios que establece". No obstante, el abogado admitió que existen "diferencias de interpretación" de algunos puntos del convenio, y por eso la firma ha solicitado en reiteradas ocasiones la conformación de una comisión en el Ministerio de Trabajo para que laude en relación a esos aspectos, pero esa alternativa no fue aceptada por la Foemya.
"Nosotros queremos todos los ámbitos de diálogo y conversación para llegar a un acuerdo", dijo Núñez. Y lamentó: "Los grandes perjudicados son los productores que tienen el arroz cargado en los camiones y se les está pudriendo".
CALIDAD. Pese al conflicto en Coopar que mantiene ocupadas dos plantas de la empresa, el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Ernesto Stirling, no hizo reclamos en su discurso inaugural de la cosecha 2009/2010, ayer en Lascano en presencia del presidente Mujica.
Stirling resaltó la integración que existe entre los integrantes de la cadena productiva arrocera, que en el futuro permitirá "mejorar la calidad del arroz uruguayo". A juicio de la ACA, eso es un punto fundamental para "tener un precio diferencial y para lograr el acceso a los mercados importantes, mirando un horizonte más largo".
Por otro lado, Stirling destacó que el arroz es un rubro colonizador que lleva importantes mejoras al medio rural, como por ejemplo, la caminería y acceso al servicio eléctrico.
Tanto Mujica como el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, dijeron desconocer la situación del conflicto.
Aguerre augura 100.000 hectáreas más de arroz
El ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, dijo que ve un futuro con 50.000 o 100.000 hectáreas más de arroz y que el desarrollo alcanzado por ese sector es la fuente de inspiración para diseñar las políticas de Estado para un Uruguay "agrointeligente".
Aguerre participó ayer junto al presidente José Mujica en la inauguración de la zafra arrocera en la chacra San Pablo, en las cercanías de Lascano, en Rocha.
"El sector arrocero tiene algunas de las características que nosotros en la función de gobierno soñamos como objetivos de una política de desarrollo nacional", comenzó diciendo el ministro, agregando el deseo de que este desarrollo "se haga con inclusión, creciendo hacia el interior de la república y utilizando las posibilidades formidables del recurso hídrico y que a su vez se haga en forma integrada con otros sectores como es el caso de la ganadería".
Aguerre dijo que lo que se busca desde el gobierno es "generar tecnología, cuidar el ambiente, desarrollar sistemas sustentables, adaptarnos al cambio climático, y para eso tenemos que hacer riego". Agregó que también se busca diferenciar los productos nacionales y hacer "la huella de carbono en las cinco cadenas más importantes del país y para eso nos estamos inspirando en la cadena del arroz".
Cambio climático. Aguerre dijo que, si bien a nivel mundial este problema se encaró buscando políticas de mitigación, "al Uruguay agropecuario se le va la vida en la velocidad con que genere políticas de adaptación al cambio climático". El ministro dijo que, si bien hay que mitigar porque hay un compromiso ético, desde el punto de vista productivo y social "el futuro depende de la velocidad con que nos adaptemos al cambio climático".
Para eso dijo que hace 15 días se definió al cambio climático como política transversal para todas las direcciones del MGAP y para todos los institutos asociados.
"Lo que viene es un Uruguay con 50.000 o 100.000 hectáreas más de arroz, no sólo por el arroz, sino por las externalidades positivas que el arroz tiene sobre otros sectores de la producción", aseguró el ministro. En materia de riego, dijo que el MGAP no va a hacer represas. En cambio, dijo que tomó una propuesta de la ACA de 2009 sobre cómo debería hacerse la captación hídrica en el futuro en el marco de un desarrollo hídrico nacional. "Esto no es una propuesta para el arroz sino para el país, pensando en niveles de productividad y estabilidad para otros rubros. Esto tiene que ver con la lechería del futuro, para la producción de granos y de fibras a un costo menor", dijo el ministro.
Futuro pasa por manejar el agua
Reconociendo "sin empachos" que el sector arrocero "es el más moderno de la agricultura", el presidente de la República, José Mujica, consideró que el futuro agropecuario del país "tiene mucho que ver con aprender a manejar el agua".
En el marco de su breve discurso inaugurando la zafra arrocera 2009/10, el mandatario consideró que aprender a manejar bien el recurso agua, "es un verdadero compromiso nacional y sería bueno que los maestros, con el lenguaje que puedan, vayan formando y educando a los gurises. El manejo del agua es el beneficio de la orientalidad del mañana".
Mujica agradeció a los trabajadores del arroz, que "a lo largo de los años han mantenido el esfuerzo para tener un ejemplo de integración" que consideró "sería muy útil aplicar en otras cadenas productivas". Sin hacer alusión a ningún conflicto, exhortó a los uruguayos a "transformar nuestras confrontaciones en negociaciones, porque este mundo, con una natalidad tan baja como la uruguaya, obliga a respetar la diversidad".
Extendió el agradecimiento a los poco más de 400 cultivadores que tiene el Uruguay -el séptimo exportador mundial- y en especial para la familia que hace 40 años planta arroz en la chacra donde inauguró la zafra -Marcos, Felipe y Juan Pablo Ferrés-, por demostrar que es posible mantener la productividad y generar riquezas, sabiendo usar la vaca como un elemento reparador del suelo". En el arroz se rota el cultivo con la ganadería.