Rivera | F. Fernández Carranza
El sacerdote salesiano Mateo Méndez, tras su malogrado pasaje por el Interj, dio señales de considerar su regreso a esa institución si se producen cambios. El religioso, que se desempeña como párroco de San Isidro, en Las Piedras, dijo a El País ante la pregunta de si el INAU y el Interj eran temas del pasado: "Eso es algo que habría que pensarlo". Agregó que "frente a replanteos nuevos" que incluyen la modificación de "cosas que impiden una mayor agilidad en trámites y decisiones (…) se puede" reconsiderar su retorno, aunque, advirtió que se trata de una posibilidad, "por ahora, muy lejana".
Consideró que es "una asignatura pendiente", por lo que ese retorno está supeditado a que exista una apertura que permita que "organizaciones privadas puedan estar trabajando con menores infractores que estén privados de su libertad".
Como la custodia de esos menores es competencia exclusiva del INAU, "por el momento, es impensable que, la educación de menores infractores privados de su libertad, esté en la órbita de entidades privadas", señaló. Cuando fue convocado por el gobierno para hacerse cargo del Interj, la comunidad salesiana puso como condición que quedara bajo la órbita de la orden religiosa y aunque esto fue descartado entonces, Méndez asumió en el instituto con un equipo de colaboradores.
Méndez apoyó la propuesta realizada por el Partido Nacional de crear un organismo especializado en la atención de los menores infractores. "Ese fue el camino que nosotros habíamos elegido como el más apto, cuando estábamos en el Interj, por lo tanto, no se trata de algo novedoso", dijo.