P. MELGAR / F.CASTILLO
Los médicos de la Emergencia del Hospital de Clínicas se plegaron a los funcionarios y solicitaron a los usuarios que no concurran al servicio, pues ellos no pueden garantizar su seguridad por falta de personal y de elementos técnicos.
"No contamos con las condiciones mínimas indispensables para prestar una atención adecuada, debido a la carencia de insumos, personal de enfermería, servicios técnicos y médicos", dice una resolución de los médicos residentes aprobada ayer en asamblea.
Calificaron como "responsable y sensata" la decisión de los funcionarios de limitar el ingreso de nuevos usuarios, dadas las graves carencias con las que se asiste a los pacientes.
Los médicos informaron que han denunciado la situación en reiteradas oportunidades ante la Dirección del Hospital de Clínicas y no recibieron ningún tipo de respuesta satisfactoria.
"Los pacientes corren riesgos muy graves y nosotros no tenemos respaldo para trabajar, por lo que también corremos riesgos", dijo a El País una médica residente.
Varios profesionales aseguraron que faltan elementos básicos para el trabajo en emergencias. Por ejemplo, hay apenas cuatro equipos para el monitoreo de pacientes en estado crítico que no alcanzan para cubrir las necesidades.
Tampoco hay un monitor móvil, por lo que cuando se hacen traslados al tomógrafo, que queda un piso más arriba, usan en su lugar el cardiodesfibrilador, por lo que, si en ese momento alguien sufre un paro cardíaco en la Emergencia, los médicos pueden recurrir sólo al masaje cardíaco hasta que llegue el aparato.
Los médicos aclaran que desde ayer anunciarán todas las mañanas a los servicios de traslados que no están disponibles para atender emergencias. Aclararon que no pueden negar la asistencia a quienes se trasladen caminado o estén corriendo riesgo de vida.
El sindicato denunciará el nombre de los médicos que reciban pacientes con la puerta de Emergencia cerrada.
La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, le bajó el perfil al tema. Dijo que los estándares marcados sobre el número de enfermeros por camas "no son traspasables de un país al otro" y, por ende, es una medida "discutible" la que tomaron los funcionarios. También negó que exista la posibilidad de caos asistencial. En ese sentido, Muñoz subrayó que hay planes de contingencia para atender a los pacientes y señaló al Hospital Saint Bois como un centro asistencial público que "está preparado" para recibir las posibles derivaciones. Acerca del futuro del hospital universitario, la ministra confió en que la Facultad de Medicina y la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) "encuentren los caminos de complementación".
Los estudiantes de la Corriente Gremial Universitaria (CGU) se reunieron en asamblea para analizar la reducción de los servicios de Emergencia. Se manifestaron de acuerdo con los reclamos pero contrarios con la limitación de la asistencia. "La situación actual es consecuencia directa a la mala gestión de la Universidad de la República. Se priorizó la compra de butacas para el Paraninfo y no así el normal funcionamiento de nuestro hospital universitario", dijo el dirigente Juan Manuel Piegas.
El personal de Enfermería del hospital universitario tomó la decisión de disminuir el número de camas disponibles en Emergencias y esa situación, sumada a otras carencias habituales en el establecimiento, obligaron a los médicos a actuar en consecuencia y exhortar a la población que no concurra a atenderse a ese sector del enorme centro sanitario.
"A nosotros como médicos nos restringe mucho la atención porque no tenemos camas disponibles para ingresar pacientes. Hay pacientes que deberían estar acostados y están sentados, esperando", dijo a El País José María Carissi, uno de los médicos de Emergencia.
El profesional puntualizó que los médicos del Clínicas no tienen la potestad para cerrar las puertas de la Emergencia; "eso pasa por una decisión de la dirección", aclaró. Pero subrayó que, al menos, la intención del personal que trabaja en el área es "solicitar a la población en general que no concurra a consultar a la Emergencia hasta que estén las condiciones dadas para brindar una asistencia mínima que sea segura para el paciente y para nosotros".
Carissi aclaró que quienes a pesar de la recomendación, lleguen hasta la Emergencia, se hará lo que esté a su alcance para atenderlos, pero las "condiciones no están dadas", insistió, y remarcó ese concepto para evitar que se genere un caos en el lugar. El médico responsabilizó de la situación a la dirección del hospital porque "nunca se hizo nada concreto con respecto a nuestros planteos".
¿Y dónde está ...? El País intentó localizar a la directora del Hospital de Clínicas, Graciela Ubach, pero no atendió los llamados. El decano de la Facultad de Medicina, Felipe Schelotto, se encuentra en un congreso en el exterior y no estaba disponible para formular declaraciones. El vicedecano, Juan Lacuague, no pudo ser localizado por las secretarias de Schelotto. El rector Rodrigo Arocena prefirió no formular declaraciones.
El Clínicas resuelve 40% de las emergencias del sector público
Según el último relevamiento realizado por las autoridades del Hospital de Clínicas, el centro de salud universitario resuelve el 38% de las consultas que se producen en las puertas de emergencias del sector público, transformándose así en el centro asistencial que más tarea tiene a resolver en ese sentido. El Clínicas tiene un promedio de 45.000 consultas anuales en puertas de Emergencia. El hospital cuenta con 455 camas para la atención de adultos y 10 camas especializadas para la atención de recién nacidos (7 camas de CTI neonatal y 3 camas de Cuidados Intermedios neonatal). Está organizado en 64 Servicios. En ese centro asistencial trabajan 3.124 funcionarios, de los cuales 642 son docentes. Allí se resuelven unas 5.000 operaciones por año y se atienden, en promedio, 1.000 partos. El promedio de estadía de los pacientes es de 15 días. El porcentaje de mortalidad global es de 5%. De acuerdo a un estudio comparativo realizado en 2007, el Hospital de Clínicas aporta de forma significativa en la resolución de problemas asistenciales complejos si se compara con la producción de los otros dos grandes hospitales públicos de adultos en Montevideo, el Maciel y el Pasteur. Es así que el Clínicas atiende el 38% de las consultas de Emergencia, el Maciel el 30% y el Pasteur el 32%. Asimismo, en el Clínicas se resuelven el 40% de las cirugías del sector público, mientras que en el Pasteur se realiza el 29% y en el Maciel el 31%. Para la correcta atención de los pacientes se procesa una importante cantidad de alimentos que posibilitan la elaboración en 17 dietas diferentes de las casi 300.000 raciones que incluyen desayuno, almuerzo, merienda y cena, para pacientes y personal de guardia. Para el funcionamiento diario del hospital se requiere, asimismo, el lavado y procesamiento de más de 196.000 kilos de ropa de los cuales el 42% corresponde a la actividad quirúrgica.
Servicio de Emergencia: donde la paciencia se pone a prueba
La Emergencia del Hospital de Clínicas no se parece en nada a las emergencias que se ven en las seriales de televisión, salvo que son escenario permanente de la batalla entre la vida y la muerte. Es un hormigueo de jóvenes médicos que van y vienen en medio de pacientes con caras que delatan mucha preocupación.
En una habitación sin divisiones un grupo de más de treinta enfermos aguarda qué será de ellos sentados en sillones que el visitante presume deberían ser camas. Muchos de ellos usan mascarillas de oxígeno que cuelgan de las consolas médicas y otros ponen a prueba su paciencia aguardando que pase el suero. Algunos duermen o lo intentan. El ruido es constante en medio de un movimiento que nunca se detiene. La mayoría aguarda un traslado o una internación que debe ser resuelto por la dirección del hospital. Se preparan para pasar la noche en el lugar.
Casi encima de los sillones, un hombre apoyado en la pared reclama a todo aquel que use guardapolvo porque hace 24 horas que trajo a su hijo desde Colonia con una infección en una vena del cráneo y aún espera. No sabe qué será de él, nadie responde. Su hijo también está parado, ya no quedan asientos. En otros sectores, algunos pacientes se acomodan en las pocas camas que quedan, no hay espacio para acompañantes pero alguno se queda y nadie le dice nada pues todo el personal está concentrado en otras tareas. En la entrada del local se puede apreciar un estado prolijo de las instalaciones destinada a la recepción de emergencias. Está repleta de usuarios, muchos ellos de situación muy humilde, que esperan ser atendidos por todo tipo de dolencias. Las paredes están perfectamente pintadas y la limpieza interior contrasta con la deteriorada fachada del hospital. Cuando se abre la puerta corrediza que conduce al corazón del servicio, impresiona ver sectores en los que hay espacios vacíos donde hasta hace pocas horas había camas con pacientes.
Pocas camas libres en hospital
La anunciada medida de los funcionarios no médicos del Hospital de Clínicas de recortar el número de camas para evitar el ingreso de más pacientes, apenas si se pudo llevar a la práctica.
Es que en la noche del martes, a horas de comenzar con esta medida, el número de ingresos de pacientes se disparó y se ocuparon casi la totalidad de camas del hospital.
"Nos llenaron el hospital", graficó el dirigente gremial Alfredo Alemán. "De muy pocos lugares se pudo retirar camas, los ingresos ocuparon las camas vacías. Nuestra medida empezó a la hora 0 y a la hora 23.30 ingresó un aluvión de gente", explicó.
"Calculamos que los médicos los hicieron entrar a todos antes que anunciáramos las medidas, era de cajón que algo nos iban a hacer", agregó Alemán.
En el área de Emergencias había ayer 12 camas ocupadas y 30 pacientes sentados en sillas. La lluvia y el frío aumentaron el número de consultas en ese sector del hospital.
"Las camas estaban prácticamente a capacidad colmada. En muy pocas salas se han podido reducir camas", puntualizó el dirigente del gremio de funcionarios del Clínicas. Como ejemplo, informó que en el piso 12 había sólo una cama libre de 48 disponibles.
Sobre el pedido de los médicos a la población de que no concurra a Emergencias, Alemán se mostró escéptico. "No sabemos cuál es la intención de ellos. No se pusieron en contacto con nosotros para decirmos que iban a tomar esas medidas. No podemos decir que vayan con nuestras medidas o en contra. Es un arma de doble filo", dijo.