Las preferencias en el tránsito

Arturo Borges (*)

Al estudiar los siniestros del tránsito en el Uruguay, encontramos que una causa muy frecuente, aparte del abuso de alcohol, velocidad o distracción, es el no respetar una preferencia de paso.

Para poder circular de forma ordenada, el sistema del tránsito ha definido algunas preferencias de circulación. Estas surgen de un estudio técnico que analiza la distribución del espacio vial entre el que circula y el que no, o entre quien maniobra y quien no. Y estas acciones que refieren a las preferencias de paso están perfectamente explicadas y reglamentadas por la normativa municipal, desde el D. art. 621 al 630.

Dentro del reglamento hay maniobras libres y otras impuestas, porque si no se pudiese circular o maniobrar libremente, el tránsito sería imposible. Pero no es menos cierto que hacerlo de cualquier modo, sin reglas establecidas, constituiría otra forma de volverlo imposible, por el caos y el conflicto que imperarían.

Las señales verticales de "PARE" o "CEDA EL PASO" establecen la preferencia de una vía sobre otra. Para el resto de los casos se determina la preferencia del que aparece por la derecha, siempre que no haya un agente del tránsito o una señal luminosa que determinen lo contrario.

También hay reglas claras para las maniobras de adelantamiento, cambio de senda o giro. Son todas normas de seguridad universales que imponen un acatamiento específico. De no ser así se entra en un estado de conflicto que merece las máximas sanciones como lo establece la jurisprudencia nuestra, puesto que generan el comienzo de un desastre de imprevisibles consecuencias.

Para el conductor medio uruguayo, las preferencias no son bien entendidas y menos comprendidas en su significado. Me refiero a que, por ejemplo, un cartel de PARE" o "CEDA EL PASO" figuran en su mediocre conocimiento como conductor como un elemento decorativo más en las esquinas. Tal es la conclusión a la que llegamos después de ver que más del 80% de los siniestros graves ocurren allí. Demás está decir que es una zona de conflicto por excelencia, ya que muchos conductores no entienden que la llegada a una intersección comienza muchos metros antes de la bocacalle y que la lectura de la situación de la zona de peligro debe hacerse con mucha anticipación. Pero también vemos continuamente errores tremendos en cuanto a adelantamientos o giros.

Un dato importante es que siempre que doblamos o cambiamos de vía perdemos la preferencia de circular frente a los demás vehículos que transitan por ella. Es común ver cómo los automovilistas uruguayos cambian de senda una y otra vez, de izquierda a derecha, interrumpiendo imprevistamente la preferencia de circulación de los que vienen en el mismo sentido y en línea recta. Peor aún aquellos que no anuncian ese cambio de dirección correctamente .

Hay que tener claro que quien cambia de dirección o sentido de marcha es siempre impreferente. Y esto explica también que en el caso de girar, quien entra en una nueva vía debe ceder el paso a los que ya circulan por ella. Y no importa si éstos tienen un cartel de "PARE" o "CEDA el PASO, ya que están en circulación y son preferentes con respecto de quien dobla tanto desde la izquierda como desde la derecha. Es necesaria una campaña para promover el acatamiento de las preferencias.

(*) Es director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV)

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