PABLO PERA PIROTTO
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Los cambios que se han producido en la imagen social y cultural de la juventud desde mediados del siglo pasado no han escapado a la mirada del cine, que además de reflejarlos cumplió un papel importante en su consolidación y expansión masiva.
Este fue el tema que abordó el sociólogo Alejandro Ventura en el curso dictado el año pasado en la Escuela de Cine Dodecá para Jóvenes "Una historia de la Juventud a través del cine". "Nuestro objetivo para ese curso fue abarcar una historia que reflejara las grandes tendencias de la juventud desde que este grupo sociocultural tomó importancia y relevancia social debido a su capacidad de movilizarse material y simbólicamente", dijo el especialista. Y agregó: "En definitiva, el cine, y esta es una de sus grandes virtudes para quienes trabajamos en el área de la sociología de la juventud, nos muestra las variaciones sociales y culturales que atraviesan las manifestaciones juveniles. Nos permite visualizar esas variaciones de forma nítida y concentrada en torno de una narración que, no dejando de ser ficción, al ser interpretada sociológica y cinematográficamente desde el punto de vista del joven y de la sociedad, nos muestra una realidad que no siempre es percibida por las encuestas de opinión y otras técnicas al uso de las ciencias sociales".
Con respecto a la selección de los films, el sociólogo explicó que se realizó en base a dos criterios: que se tratara de obras artísticamente bien logradas y que hubieran sido representativas de la juventud para los propios jóvenes. "Que la juventud se hubiera identificado con la imagen que esas películas muestran y que hubiesen concurrido masivamente a verlas, llegando a rendir un culto de las mismas", comentó.
REBELDIA. Las películas seleccionadas corresponden al período entre los años cincuenta y la actualidad. Desde que se comenzó a cuestionar la imagen dominante de una juventud que respondía a una conducta social y cultural conformista hasta una situación actual, donde según Ventura, no hay un tipo hegemónico si no que se trata de grupos fragmentados y dispersos en sus formas de manifestarse social y culturalmente.
Rebelde sin causa (1955) fue elegida para mostrar el incipiente tránsito del período conformista hacia conductas más rebeldes que, cuando se filmó Busco mi destino (1968), ya se encontraban consolidadas en casi todo el mundo.
Ventura aclaró que no significa que todos los jóvenes de cierta época fueran como el personaje de James Dean o el Renton interpretado por Ewan McGregor en Trainspotting (1996), pero sí que los conflictos encarnados por ellos fueron similares a los de muchos jóvenes que se vieron interpelados e identificados en la pantalla.
Los films que se analizaron son en su totalidad producciones realizadas en Estados Unidos e Inglaterra que, según el responsable del curso, fueron regiones en donde la juventud se posicionó como un actor destacado desde los años cincuenta.
Consultado acerca de obras de otra procedencia que podrían haber formado parte del proyecto, Ventura recordó Jules et Jim (1962) de Franois Truffaut "que manifiesta ese aire existencialista propio de la juventud europea de mediados de los cincuenta" o Todo comienza el sábado (1960), una película inglesa dirigida por Karel Reisz "que muestra la realidad de las subculturas juveniles de los años sesenta".
En relación a propuestas más cercanas geográfica y temporalmente mencionó a Tango Feroz (1994), "que movilizó a muchísimos jóvenes en su momento ya que daba cuenta de un clima de incertidumbre post-moderna típico del Río de la Plata", y agregó que también podrían incluirse en una reconstrucción histórica local 25 watts (2001) o Aparte (2002).
"Podríamos considerar también otras películas que abordan temáticas específicas: la sexualidad adolescente en Fucking Amal (1998) o Kids (1995), las relaciones con el mundo del trabajo en Rosetta (1999), La vida soñada de los ángeles (1998) o Mundo Grúa (1999), la violencia juvenil en Asesinos por naturaleza (1995) o El Odio (1995). No cabe duda que el cine ha abordado temáticas juveniles en distintas épocas y con buenos resultados", resumió el integrante de Dodecá.
INFLUENCIAS. Si bien las influencias entre los cambios producidos en la juventud y el cine han sido recíprocas y se han retroalimentado en forma constante, esto no significa que los jóvenes se identifiquen con cualquier película en que aparezca otro joven en la pantalla. Sobre este punto, Ventura dijo: "A menudo, detrás de una película valiosa en términos cinematográficos y que genera expectativas entre el público juvenil, hay un director de cine o un guionista o un productor que intenta percibir de manera sensible la realidad de los jóvenes, que la conoce por vivirla de cerca, que se preocupa sinceramente por expresarla de una forma auténtica, y que a veces da en el clavo. Ultimamente esta tarea está quedando en manos de los propios jóvenes, lo cual es bueno. Para ello, también en Dodecá incentivamos la formación cinematográfica y la capacidad de realización de los muchachos".