Exigen reparación por homicidio en la celda

Familia del Pelado Roldán planea demanda al Estado

El matador se vistió con las ropas del muerto para ir a juicio.

Asesino de Roldán señaló que no odiaba a su víctima. Foto: E. Barreneche
Asesino del "Pelado"  Roldán señaló que no odiaba a su víctima. Foto: Eduardo Barreneche

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Tres días antes de matar a Marcelo "Pelado" Roldán, el preso Víctor Hugo Pereyra da Silva llamó por teléfono a la madre de su compañero de celda. Le preguntó cómo estaba y cuándo iba a mandar "paquetes" (encomiendas) al Penal de Libertad donde estaban recluidos.

La madre de Roldán tenía mala opinión sobre Pereyra da Silva. "Quería que su hijo no estuviera con él en la celda. En varias ocasiones le pidió por favor a autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación que cambiaran de lugar a Roldán. Hubo una omisión", dijo a El País el abogado Marcos Pacheco, en alusión a que la familia de la víctima entendía que, por sus perfiles, ambos presos no podían compartir una celda.

El profesional señaló que, en la próxima semana, presentará un escrito solicitando al Poder Judicial una audiencia de Conciliación con el Ministerio del Interior previo a una demanda millonaria que iniciarán familiares del "Pelado" Roldán contra la cartera.

A juicio de Pacheco, hubo falta grave del Ministerio del Interior por colocar a Roldán en una celda con una persona que había ultimado a una amante en 2011, luego la decapitó, puso su cuerpo en un tanque y lo tiró en una cantera de Canelones.

Según Pacheco, el Ministerio del Interior compró a Chile un sistema de software que analiza los perfiles de cada preso a la hora de asignar una celda y agregó que la realidad muestra que dicho programa no dio el resultado esperado.

Consultado sobre el monto de la indemnización por daños y perjuicios que reclamará la familia de Roldán al Ministerio del Interior, Pacheco dijo que la cifra aún no fue definida. Sin embargo, señaló que recientemente ganó un juicio a la Secretaría de Estado por la muerte de un preso. Y agregó que había solicitado una retribución superior a los US$ 100.000 y el Poder Judicial otorgó a los familiares de la víctima la suma de US$ 86.000.

En la mañana del jueves 8, Roldán y Pereyra da Silva discutieron. "Roldán insultó a mi madre que está enferma desde hace muchos años; por eso lo maté", explicó Pereyra da Silva a la fiscal Nidia Morosini y a la defensora de Oficio, Claudia Balliero.

Pereyra da Silva relató que forcejeó con Roldán y luego le dio muerte con un "corte" (cuchillo) carcelario. Posteriormente, ató una sábana a un pie de la víctima y lo colgó del techo como si fuera una res. Posteriormente, le realizó una incisión en ele en el pecho con la intención de sacarle el corazón. Como no pudo, le cortó unos trozos de carne, los fritó y los comió, según el relato realizado por la fiscal Morosini en el Juzgado Penal de Libertad.

Con el cuchillo, Pereyra da Silva decapitó a Roldán y puso la cabeza dentro de un balde. Posteriormente limpió la celda y se vistió.

Pacheco dijo que, el día de la muerte de Roldán, el homicida fue al Juzgado Penal de Libertad con ropas del "Pelado". "Eso fue lo que me trasmitió un familiar de la víctima", dijo el profesional.

En la audiencia de formalización de la investigación penal, el asesino dijo que hacía seis años y medio que no recibía visitas de su madre, porque estaba enferma de cáncer desde hace 20 años. A los presentes en la audiencia les llamó la atención cómo iba vestido el matador y el trato respetuoso con que se dirigió a los operadores judiciales de la ciudad de Libertad.

Llevaba una camiseta negra con detalles en blanco, un buzo color crema de cuello redondo, unos vaqueros y championes New Balance sin cordones.

Pereyra da Silva se sentó en la silla de los acusados. En todo momento miró a un punto indefinido que se encontraba en la pared del frente. Solo apartaba la mirada para responder una pregunta de la jueza penal de Libertad, María Gabriella Alanis. Durante la media hora que duró la audiencia, Pereyra da Silva apenas movió sus pies. En ningún momento se mostró turbado o emocionado.

Al finalizar la audiencia en el Juzgado de Libertad y cuando subía al vehículo policial que lo devolvería al penal homónimo, Pereyra da Silva gritó: "Te amo, mamá".

Y agregó a los periodistas: "No estoy arrepentido de lo que hice ni odiaba a Roldán". En ningún momento confesó por qué comió parte del cadáver.

Marcelo "Pelado" Roldán. Foto: archivo El País
Marcelo "Pelado" Roldán. Foto: archivo El País

Un viejo preso que le gustaba estar solo

Después de matar a Marcelo "Pelado" Roldán, el preso Víctor Hugo Pereyra da Silva testificó ante la fiscal Nidia Morosini y la abogada Claudia Balliero, que actuaba como defensora de oficio.

Hace seis años que Pereyra da Silva se encuentra recluido en el Penal de Libertad por matar y decapitar a su expareja en 2011.

Declaró que le gustaba estar solo en la celda. Cada tanto lo acompañaba alguien.

Cuando la fiscal le preguntó si alguien le había hecho una pericia, el preso contestó que no sabía. "Es la segunda cabeza que corto", explicó.

Pereyra da Silva dijo que, hasta dos años atrás, le proporcionaban en el Penal de Libertad fármacos antidepresivos y ansiolíticos para combatir la angustia y la ansiedad. Posteriormente, dijo, vendía alguna pertenencia para poder comprar dentro del penal pastillas para poder dormir.

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