Resolución judicial

Embarazada marchó a la cárcel por crimen de joven

Lo engañó para robarle una moto que vendió en $ 500.

El fiscal de homicidios, Juan Gómez, acostumbra presentarse en la escena del crimen. Foto: M. Bonjour
El fiscal de homicidios, Juan Gómez, acostumbra presentarse en la escena del crimen. Foto: M. Bonjour

Miguel Núñez Tasara, el asesino que en diciembre pasado mató a golpes al taxista Juan Carlos Nacaratto, había dado muerte en abril a Federico Olivera. Junto a su pareja, planificó un asalto contra el joven al que conocía por haber trabajado juntos en una empresa de limpieza. Querían robarle la moto y lo consiguieron. Después la vendieron por $ 500.

En la mañana de ayer el fiscal de homicidios de primer turno, Juan Gómez, solicitó su formalización por autoría de homicidio. Ya estaba preso y seguirá en esa condición.

También imputó por coautoría de homicidio a su pareja, una mujer que atraviesa un embarazo de cinco meses de gestación.

La mujer se ocupó de engañar a la víctima luego que su pareja le dijera que le iba a presentar una prima. Ella se hizo pasar por esa presunta prima en mensajes previos. Finalmente, lo fue orientando hasta que lo llevó hasta el lugar donde lo mataron.

Al parecer, en medio del encuentro el joven identificó la voz del matador y ese fue su final. Después lo enterraron en un predio cercano al lugar donde fue ejecutado.

Gómez pidió 180 días de prisión preventiva y la defensa solicitó que la mujer cumpliera con la prisión preventiva en su domicilio debido a su embarazo. Sin embargo, el fiscal insistió y defendió que la mujer embarazada fuera a prisión.

“La sociedad no entendería que quien comete un acto de esa naturaleza, después de tener que esperar 9 o 10 meses para saber el destino de una persona, que uno de los autores quede en prisión domiciliaria”, señaló Gómez a El País.

El fiscal también pensó en la familia de la víctima. “El padre del muchacho ha luchado mucho por esto. Los responsables de estos actos malignos y criminales tendrán el castigo que se merecen”, dijo el fiscal.

Tanto la mujer como el hombre habían sido imputados por privación de libertad luego de la muerte del joven. Hasta ese momento no había pruebas para imputarles homicidio dado que no había aparecido el cuerpo. Gómez solicitó prisión preventiva pero la jueza resolvió que cumplieran arresto domiciliaria con tobillera.

Cuando fueron a colocarle el dispositivo electrónico se descubrió que la pareja estaba “colgada” a la red eléctrica, por lo que no tenían contador, un requisito básico para la colocación de la tobillera. Por ese motivo no les pusieron el dispositivo electrónico.

En el momento del crimen del taxista, el matador no tenía tobillera. Cuando cayó preso confesó el crimen del joven y dijo dónde estaba enterrado.

Cubano preso por femicidio

La fiscal especializada en violencia de género, Alba Corral, imputó homicidio con agravante de femicidio al ciudadano cubano que mató a su pareja en Paso de la Arena. Tras el asesinato, el criminal huyó y se refugió en una estancia de Cerro Largo donde pidió agua y trabajo. Allí mismo fue detenido por la Policía.

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