Inventos uruguayos que ya consiguieron empleo

Ingeniería. "Cabeza, materiales y mano de obra nacional"

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GASTÓN PÉRGOLA

Estudiantes y docentes de Facultad de Ingeniería realizaron dos inventos: un biorreactor para tratar desechos en la industria láctea y un equipo electrónico que registra y transmite datos meteorológicos. Ambos ya están en funcionamiento.

"No existía algo así. Son dos inventos diseñados por la facultad y fabricados por empresas nacionales. Es 100% cabeza, materiales y mano de obra nacional", explicó a El País visiblemente contento Héctor Cancela, ingeniero y decano de la Facultad de Ingeniería, sobre los dos recientes inventos pensados por estudiantes y docentes de la institución.

Una de las invenciones hecha en la facultad consiste en un biorreactor para tratar desechos en la industria láctea. Lo novedoso, cuenta Cancela, es que no gasta energía, sino que, por el contrario, genera gas metano mediante un sistema biológico con bacterias que procesan los desechos.

"Para decirlo simple, con los reactores comunes hoy se gasta mucho dinero en consumo de energía para el tratamiento de residuos, además del uso de productos químicos. Con un biorreactor se logra que las propias bacterias digieran esos subproductos, y mediante un diseño novedoso, produzcan biogás, que se utiliza luego para la generación de energía, sin un mayor impacto en el medio ambiente", resume el ingeniero.

El producto fue desarrollado por Mauricio Passeggi, Liliana Borzacconi e Iván López, y la patente registrada por el departamento de Ingeniería de Reactores del Instituto de Ingeniería Química. Ahora, se encuentra en fase de producción a manos de las empresas locales Manuel Berger y Agua para el Campo.

A su vez, entre sus clientes finales se encuentra Conaprole, que ya cuenta con un prototipo en sus instalaciones productivas. Para el decano de la facultad, es un invento exportable y a eso apuntan de ahora en más.

"Se está generando una posibilidad laboral, se está ampliando el espectro de mercado que tienen las empresas uruguayas al generar un producto que antes había que importar. Ahora, se está fabricando en el país una solución que atiende las necesidades, y que abriría mercados en otros países", resume como una ecuación ideal.

ADQUISIDOR. El otro invento, que surgió del trabajo de proyectos de grado de estudiantes avanzados, y fue mejorado por docentes de la facultad, consiste en un equipo electrónico que registra y transmite datos meteorológicos. Fue desarrollado en el Instituto de Ingeniería Eléctrica y sus inventores son Nicolás Antoniello, Juan Pablo Oliver, Sebastián Torterollo y Pablo Massaferro.

El "adquisidor de datos", como se lo define, puede tener diferentes aplicaciones. En una primera instancia -y a raíz de una licitación internacional para el Programa de Energía Eólica- la Facultad de Ingeniería transfirió dicha tecnología a la empresa uruguaya BitOnBit, para su desarrollo y eventual presentación en la licitación.

"En esta primera instancia el invento fue desarrollado con el fin de acceder a datos como la distribución de los vientos en el país, el potencial eólico, y una mejor información que permita dimensionar qué tipo de generadores de energía se pueden instalar, en qué lugar y qué potencialidad tienen", explica Cancela. La empresa uruguaya que compró los derechos de propiedad del invento se presentó a la licitación con un prototipo y fue la seleccionada, tras competir con firmas internacionales de porte.

El adquisidor recibe y monitorea información mediante distintos sensores. Dicha información luego se transmite en forma inalámbrica, a través de la red celular. Los datos llegan a un punto de control, donde la información es procesada, almacenada y esto permite tomar decisiones en tiempo real.

Conseguir datos vinculados al clima y viento en distintas zonas del país es una de las aplicaciones, pero no se agota ahí, afirma el decano.

"Por ejemplo, se está estudiando ahora la aplicación para la adquisición y monitoreo de datos en establecimientos agrícolas. En la agricultura puede ser de interés saber las temperaturas, las heladas, la cantidad de precipitaciones u otros datos vinculados incluso al propio crecimiento de las plantas. Y es información con la que pueden tomarse decisiones y actuar sobre la realidad", explica.

Según Cancela, la facultad apuesta a generar estrechos vínculos con empresas nacionales. "Es un momento en el que el país está creciendo y la demanda de ingeniería es cada vez mayor. Hay más oportunidades para mejorar los procesos productivos, agregar valor en las cadenas, reducir los impactos en el medioambiente, y la facultad quiere seguir participando junto con industrias. Es una oportunidad para que nuestros estudiantes puedan moverse en la práctica, con problemas reales", concluye.

Patentes y derecho de propiedad

La facultad de Ingeniería tiene un presupuesto anual que ronda los $ 380.000 para gastos de funcionamiento. Un 15% de ese total es generado por los propios estudiantes y docentes, según el decano de la facultad, Héctor Cancela, en base a convenios y asesoramientos con empresas, además de venta de patentes. Por ejemplo, en el caso del "adquisidor", la empresa desarrolladora paga por los derechos de propiedad y debe entregar $ 1.000 por cada nuevo aparato fabricado. "Más allá del monto, lo que nos interesa es crecer y trabajar junto a empresas locales, generando nosotros el diseño, y ellos la fabricación. Nosotros no somos fábricas", dice Cancela.

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