Según testimonios de las víctimas el delincuente ronda los 60 años y estaba bien vestido. Primero entró a un local de venta de artículos de cuero y preguntó el precio de algunos de ellos. Luego sacó un revólver, posiblemente calibre 22, y redujo a una empleada y al propietario del local para huir con el dinero de la caja.
En la huida ingresó a una tienda de ropas ubicada en la Peatonal Sarandí, a una cuadra del comercio que acababa de rapiñar. Allí había sólo una empleada y la obligó a subir al entrepiso de comercio. Luego tomó el dinero de la recaudación y huyó a pie.
Con los datos aportados por las víctimas tanto efectivos de la Seccional 1ª como de la Dirección de Investigaciones recorrieron la zona pero no pudieron dar con el veterano y audaz rapiñero.