CARLOS CIPRIANI LÓPEZ
Después de un accidente en la ruta 5, Alcides Edgardo Ghiggia, el campeón mundial de Maracaná, fue internado ayer en la emergencia de una mutualista de Montevideo, con varios traumatismos y diversas fracturas.
Alcides Edgardo Ghiggia se accidentó en la tarde de ayer cuando retornaba a su hogar, en la ciudad de Las Piedras.
A tempranas horas de la mañana había llegado a Montevideo, en donde tenía pactada una entrevista en la Intendencia capitalina.
A la altura de La Tablada, próximo a una rotonda con la ruta 47, en el km 12 de la ruta 5, el auto que conducía chocó con un camión con zorra que, según testigos, no había respetado un cartel de ceda el paso.
Ghiggia, que tiene 85 años de edad, viajaba acompañado por su esposa Beatriz y una hermana de esta. Ambas fueron trasladadas al Hospital de Las Piedras, en donde quedaron internadas.
En el primer chequeo médico, no bien Ghiggia ingresó a la Emergencia de Médica Uruguaya, se comprobó que había tenido múltiples traumatismos, y una herida cortante profunda, que le levantó parte del cuero cabelludo y exigirá una pronta cirugía estética.
También sufrió un corte en la pierna izquierda, suturado de inmediato, además de diversas fracturas en su pierna derecha, tanto en la rótula como en el cuello del pie. Asimismo presentó cortes en su brazo izquierdo.
Arcadio Ghiggia, biólogo y técnico de fútbol, hijo del primer matrimonio de Alcides, dijo a El País que la fortaleza de su padre seguramente jugaría otra vez a su favor, aunque es obvio que en estos casos, como lo advierten los especialistas, debe esperarse 48 horas.
"Mi padre es de hierro, y mi madre, la primera señora de él, que tiene 77 años, también", dijo Arcadio a El País.
En la noche de ayer, mientras se esperaba coordinar la realización de una tomografía, el golpe en la cabeza era lo más preocupante. Al cierre de esta edición, pasadas las 21 horas, continuaba en la emergencia, en condición estable y muy dolorido de su espalda.
El martes por la tarde, Ghiggia había sido entrevistado en su hogar por la Red O Globo de Brasil, que está produciendo un documental a propósito de la verdadera historia de la pelota de Maracaná. El campeón del mundo del `50 estaba justamente pensando por estos días en irse de paseo al país norteño.
Según contó Arcadio, si bien su padre en ningún momento se hizo "mala sangre" por el debate sobre la pelota, sino que, al contrario, consideraba al episodio como una gran telenovela, sí estaba "medio mal" en los últimos días porque él (Arcadio) no había recibido una respuesta positiva en cuanto a su contratación como entrenador de un equipo de fútbol de primera división.
"Mi padre quiere que yo esté en el fútbol. Fijate que nací en Roma y de chico me llevaba a las prácticas. ¡Los años que tengo atrás de él...".
El ídolo no permite que otro tome el volante de su auto
La esposa de Arcadio Ghiggia dijo a El País que su suegro ingresó a la mutualista con una importante herida en la pierna izquierda e imposibilitado de mover su pierna derecha, por fracturas que horas después se confirmaron y acaso exijan una intervención quirúrgica.
"Tiene también un dolor muy fuerte en la espalda, del lado izquierdo", sostuvo la nuera de Alcides.
"Yo le comenté lo que había pasado porque él no recordaba nada. La esposa, Beatriz, fue internada en Las Piedras, con respiración asistida, y la hermana de ella, que iba en el asiento de atrás del auto, tuvo fractura en una pierna, y también está en Las Piedras. En verdad, no sabemos ahora en qué estado está Beatriz. Él no me preguntó por ella, me resultó extraño, pero se ve que no se acuerda nada de eso. Por eso se le va a hacer la tomografía, para ver si tiene heridas internas", agregó.
Según los familiares, a Alcides Edgardo Ghiggia no le gusta que otro maneje su auto, no lo permite. A pesar de la pérdida de conocimiento producida por el traumatismo de cráneo, Ghiggia se comunicó bien con los primeros familiares que llegaron al sanatorio capitalino. En todo momento, más allá de no recordar lo acontecido, demostró lucidez.
"Era jugador de Peñarol cuando se compró su primer coche, un Ford Prefect, que después cambió por un Ford V 8 y después por un Pontiac, que era el que tenía cuando conoció a su primera esposa en la rambla de Montevideo. Con ella se casó en 1952 y juntos fueron a Italia".
Eso narró Leonardo Haberkorn en un reportaje preparado especialmente para la revista colombiana Gatopardo, publicado en 2002, y después incluido en el libro "9 Historias Uruguayas".
Citando una breve biografía que, en el 50 aniversario de Maracaná, editó el diario El País en forma de librillo, Haberkorn recuerda que allí Ghiggia dijo que "en Roma tuvo tres Alfa Romeo: primero una coupé Superligera, después una convertible, después una Julieta".
Como también lo escribió Haberkorn en su imperdible informe y entrevista, Franklin Morales dijo que nunca volvió a ver un jugador de físico tan privilegiado. "Tenía las piernas muy altas, el tórax chico, era como un tentempié, era casi imposible de tirar, nunca caía. Su zancada era larguísima, era un galgo. Tenía, además, un coraje a toda prueba. Cuanto más le pegaban, más se agrandaba. Nunca volvió a haber un puntero como él".
Ghiggia nació en 1926 en una familia de clase media. En 1948 llegó a Peñarol. En el `49 fue campeón uruguayo de fútbol. Después de anotar el segundo gol contra Brasil que en 1950 le dio la Copa del Mundo a Uruguay, volvió a ser campeón con Peñarol. En 1953 fue a jugar a la Roma, de Italia.
En diciembre de 2009 Ghiggia fue invitado a Brasil para ser homenajeado en la vereda de la fama del estadio Maracaná. Resultó así ser el centésimo jugador de fútbol y el sexto extranjero homenajeado en Río de Janeiro.
"Solo tres personas han conseguido silenciar al Maracaná... Sinatra, el Papa y yo", dijo Ghiggia un día.
Desde Río hasta Roma
El 13 de julio de 1953 la hinchada de Roma esperó a Ghiggia en el aeropuerto. Cuentan que 55.000 personas fueron a verlo debutar, cuando no había aún firmado contrato, en un partido amistoso contra el club inglés Charlton. Estuvo 9 años en Italia; jugó 8 temporadas en la Roma y ganó una copa europea. Con Milan fue campeón italiano.