El viernes comienza la Feria Judicial Mayor que se extenderá hasta el 1° de febrero, y el caso que investiga el origen de las armas del economista Saúl Feldman, continúa siendo un misterio para los investigadores policiales y judiciales.
Ayer, el juez especializado en crimen organizado, Jorge Díaz, y el fiscal Ricardo Perciballe, interrogaron a dos personas vinculadas a la industria forestal, donde Feldman estuvo relacionado laboralmente durante varios años. Uno de los testigos que declaró en la víspera es un contador que trabajó con el economista en la empresa forestal Paso Alto.
Al igual que otros testimonios recabados antes, los dos testigos señalaron que Feldman era un hombre reservado y que no tenía contacto social por fuera del ámbito de la empresa. Además, dijeron que no estaban al tanto de su afición por las armas de fuego.
Mientras, la investigación sigue sin descartar ninguna hipótesis, aunque de la misma manera no se ha logrado confirmar ninguna línea de investigación, dijeron fuentes del caso consultadas por El País.
Sin embargo, uno de los aspectos que se pretende determinar es la vinculación de Feldman con un armero. Se trata de un hombre al cual se está intentando identificar y que, según pruebas recabadas, era quien le suministraba municiones a Feldman.
Semanas atrás ya declaró otro armero que le modificó algunas armas al economista, pero no hubo elementos que permitieran establecer un nexo concreto entre ese hombre y Feldman, que resistió a tiros a la Policía el pasado 31 de octubre cuando se intentaba que diera explicaciones respecto a las más de 700 armas encontradas en su casa del barrio Aires Puros.
Por otro lado, el ministro del Interior, Jorge Bruni, dijo ayer que antes de fin de año se podrá establecer si hubo o no irregularidades en el operativo de detención de Feldman. Antes de morir, el economista abatió al agente de Inteligencia Mario Morena, de 32 años de edad.