Rio de Janeiro - El cantautor Bezerra da Silva, apodado el "sambandido" por sus sambas que ponían en escena a los personajes de las favelas y denunciaban la violencia de la policía en los morros, murió este lunes, a los 77 años, en Rio de Janeiro, informaron los medios brasileños.
Bezerra, que estaba hospitalizado desde octubre pasado con enfisema pulmonar, tuvo un paro cardíaco fatal por la mañana.
El cantautor había nacido en Recife (nordeste) en 1927 y a los 15 años se mudó a Rio, donde trabajó como obrero. Ingresó a la vida artística, como decía, "por temor a pasar hambre".
Grabó su primer disco en 1969 y el primero de sus veintiocho álbumes en 1975. Su éxito le valió 11 discos de oro, 3 de platino y uno de platino doble.
Vivía en el morro de Cantagalo, en Copacabana, y la intimidad con el cotidiano de la favela produjo composiciones en que hablaba de las drogas, la policía, la política y los evangélicos.
Entre sus mayores sucesos se destacan "Malandragem dá um tempo", "Seqüestraram minha sogra", "Overdose de cocada", "Malandro não vacila", "Meu pirão primeiro" y "Pai véio 171".
Con otros dos sambistas, Dicró y Moreira da Silva, grabó el álbum "Os 3 malandros in concert - Moreira da Silva, Bezerra da Silva e Dicró (1995)", una parodia del álbum "Los Tres Tenores", grabado por José Carreras, Plácido Domingo y Luciano Pavarotti.
Dicró lamentó este lunes la muerte del compañero. "Yo lo conocía hace 30 años. Era mi amigo, fue el primero en grabar mis canciones. Me ayudó en el comienzo de mi carrera. Cantamos juntos en Estados Unidos a principios de los años noventa. Siempre fuimos muy cercanos".
Umbandista, en 2001 Bezerra se convirtió a la iglesia evangélica. Su última grabación fue un álbum de música gospel.
AFP